martes, 31 de diciembre de 2013

Los cuatro sentidos (y el quinto)

Que el 2014 que llega os depare desde el primer momento lo mejor. Que nazca inocente y jubiloso como un pequeño que tiene donde dormir y comer, que crezca como un adolescente disfrutando de las lozanías de la vida, que viva  como un ser adulto dándoos sus mejores frutos y después, al paso de su año, muera como un sabio y dulce anciano en paz con él y sus compañeros, nosotros.

Los cuatro sentidos
ese amor lento y acuoso
que no reconozco.

olfato

No tienes ojeras, la salud
te hace inmortal tras la mesa de mármol.
La fresca medida de tu sorbo
oscurece el devaneo de la luz,
que se tiende a escucharte
como yo
me asomo al deseo
impuro
de oler
a nada

tacto

Cómo corresponder
al tacto me duda
la esquina de tu casa,
como si tratara de desplazar la acera
por donde yo camino hacia ti
y centra mi frente en tu balcón
la mirada brillante
de una mujer bebiendo
en paz pendiente
del cielo y el reflejo
del cristal de tu puerta

gusto

me ha pasado
un haz de luz
por la garganta

vista

tus ojos
como pozos de estrellas.
ya se acerca el día
de la gran derrota,
el rumbo del oriente
a mi amanecer
de pozo donde estrellar
tus ojos.



El quinto

la sensación de estar terminando
con un ciclo de advertencias, tu bandida
esperanza me sitúa justo
en el solo de tu contrabajo
cuando la tierra comienza a verdear
bajo los sones del invierno.
Ni sé cómo te tienes,
o siquiera te posees,
así que no puedo
hurtarte a ti de ti
tu oído te obliga
a llevar los hombros
hacia delante.

No me irás a decir
que un sentido
te domina:

estás
en tono

de nuevo.

lunes, 30 de diciembre de 2013

La porquera

La porquera

La realidad es que de tu boca nacen margaritas, así que los cerdos disponen
de comida abundante durante mucho tiempo.

¿cómo no va armarse de amor
alguien que devana el mundo
entre almejas y bellotas,
luces y alacranes, tro-
pezón y puerta
blandiendo el alba?

soy la más creyente de los mortales.
Mi dios es mi bandera,
a imagen suya me tejió
junto a los lodazales irisados
del manantial de los cabezos
amarillos.

Exacta neocirugía
de verdes tú eres
quien yo vivo
sin sobre
saltos,
sin sobre
agudos, los bajos
inundados
paz a paz,
sin palabras.

Yamore (por enésima vez)


Un llanto solo se seca con otro llanto provocado por el bálsamo. El único camino, la única forma: asimilar nuestras emociones.


En la cima

En la cima

me propongo celebrar el fin
de un año impedimento,
una especie de suerte
cercada, un instrumento
de tortura, qué nos preguntaron
que no supimos contestar
porque no sabíamos, no sabíamos
que la suerte estaba echada
por la banca rota
donde
los hados se sentaron
y cayeron ya que viven
sobre nuestras cabezas
encima nuestra,
en la cima
de este año que se acaba
amo el precipicio
de celebrar un amén
de discurso, roto
el cauce yo lo sigo, freno
el pathos y me venzo,
a ver si así consigo
llevar a su infierno
doce meses de infierno
nuestro.

y lo hundo y lo hundo
y lo entierro y en su cima
nuestros pies pisotean
su cabeza hasta ser nosotros
la cima sobre su ruina.

sábado, 28 de diciembre de 2013

"Los parasoles de Afrodita " en twitter

Una alegría para la que suscribe, doble, triple, y hasta cuádruple: No sé quién es Hermano Humano, (un perfil de contacto en twitter), ni tampoco su amiga, ni mucho menos, el marido de la misma.



viernes, 27 de diciembre de 2013

El no prisionero de (la) Senda

El no prisionero de (la) Senda

yo solo esperaría
a que anduvieses
con tus ojeras en tu boca
sonriendo morada
y profundamente
y si así fuera
ni siquiera mi esperar
sería torpe sino
o cruzarme de brazos
solos —y tan solo—
sino deseo
de trabajar
por tu alegría.

No te quiero más
que a la verdad,
porque sin ella
tú no eres.

miércoles, 25 de diciembre de 2013

Vuelo muertos

Vuelo muertos

Los cabrones de medio cuerpo
fardan vistas horizontales
que les mellan la entrepierna
cuando juegan a bastos.
Compiten seriamente
armados hasta el cuello
con jerigonzas y camisas
vueltas, el contrapaño
en las nucas y las axilas
y las medias suelas
sobre las orejas.
Precipitan el pespunte
y disimulan el descosido
juntando hebras de lumbre,
de lana seda, de rimas trancas
de árboles infrarrojos,
hasta de dedales,
que Ella lo sabe.

Si se ha de competir más vale
una buena lanza Columela
y levantisca. La soldada
levanta la bandera blanca y amarilla:
¡es el Vaticinio!, ¡es la risa de la hostia!
catequistas de la horda,
adoradores del eufemismo,
advocan por su nombre
a tripas felinas ya sin hambre
mientras obtienen beneficio
marcando paquetes de aureolas
teñidas de experiencia y reciedumbre.

cuando solo avistan la soledad
del asfalto sin tus pies.

Porque no caíste.

Será que son los únicos
expertos, de este palacio
lleno de muertos,
en volar por los aires
lo único que nos queda.

martes, 24 de diciembre de 2013

Paisaje para Navidad con mis mejores deseos

Buenos días, queridos todos lectores de este blog. Que paséis un día lo más relajado posible y una Noche-Buena como su propio nombre indica. Quizás lo más bonito que el hombre ha podido inventar nunca es el mito de un dios naciendo bajo un destartalado y cochambroso techado, como tantos inmigrantes y desplazados hoy en día, y al calor del aliento de unos animales. Nos queda muy poco como seres humanos si no sabemos valorar la literatura independientemente de qué religión o iglesia hiciera suya la cuestión (o secta, tribu o ideología). Lo verdadero es que los seres humanos aspirábamos a tener un dios cercano y visible, más o menos como hoy sucede. Celebremos que lo conseguimos, no importa si solos o acompañados, y sigamos creándolo todos los días dentro de nosotros. La apuesta por la humildad es la esencia del amor entre los hombres. Donde habita la valentía, nace el amor:

Paisaje para Navidad

La impaz sonora
y el gélido viento,
la tempestad asaltando
los cuellos de las avestruces
pálidos y escuálidos cimbrean
el aire y ya el suelo
con sus ojos enterrados,
al fondo
el paisaje de la montaña
donde se aposenta la ruin
y verdosa
anatomía de tu silencio,
pueblo mancha o escalada
con los dedos,
tomarte
y desplazarte hasta el valle
al pie del monte,
belén viviente eres.

