sábado, 17 de noviembre de 2012

Día D. Noche

Día D. Noche

La desmedida, que también es humana, ¿humana?, vivimos la desmedida, la pérdida de la medida humana.
Y ya hace mucho tiempo que me recuperé de sus crímenes.
Ahora ya no la soporto, la detecto y quiero eliminarla, despejar el camino de todos.
Comencé mi vida nueva al son del paso lento de los pelillos de las raíces de las encinas entre el granito desmenuzado los suelos calizos. Ellos mismos son los que logran romper la roca (como el corazón ardiendo de Dante). No creo nada más que en ti. Te he tragado, te he mamado, me has dado de comer y hasta favorecido mi pensamiento. De él han partido mis deseos, mis anhelos, mis necesidades.
No puedo seguir. Lo inefable me ha hecho su presa. Estoy donde soy allá, en el cuerpo y el pensamiento del otro. No me sale hablar, no tiene sentido hacerlo, por eso se me anuda la voz.
Y aquí me quedo.
Neuronas transportadas.
Shock.
Ya no me cabe más encuentro.

No hay comentarios:

 
Creative Commons License
El cuarto claro by Sofía Serra Giráldez is licensed under a Creative Commons Reconocimiento-No comercial 3.0 España License.