Y las avestruces ordenan,
desafiantes ellas ya,
al viento con sus cabezas
fuera de tierra, y sus cuellos.


(Como regalo por mi cumpleaños, con vuestro permiso, explico por una vez, aunque sea superficialmente: este poema está inspirado en una vista que tenía por la carretera cuando vivía en el campo, cuando había que coger el coche para ir al pueblo cercano, El Castillo de las Guardas. Si se miraba hacia la izquierda, se podía contemplar de pasada una pequeña granja de avestruces. Resultaba extraño verlas pastar en un tipo de paisaje tan lejano a su origen natural, África, pero hermoso. Los cuellos cimbreantes de esas aves tan grandes y al fondo las lomas de la sierra con el pueblo hacia el que me dirigía como una bonita mancha blanca en la falda de la montaña. Lo escribí hace dos años aquí mismo recordando esa impresión, también recordando cuántas nochebuenas celebré alejada de todo, solos. Hoy esta casa se llenará por la noche con todos mis hermanos y sus hijos y hasta una tía mía que nunca se ha reunido con nadie por estas fechas. Si hubiera logrado anidar algo de rencor en mi corazón, no habría podido nunca escribir poesía, o sea, ser valiente. O sea, ser yo.)

lunes, 23 de diciembre de 2013

Del Nacimiento (Jorge de Montemayor)

Supongo que para mí la poesía es solo una especie de camino místico (directo al misterio) mucho más allá de la categorización humana sobre creencias religiosas y demás herejías, todas herejías, como todo lo que nombra esta costra dura de la nomenclatura. Para ortodoxa yo y mis puras creencias que no sé de dónde llegan o cómo he llegado a ellas (esto para los torquemadas que se erigen como poderes, es decir, jueces) y que nada tienen que ver con lo que nombran como religiones, gustos y demás razones ético/estéticas (así, como una fracción matemática). Mi dios sí es verdad que es un río sin sombra ni cauce, un río sin nombre con cielo y con-suelo salido de madre.


Del Nacimiento

Tal gracia llovió del cielo
del seno del sumo Padre
que un hondo rrio sin suelo
dizen que oy salió de madre.

Como rocio cayó
sobre el blando vellocino
Madre del Verbo Divino
do nuestra carne vistió
el mayorazgo del cielo.
Verbo del eterno padre
es este rrio sin suelo
que oy á salido de madre.

(Jorge de Montemayor. 1520-1561)

domingo, 22 de diciembre de 2013

Camino de la muerte a los 50

Camino de la muerte a los 50
Al tiempo, que es nuestro compañero

Qué mal tiempo
compañero has sido,
el camino de tus cincuenta y uno,
a rastras te he llevado
unas veces oyéndote doler
otras tú durmiendo
las más contemplando
tu descanso justo
sobre las cacteras de la senda
que me ibas señalando: sus púas,
las alimañas escondidas,
muertas y hasta vivas no niego
que con el regalo
de alguno de sus frutos,
los higos chumbos, tan dulces.
Pero tan breves y costosos
de recoger.

En este hito de tu asiento
dudo de mis fuerzas
para hacerte caminar,
comprenderé que te duermas
y me abandones, o mejor,
sabré dejar de comprender,
que es mi descanso,
mi muerte bien sé
que tú no me necesitas
para seguir andando
o descansando.

Te habrás quitado un nombre de encima.
No sé si de Sofía al completo
o de Sofía con cincuenta años,
pero en este momento que es tuyo
también me importa nada
lo que tú te quites de peso.

Soy yo la que te abandono.
Duerme sobre el dolor
cuanto quieras.
Yo me aligero con mi muerte
a tus cincuenta años
de mi nombre.

sábado, 21 de diciembre de 2013

Bu(r)la de navidad

Bu(r)la de navidad

Capaces de hacer nacer
en un pesebre
al hijo del que endiosamos,
¿qué no tramaríamos
para el hijo de quien odiamos?
Las cuentas me responden.
También las bombillas de la calle.
Sin dinero nos hemos quedado
para poder comprar el sueño.
También sin luces.

viernes, 20 de diciembre de 2013

La nuit tombe / Cae la noche

La nuit tombe

Aujourd'hui j'ouvrirai le jardin à voix basse depuis mes mains.
Je gâte l'air docile d'aromes
chauds de couche nocturne
récemment concédés au frais du matin.
Le poème se dépose dans la douceur
de tes bouts reflets
de l'autre baiser
de mon haleine
à tes doigts, extensions terminales
de ton centre
que tu habites
dans mon centre
tu construis ta haute tour,
seigneur de tes domaines,
soleil de midi.

Je mange mes ongles et mon estomac:
Ai-je faim?
J'ai une pensée qui descend
à travers du fil de fer qui soutient,
seulement un fil de cuivre,
ma poitrine sur le précipice
de l'horizon coloré
par manque de lumière.
La nuit tombe.
Aujourd'hui ce n'est plus maintenant mais
demain et les colombes dorment:
Le ciel tombe.

(Traducción de Robín García Saiz. "Cae la noche", poema perteneciente a "Los parasoles de Afrodita". Baile del Sol.  2013)

Al habla con un editor

(fin de las conversaciones mantenidas)

— Yo: [...]Y por favor, discúlpame si en algún momento he dicho cosas más fuertes de la cuenta. Creo que definitivamente estoy perdiendo la cabeza con todo esto de la poesía, no por el hecho de publicar, ya te digo que apenas envío, y si acaso por rachas cada dos años me sobrevienen "episodios así", de "pelea" con las editoriales por intentarlo, porque sé bien que es como un deber, pero también que no sirve para nada más que, en todo caso, para llenar el currículum de una con "logros". No creo en los mecanismos de esta sociedad que entre todos permitimos o construimos, así que, de alguna forma, me contradigo con estos actos. la escritura, el arte, la poesía es un acto interno por mucho que con él se pretenda intentar cambiar el mundo. Si ese acto artístico tendrá o no trascendencia en el mundo que una vive, no lo determinarán nuestras acciones. Todo es demasiado complicado, y sencillo a la vez, como para que suceda así. Al entrar en una dinámica en la que en el fondo no creo, me sobreviene un estrés interno que me puede, y , entonces, suelo meter la pata en las relaciones con mis semejantes. Así que te pido disculpas por lo mismo que te he dicho antes, por si he hablado o dicho alguna que otra estupidez o te he ofendido en algo. Te pido que no me lo tengas en cuenta como persona.
— Editor: [...]No te preocupes, Sofía. Yo firmaría un manifiesto suscribiendo todo lo que tú afirmas. Y sigo pensando que tus fotos son magníficas (además). Por desgracia todo funciona así en el ámbito de las relaciones humanas. Y la poesía no iba a ser diferente. Ánimos.

Todo se escapa

Todo se escapa

No sucede cuando quieres
si-no es
no voluntad
del destino.

Todo se escapa
y elude quedarse
enramado en la copa
del árbol ya sin hojas.
Como en la yerba todo
se queda nivelando
el ras del verde con el filo
blando de la gota
de rocío y el brillo
de la luz del sol
destellando estrellas
para las bacterias:
un mundo invisible
pero existente,
un mundo que no se deja ver,
ni gastar.

Así, me voy al campo
a pernoctar con la gramínea,
con la piedra y con la rama
rota así me voy al campo
a rezar con los salmos
de la tierra así hundo
mis miserias en el barro,
en el limo de aquel río
que hoy no veo pero miro
con mis ojos invisibles
que ya me llevan
hacia el campo del paraíso
imperdible.

Señor, si aún no me has entendido,
no importa. la rata no aspira
a ser en vida
ni querida
ni mantenida.
Solo volvemos
para lograr ser más pequeñas,
más bonitas y más grises,
más perdidas entre las piedras de la valla,
menos vistas, más invisibles
y silenciosas.

jueves, 19 de diciembre de 2013

A los cuatro vientos

A los cuatro vientos

amor de ojos al sol
y de sombra, si me dejas
la presbicia en mis bases,
¿de qué pie cojearé yo
sino es de ti, de tus tobillos
y tu orgullo?

no me abandones en esta primavera
blanca tan llena de lo mío.
mira tú, que no necesitas gafas,
que yo sin lo tuyo, claudico.

Al sur te necesito,
y a los tres que no se nombran
les pido tu mirada:
que un punto convergente
de luz atraigan el frente
de tu perfil a mi escena.

todo es extraño:
río aunque llore mares.
todo permanece salvo la espera.
Ella se va. Yo me quedo
en la rosa de los vientos.

miércoles, 18 de diciembre de 2013

La caída

La caída

las comisuras
de mis labios miran
hacia arriba, mis ojos
hacia el frente, mis pies
ya sortean hábilmente
el lecho crujiente de un otoño
que ya casi duerme.


porque días en que todo
más claro, todo más claro, las hojas
caen pesadas por la lluvia ya no crujen
duras las hortalizas de un tiempo frío
y lento, porque todo más claro dura
blando y ya termina una extinción
de ruina. Y es que las hojas
caen las hojas caen y todo
entonces se ve todo más
claro espacio entre las ramas
que al bosque inundan
con sus tramas de luz
ya caída desde el cielo
hasta el suelo.
Como las hojas.

martes, 17 de diciembre de 2013

Graphos Ilustrado (1908)

Ya tenía ganas de poder dar con este archivo "perdido" en mis cajones. Extraigo tres capturas. Creo que podrán leerse medio bien. Después va un etcétera.  Muy largo. Hasta nuestros días. Y lo que queda hasta que se consiga hacer entender.









El mayor nigromante


—Editor: Sofía, lo siento, tenemos cerrada la planificación del próximo año.

—Yo:  XXXXX, ¿sabes que siempre se obtiene la misma respuesta cuando se envía a editoriales?
y yo siempre pregunto, o digo: pues decidme cuándo envío para que mi original pueda entrar en el cupo del siguiente año...
entonces ya no responden
¿lo harás tú?
¿Imaginas el proceso kafkiano al que es sometida una mente con esta dinámica de respuestas que todas, absolutamente todas, las editoriales dan?


Este es el esquema por defecto, el patrón de diálogo habitual con una editorial a la que una se decide a enviar sus originales. Sin excepciones. Durante dos semanas, creo que ya tres, en más de una treintena de ocasiones, el diálogo se repite una y otra vez.
Es evidente que con esa respuesta, aunque pueda ser sincera, se ocultan todas las demás posibles: no tenemos dinero, no nos interesa publicarte porque vives lejos de aquí, no perteneces a la tribu, etc.
Por supuesto el original no se lo leen (yo sí sé lo que es leer 70 originales al mes). Normalmente lo eliminan.
Hoy he decidido seguir las recomendaciones de mi psiquiatra (gratuito, es de la familia, y quizás la mejor psiquiatra de Andalucía) y me tomo el primer tranxilium del día.
Mi hijo me da la respuesta: "... la necesidad de tu poesía para verse en papel, de que pueda leerse en físico, incluso de  poder contemplar como un "objeto" en la mano aquello a lo que te dedicas no puede verse sometida por el estado al que te lleva. Es contraproducente, no ya para tu poesía, sino hasta para tu propio bienestar físico."
Y concluyo. Son incompatibles de por sí. Siempre lo he sabido, ese es el concepto que siempre he desarrollado y en el que creo. La poesía es incompatible con la costra dura de la nomenclatura. El acto del negocio, de la tesitura, de la competición (por ejemplo los premios), son ética y estéticamente incompatibles.
Yo, como soy de nervios a flor de piel, quiero decir, estado de transparencia summa lo mismo para exponer que para  absorber, sufro mental, emocional y hasta físicamente el encontronazo que el roce entre estos dos mundos conlleva.
No soporto ni la incongruencia, ni la desinteligencia (¡cuánta torpeza, falta de habilidad y de conocimiento en tantos personajes que se deciden a montar una editorial!), ni las tapadillas, ni los subterfugios, ni la arrogancia (¡cuántos presupuestos de ignorancia sobre el autor con los que coronan su testuz algunos editores!), y aún menos, los fraudes. Cuántos libros de "buenas" editoriales publicados al socaire de gravísimas situaciones personales de los autores, cuánta mentira cuando una editorial se decide a apostar por algunos equis libros, cuánta, en definitiva, negación del ocio que presupone la hechura del arte.
OCIO, sí, que no significa falta de esfuerzo, sino todo lo contrario, un infinito esfuerzo hecho sin la pre-tensión de obtener un beneficio, sea el que sea.

Después "hablan" de los políticos, de los banqueros... Este mundo, el editorial, es el mayor nigromante.
Juega con lo único puro que le queda al ser humano.

Por tercera vez en mi vida decido dejar de enviar en este mismo instante originales a "editorial". Hace ya más de dos años de la última.

Pudiente

Pudiente

Antes del ayer
Escribí un poema
Para celebrar
Tu adviento voy
A seguir pidiéndote
Para así poder darte
Un final feliz
Herrumbroso y seco
De navidad o diciembre
Sin ninguna carga
De misterio: el amor
Todo lo puede.

lunes, 16 de diciembre de 2013

Conjuro contra La Bestia



Conjuro contra La Bestia

Brama la casa: no puede
hacer más que esperar que la abran.
Llena, blanca, alma, clara la puerta.
Se quedaron los poemas vacíos
de palabras.
Margen, marea
hoyada, pulso
detenido en el pálido
orgasmo de piel venida
a menos de silencio por amor,
dicen, miran
el pestillo sin aviso
de urgencia a tu soplo.
Avarientos atavíos tapizan
sus belfos sordina,
la corneta costeada,
el clarín festejado,
el retrato de La Locura
disfrazada de simpleza.

Tengo que abaratar al Amor
para que en todas partes quepa:
Ese tan humilde venero que favorece la vida.
Ese que surge sin miedo y sin deterioro de la tierra,
ese que lozano y sabio se diluye
hasta hoja, tus ojos
labios exudados,
las endrinas en tu estómago…

Definitivamente lo han enterrado con usura.
Las baldosas se multiplican,
la geometría ocupa lugar en la memoria.
Ni el lugar inventado, ni el espasmo,
ni el giro del cuello hacia la clavícula:
Gurú de la mala muerte,
del orden de lo ajeno,
funcionaria del miedo y la destreza,
qué bien sabes convivir con aquello que paraliza.
Francotiradora con diana inmóvil,
mercader del aire,
¿cómo haría para silenciar
tu fratricida proclama?

... La Bestia, la bestia
que por tu boca se alimenta.

sábado, 14 de diciembre de 2013

Amargura

Amargura

Ha ido bien la primera
salida, los adoquines
se han deslizado bajo mis pies,
las calles se han doblado
en las esquinas, mi amigo aparece
como un porteño desembarcado
por el ayer y el presente.
la nomenclatura municipal
me otorga crédito de santa
fe en las circunstancias:
la providencia en el bar,
el jefe indio hace novillos
—es tan torero, tan torero
ese juncal con el blanco pelo—
me habla, coincidimos,
salgo, conduce
su hogar hasta mi vida:
me venden naranjas
mientras contemplo cómo
dulces nubes velan
el sol helado de invierno.

Dulces las mandarinas.
Dulce el sopor caliente
que provoca el vino.

Cuando el sueño vence,
vence la justicia.
Pero yo nunca duermo.

viernes, 13 de diciembre de 2013

Lectoescritora II (Chupada hasta los huesos)

Lectoescritora II

Si me hubiera dejado llevar por el enfado o la frustración cada vez que se me ha perdido algo hecho a lo largo de estos doce años (refiriéndome tan solo a trabajos en el ordenador) y hubiera decidido parar por ello mismo, no habrían sido escritos casi dos decenas de poemarios ni hechas no sé cuántas miles de fotografías, ni publicado algún libro mío y no sé cuántas decenas de los demás tampoco.

Para que luego el editor amigo me diga que mi poesía no encaja en su isla porque parece que está hecha "a trocitos". Cuando aún recuerdo una leyenda que encabezaba este blog que es solo parco reflejo de mi constante trabajo: "Este blog no es un escaparate de lo hecho sino un continuum del haciendo". Nunca me ha molestado que no le gustaran los poemarios que le he ido enviando. Jamás nuestra amistad y sincero cariño se ha visto alterada por algo tan nimio, tan relativo. Pero una interpretación así me lleva a pensar que no sabe leer entonces, y entonces, entonces, se me caen los palos del sombrajo. Yo no amo a las personas, sino a sus actitudes y aptitudes. Si no hay coherencia, no puedo amar. O sigo amando con todo el dolor del mundo. Porque me pueden los afectos.

O para que contemple cómo la editora amiga, a la que le diseñé su sueño, a la que le acerqué mis poetas buenos y queridos, para la que me llevé maquetando dos joyas durante el tiempo más doloroso del duelo por  el fallecimiento de mi madre, solo ha estado chupándome hasta los huesos hasta el punto de tener que decidirme a renunciar a publicar Nueva Biología en la misma editorial que yo ayudé a crear. Ahora un diseño transmutado se pasea por estos mundos. Un adefesio. La gente cree que las tipografías se eligen al azar, que la posición de un título o una imagen en una cubierta no influyen en la armonía, que da igual unos milímetros más allá que acá. Que las horas de trabajo sobre una imagen o una portada son por puro gusto. Que un libro se hace por arte de magia. Sin esfuerzo ni conocimiento, mucho esfuerzo, mucho conocimiento.

Quizás mi único problema es que aguanto demasiado.
O tal vez que los demás aguantan, soportan, muy poco, y, así, necesitan comer de los demás.
O probablemente, que apenas nadie sabe leer.
Y así me siento, así estoy, así me han dejado, chupada hasta los huesos.

Lectoescritora I

Lectoescritora I

Get thee to a nunnery: why wouldst thou be abreeder of sinners? I am myself indifferent honest;but yet I could accuse me of such things that itwere better my mother had not borne me: I am veryproud, revengeful, ambitious, with more offences atmy beck than I have thoughts to put them in,imagination to give them shape, or time to act themin. What should such fellows as I do crawlingbetween earth and heaven? We are arrant knaves,all; believe none of us. Go thy ways to a nunnery. (Acto III, escena I)

Siempre en mi vida reaparece. En él, en ella, la obra, está todo lo que yo fuera, o viviera o pudiera suceder o pasarme. U observar o contemplar o vivir de los demás, no a su costa, sino de la mía, pero siendo incapaz de interpretarla correctamente, como si nunca encontrara las llaves, como si jamás pudiera dar con la pieza clave que arma el puzzle. Me persigue o yo la sigo a ella. Nunca el consuelo. Siempre el solaz, la paz, si mi mente se desplaza y es capaz de situarla en su espacio tiempo como algo alejado. Alguien que escribió para que la locura que me llega pudiera encontrar freno, distanciarse de mis sienes, al asimilar que unas palabras fueron escritas para que yo las leyera.
Porque para qué escribimos sino para que cualquier otro ser humano pueda leer en cualquier momento de su vida, de nuestra vida, de la vida de todos. Para qué si no...

jueves, 12 de diciembre de 2013

Venus seule au soleil

(Traducción al francés del poema "Venus sola al sol" de Los parasoles de Afrodita. Baile del sol, 2013.)

Venus seule au soleil

V(i)en(s) us-ée mourir

Je vais naître
pour ne pas dormir.
Je vais m'étendre
pour ne pas mourir.
Je ne suis pas seulement lumière, Amour.
Je suis qui je suis sans fuyards,
je suis la fontaine que je consomme et donne au jour le jour,
depuis mes fosses nasales jusqu'à ma matrice
toujours pleine et briguante d'âme cultivatrice
et bombe coeur qui arrose
les cellules de sang et d'eau et de sels
de moi quand je t'extrais, nulle herbe, faible
arbre sans racine de part en part,
de semence imprenable,
de soleil semblable au sial éclairé
par les nifes répandus
qui chantèrent dans ma bouche à tes branches sèches
d'abandon, tant d'outrage sur la terre interne.

Je t'arrive si haut,
si haute je te recouvre et te fouille
de mes mains et de mon front
d'acier fondu en sang mère,
que comme Louveteau je m'intègre et me retourne
en celle qui sous-jacente en toute heure,
gravitationnelle en moi-même,
pleine et correspondente.

Pas avec un seul, mais avec les cinq mille millions.

Comme aurore, comme aurore.
Comme soir, comme soir.
Comme atmosphère dansant sur l'orbe
libre crépuscule, je suis aube libre et audace
en cette terre pleine de mémoire et de négligences,
si humaine, si chaude, si saumâtre
qu'elle te sort de tes sels,
et que tu sois proie des flammes, car tu es sec
et demi-divin déchu:
je me bats pour ce que tu n'approches jamais,
qui n'est pas fluer,
qui n'est pas des vers, c'est
arriver,
que je sors-sel seulement!,
sors-sel!,
cendre enivrée de vents marins
de vitesse de présence
quand ils ne sont pas absents.

J'aime seulement Ce qui bien sait me nommer.

(Robín García Saiz)




miércoles, 11 de diciembre de 2013

El continuum

El continuum

Cada vida es
una cada trecho
no tema el siguiente
se asocia a los gerundios
de infinitivo:
hacer y subjuntivar
corriendo el hilo
como el de Ariadna
sino sin
laberinto por donde volver.

domingo, 8 de diciembre de 2013

Todo nuestro

Ando ordenando apartando abriendo muebles libros lámparas espejos prendas de una vida de una muerte de una caja de mi vida ya leída que ordeno aparto y abro a mi vida y a las propias vidas de los otros que abran la caja al orden de la poesía.
Y su luz.
Ando multiplicando por cuatro buscando el espacio comunicando los vientos permitiendo alhóndiga a tanto tiempo compañero. Y a tanto libro ya leído.
Y a su luz.
No hay herencia ni recuerdos. Todo es y fue de todos.
Todo nuestro.
Con su luz.

sábado, 7 de diciembre de 2013

Sin atasco constitucional

Como si los restos de la casa familiar se negaran a moverse de su hábitat urbano casi secular. O cómo reconvertir lo superficial adoptando la utilidad de una prenda de vestir que hoy solo se identifica con la fiesta. Ala ancha para no cegarme en este campo de la luz del sur. Al final todo es susceptible de ser subvertido, es decir, llevado a lo verdadero. Las palabras volcadas como comentarios se transforman en hermosas plantas que pueden unirse a la tierra. Llegan del norte, extienden sus raíces al calor del sur. Al fin y al cabo los muebles viajan en el domos de las flores, que son las que se adaptan sin perder su esencia. Llegaron y se quedan. Somos lo que queremos ser. Sin atascos.

viernes, 6 de diciembre de 2013

A una letra manuscrita

A una letra manuscrita

tras leer la garganta
se hace un nudo
entre los trazos y la certeza
de tu posicionamiento
sobre los renglones.
El papel practica ausencias
que me llaman a convidarte
al misterio de la vida,
la letra o la tuya confunden al autómata
impasible yo me asumo y sumo
tu porte de generoso ente plenario
de dádivas que otorgas,
aunque se te pida.

Una caligrafía
que es un mundo
que eres tú.

miércoles, 4 de diciembre de 2013

mi noche

mi noche

todo más denso
cuando la espada vuelve amor.
Todo más lleno y libre,
libre, sí, como un astro
de aire azul, libre nube blanca
sólo dueña suya
y de algún viento que la meza,
suave y ondina vigorosa,
decadente mar, posible lluvia,
sensación del bien y tus labios
mirando el celeste aguacero
de la dicha.

porque yo creo en tú
y el beso no dado y el por dar
cedidos a ese tierno mundo
que es tu forma de mi mundo
de mi amor,
la posibilidad de ser
en ti.

El habitáculo blanco
se detiene humeante
de chirrido de estrellas.
Vuelven difusas las cosas
en los oídos de la lumbre
de mi alma, tu alma,
veneración de dioses,
los halcones se posan a escondidas,
nadie les hace ruido,
nadie los mata, nadie osa
descomponer el silencio vital,
la muerte ajada,
ya tan fea y antigua, se duerme
a descansar,
la rosa nace desde la promesa
del tallo verde
un brote, una alegría
futura y mientras
lo verdadero, la ilusión,
la espera, el manantial
del alma, mi alma, y dios
dice que la tuya.

La lógica del siete (Soltando lastre III)

La lógica del siete

Tú no me rechaces, me dices tras seis llamadas que no he querido atender. Yo rechazo cualquier asomo de descortesía y falta de educación, la confusión de la sinceridad con lo zafio. Tú no diferencias, te falta vista para distinguir el matiz. La forma en el decir.
Dar para obtener ha sido siempre tu negocio. Pero no el mío. Has conseguido un rédito: cariño, compañía, conocimiento. Todo lo que necesitabas con desesperación. De nada te han servido. Ahora ya puedo rechazarte.
Y engañarte a la séptima. Lo lógico.

Soltando lastre II

Soltando lastre II

Lo ilógico I
La niña no es torpe, por más que algunos hayan encontrado en esa expresión la justificación para todas las meteduras de pata que ha cometido en su vida. La niña no es torpe. Es lista para otras acciones: sabe recordar donde su madre guarda el cuaderno azul el mismo día de su muerte. Después se va a la calle con la zafiedad como compañía. La niña no es torpe, solo le faltan dos, o tres, niveles de neuronas en su corazón. La niña tiene un problema de enamoramiento mal resuelto y una absoluta falta de respeto por sus mayores. La niña quiere independencia a la casi vejez, ella, que trabaja solo con personas dependientes. La niña no es capaz de observar que su madre se muere, así que la hace enfrentarse al posible abandono en vida. La niña no es torpe, la niña es una mujer acostumbrada a cobrar por cuidar a mayores. No necesita corazón, o le queda muy poco de él. Ese poco que da vida y alas al egoísmo y a la cerrilidad. A lo dañino. A lo ilógico.

Lo ilógico II
La mujer no es torpe. Sólo se mete en camisa de once varas, y claro, se le queda grande. Las mangas se le relían alrededor del cuerpo, no consigue sacar las manos por la abertura de los puños, y así se ve, atada de manos y casi de pies. Pero según todos los indicios la culpa la tiene la modista que hizo la camisa. Claro, que a la mujer no se le ha ocurrido pensar que antes de comprar la camisa debería haber mirado la talla. Ahora nada encaja. Lo pertinente, lo consecuente, lo lógico. Pero la culpa, según la editora, sigue siendo del taller de confección.
La nulidad en el silogismo. La falta de previsión. Pero la editora no es torpe, no, no lo es. Solo se compró una camisa bastante mas grande que su diminuto cuerpo. Lo ilógico.

Mi primer poema (Soltando lastre I)

Mi primer poema

Me parecía exactamente tan bonita como las únicas flores del campo que yo identificaba a mis tres años: una margarita. Un brillante sobre la tierra, un botón florido como lo de los vestidos de las muñecas, una joya como las del cofrecito de plástico donde guardaba los abalorios de niña. Una margarita morena y viva con pétalos rizados como su pelo, una caracola del mar entre el pulcro de la sabanita del capazo. Llegó mi madre del hospital, la vi, y no pude reprimirme al contemplarla extasiada ante la belleza: "¡Margarita, que se llame Margarita como las flores del campo!" Y así, recité mi primer poema.
Hoy ya lo concluyo. La suelto y que se las apañe sobre esa orilla. Ya no es asunto mío. Hay que dejar volar a los poemas. Y sobre todo no consentir en que marquen la vida de la propia autora.
Una cosa es la vida y otra la poesía, tal como le decía a mi madre en esa dedicatoria que ya no recordaba. Nunca recuerdo mis propios aciertos.


martes, 3 de diciembre de 2013

toda tu noche

toda tu noche

vívida luz que no me asombra
y sol y espejo de dicha
a las tres de la mañana te llamo
en mi oído, plácida
te umbro para que no te disuelvas,
pensamiento cálido
de ti y mi sonrisa
acaricia la almohada
con la mejilla de tú,
tan tierno y seguro y cándido
pensamiento mío en ti.

densa y menudamente
la noche paraliza lo más bello,
lo detiene y lo deposita
en mis brazos, lo llevo
a mi pecho y no se pierde.

ahora dormirás seguro
y cansado como un pequeño
hombre que duerme todos
sus pesares y descansa
en la noche toda
que yo velo
para hacerla día
con su alegría toda
despiertas y todo
te vea más claro
como el aire limpio
y el fresco de la mañana
mira tus ojos ambos
como pozo de estrellas
todas.

lunes, 2 de diciembre de 2013

Próximamente "Nueva Biología"




Al Sur, filo-sofía

Al Sur, filo-sofía

(a una traducción)

apenas deseo saber si
acaso llover sobre los terrones
antes de removerlos

con la lanza de mi suerte y el
cabo de tu amor en este
cielo blanco de abril.

o noviembre, lo mismo da,
primavera doble
sobre el escudo del año.
así de fértil siendo
duplicas la existencia
de lo hermoso,
tal como Empédocles
enseñaba
en su filosofía.

domingo, 1 de diciembre de 2013

Cultivo hidropónico

Cultivo hidropónico

ella

¡qué bien llueve!
qué bien lo hace todo el agua
tan sonora y rica,
mente sin ordeno
y mando tan libre
sin imposibles,
como ella sola,
sin
embargo
qué perfecta y bella
sabe amoldarse,
encauzarse sin sufrir
deterioro ni ella ni sus ellas,
siempre suya y de todos,
siempre una y millones,
¡el agua clara!


él

descanso y arcano hueco
para que él pueda
sentarse si lo desea
reposar sobre el agua
clara:
dorada emerge la roca
liviana y nube que construye
la hermosa cueva donde descansa
viendo acostarse la luz en el techo
y las sombras en el mar
sin oleaje.

sus ojos se cierran como dos banderas
a punto de quemarse, de hacerse fugitivas
del camino de estériles esmeriles,
las raederas clavan sus romos
dientes en la roca dura y fría.

Mas tú eres un mundo
tierno, nuevo y libre.

viernes, 29 de noviembre de 2013

Neonato

Neonato
Decididamente estoy
hecha de hambre.

I

Me voy yendo como si un canto
ritual se amortajase, momificado
el aire que le hace el eco.
Absolutamente contraria
a la idea, indispuesta con
el enemigo y el amigo,
renegada, re-negada,
reniega el viento
que me regala:
es el vaivén de locos.
De los locos.

Que todas las insalubres
parcas residentes en tu cerebro
mueran con la voz del canto
nupcial de aquel que no nació.

Gracias a la palabra.
Gracias a la palabra Es
neonato.

II

En el inicio todo
fueron dificultades,
tu aliento y la falta de sustento,
la sensación de amargura que se descuelga
por tus mejillas,
pómulos rasos, sendos
páramos rosados, fundición
del cobre anulando la muerte.
Quién puede contra la muerte,
si es lo que somos. Muertos
desde que nacemos, moribundos
batientes contra la esquina
del fin de un mundo
que despreciamos.

Sin embargo, en el inicio todo
fueron dificultades.

Posteriormente llegó el ala
de la justicia, posó su venda
sobre tus ojos y alargó
un minuto el estallido primaveral
de tu primer llanto. Nació
la ausente. Se desvaneció
el origen. Todo fue vida.

Regurgitó en el pico
de la cría la cigüeña,
y cantó tableteando el cielo.

jueves, 28 de noviembre de 2013

Desquiciada

Desquiciada
Qué es la puerta, ¿cierre o abertura?

la voz de la imprimación
me proporciona puertas
vueltas del revés. Sujetan
los candados las bisagras,
se cierran y abren
al pairo del viento
de ningún sentido
norte o sur. Por el este
sale el sol
en un mundo redondo
y volumétrico.
Pero, ¿y en el plano
de la puerta meditabunda,
de la puerta siendo?

se alabea ante tanto
vaivén en el vacío.
Sin cabeza urde
a golpes sobre ningún quicio.

miércoles, 27 de noviembre de 2013

Pampa eleusina, un poema...

... cuyo autor, Juan Carlos Sánchez Sottosanto, me concedió el privilegio de dedicarme al escribirlo.
Quizás, rememoro ahora, cumple sueños que una tuvo de adolescente y que luego olvidó: que un buen poeta la tuviera aunque fuera mínimamente en cuenta a la hora de inspirarse.

Pampa eleusina
                           a Sofía Serra Giráldez, musa sevillana.

Mistagogo divino,
de áurea piel quemada por el sol,
mistagogo de bronce: dame luz.

Si tu rostro conserva la afilada
dulzura y acritud con que recuerdo
tu paso por las calles, el camino
fácil harás.

Al menos al principio:
procesión hendiendo la alameda,
embriaguez del aromo y de los tilos.

Ayunaré si quieres,
libaré a los dioses y a las diosas
–recordaré a Deméter y a Perséfone–,
entre estos campos del lino y del maíz.

Y en la fecha prevista
me hundiré en las riberas del Atlántico,
portando el cochinillo.

Y después, si elegido
estoy entre los puros,
descenderé a los antros
bajo el auspicio azul de tu mirada.

Andaré en las tinieblas,
pero a la hora
de la epoptē entornaré los párpados,
y pediré a los dioses y a las diosas
–recordaré a Deméter y a Perséfone–
que no me baste la visión.

Más bien, que el paso
continúe a las charcas y a los rostros
fangosos de la Tierra.

Y separado ya de tu mirada,
mistagogo divino, piel de bronce,
me hundiré en el Orco de la pampa:
los dioses me dirán el sitio exacto.

En la postrer vigilia,
tu recuerdo arriará los miedos
al demonio Zupay, y ante las machis
del portal, lloraré junto con ellas
un mundo fenecido.

Debajo estarán los muertos
rasgando las vihuelas, y los cantos
me hundirán otra vez, hasta los sitios
desde donde regrese sólo en sombra.

Visitaré los campos en otoño,
y el resto dormiré bajo la greda,
la arcilla, las arenas
del mar sagrado que se alejara un día.

Mistagogo divino, piel de bronce,
recuérdame a los dioses y a las diosas
–no te olvides de Deméter y Perséfone–
en tus plegarias.

(De Medición de la pampa. Imagine Clouds Edition, 2013)

martes, 26 de noviembre de 2013

Fundido en blanco

Fundido en blanco

Estos días son perfectos
para desprotegernos, arriar
el duelo e izar la conquista
del suelo, levantar el velo
del luto en nuestros ojos
descubrir
ante nosotros vivos
y colonizar con yerba
la orilla, fundir
en el blanco de la arena
nuestros pies
mojados, lanzar
la jabalina allá donde
no pisa nadie ni un nadie
siquiera que nos quisiera
a su lado, romper el escudo
en el horizonte vestido de blanco
tan ancho a todos nos hace blanco
de todos y uno y solo
nada ni nadie ha muerto
si quedamos haciendo vida
con lo que nos queda de vida
en blanco.

La osera

(De Nueva Biología, que saldrá en breve a través de Imagine Cloud Editions. Me lo ha recordado esta entrada en el blog de Amando García Nuño.)

La osera

La albina
No quiero ser pública, vívida
lívida
pública
no quiero
alba. Tú,
imparable tú.

La nevera
Se me quedan los versos fríos
en la bodega de los tiempos.
Somos dos.
Tu osa y la mía
juegan juntas en la cabecera
de esta cama.
Mis pies se valen
por sí,
no sólo del frío.

El hombre oso
Crearte para ti.
Me detengo para atusarte el bigote.
Eres más bello mientras
más ríes conmigo.

Penélope
ayer fue un día para no dormir.
Becada por mi faringea
duda
logré
el título en
id(i)opatía:
he vuelto.

Somos el nido surgente
que siempre permanece.

lunes, 25 de noviembre de 2013

Sin apatía

Me sobrepasa este estado depresivo. Siendo habituales las crisis entre los dedicados a la escritura artística en cualquiera de sus formas (qué es un dibujo sino un grafos), no le encuentro medida a esta. Me sobrepasa. Una vez más lo digo, me sobrepasa. Con un poemario recién maquetado, listo para llevar a imprenta, continuo frenándome. No lo envío. No, no tengo miedo. No hay dudas sobre su contenido, o solo las inherentes a estos procesos: Nunca se está completamente seguro de nada, y, sin embargo, se sigue para adelante. Además, a mí el miedo no me paraliza. Justamente me provoca lo contrario, el arranque, el impulso bestial, el lanzarme sobre la barrera de tocones puntiagudos.
No hay enemigo más que esta propia paralización a la que me veo sometida. Solo puede llegar a su causa desde dentro mía, pero por más que me inspecciono, o que descanso (¿descanso?), no logro dar con el motivo.
Y soy tremendamente racional. Hasta que no encuentro el porqué, no sé combatirlo (o asumirlo, que es lo mismo). Ni intuitivamente me nace. Ni emocionalmente.
Solo el llanto en silencio ante mi propio contemplarme.
Y contemplar el todo.
Y ante el todo, el freno
Solo el freno.
¿por qué "mente" en griego (frenos-ou) se nombra con este vocablo que comúnmente significa algo tan material e inadecuado para el continuum que practico casi instintivamente?
¿Por qué solo el campo y tu beso de hoy en mi mejilla me hacen sonreír? ABIERTAMENTE. Como si el corazón se me derritiera-se me licuara-se me evaporara...
Como sin voluntad... Pero con pathos.

jueves, 21 de noviembre de 2013

El sacbé

El sacbé

un diccionario del diablo inventan
sobre la marcha del derretido tren,
descompuesta su chatarra como
si árbol generacional fuera,
como si veinte pútridas crías
de no-me-olvides olvidados
caminaran por la férreas
paralelas que dan forma
a tus hombros camino del accidente
sobre el desatino, mendaces,
lúbricamente escorados
sobre la mampara del futuro
que se acera en el alto horno
de un municipio que ni es munífico
ni principia un tercio siquiera del sol
cuando en su mediodía resplandece.
venerarán depositarios
de alhajas marinas ennoblecidas
por los corales, pero al final—
del mar y la escollera de su columna—
no serán más que óxidos
nitrosos en la estela de nuestro barco
que veloz dará la vuelta al mundo
con su enorme vela blanca.

Y todas las estrellas mirarán a la Tierra,

Y en algún microsegundo del Big-bang
una voz detendrá el cerebro de Einstein
mientras él, escribiendo,
ha citado tiza en mano a la magnífica,
energía es igual a masa
por aceleración
al cuadrado, como el hombre:
no hay nave con vela más veloz,
más científica ni amasada,
más certera y cuadrada.

Pero yo soy elipse abierta,
un nautilus quizás,
con flecos de algas marinas
y pozos hemisféricos
y estelas curvas.

miércoles, 20 de noviembre de 2013

La estatua de bronce (en dos palabras)

La estatua de bronce (en dos palabras)

Claro hueco de día en el que la noche
nos hace más bellos. En ese hueco
perenne cabe el silencio blando
como un puro derrame de amor lento
abriendo paso a lo inexpugnable.
La sonrisa del camino despeja
la abertura por donde te encuentro
como un freno sincero y entusiasta
enciendo mientras tanto mi antorcha
que prende alegre al paso
de la corriente clara, un camino luz
y mundo y tu silueta recortada
al filo del brillante pozo:
tus ojos como estrellas.

Qué más me da amarte
sino mi propio yo, para qué
más que mi propio amarte.

Confieso que el bronce
de la estatua recorrió avenidas,
y no deseo transmutarlo.
Su verde esmeralda entrena
de esperanza el movimiento
de sus manos, verte lejos
derretir el asfalto como un sonoro
campanario de bruces tu boca
y un tañido callado—el de tu voz—
que reproduce mi propio nombre.

A veces me quedo dormida
y quieta para que no se rompa
el silencio que me ama.

Esta geografía sin dulce
de paño caliente o fresco almíbar
sella el agua en mis labios.
Me faltó la fotografía de un hombre
armado y tierno, algo mío que duerme
y murió tranquilo y mudo al verte.

En esta sintomática pausa,
que no adivino, echan raíces
los potos, los coleos y la parra virgen,
yo aún no he acabado mi tónica,
la velocidad del cierto mundo
centrifuga tus ojos lejos míos
son el silencio y la calle
por donde te veo caminar lentamente
sin cerca o más grande,
sin lejos o más pequeño
sin mi saber si vienes o vas.
Pero mi antorcha no se apaga.

Y tú duermes y despiertas
en dos palabras
que no pronuncio.

martes, 19 de noviembre de 2013

Saturnales

Saturnales

no hay muerte
más que de la muerte
que todos los seres
vivos vivimos.

Matiz otoñal

Palpita la hoja
cruda devorada
por los amarillos
de su creadora:
la luz del sol
prende los silos
del cielo de otoño.

Extinción de ruina

Me mido buscando el sueño
que no deseo, concluyo
vivimos la gran mentira
de nuestra existencia,
una extinción de ruina
que es el nacimiento.

No es la vida la breve o amplia,
es la muerte lo que pare
toda madre cuando alumbra.

lunes, 18 de noviembre de 2013

Juicio final

Juicio final

que-
da
nadie
por eso

exploro las sombras,
para saber
qué
hay tras la ausencia
es necesario que habiten
otros hombres otros cuerpos
quizás
aquellos
despellejados por las manos
del púgil miguel y ángel
que los expuso en la pared
ante Dios y ante el infierno.

y ante nuestros ojos.

ya sé que hablas
de amor de
esperar
de para
qué.

domingo, 17 de noviembre de 2013

Siempre allí

Siempre allí
(A R. G. F. in memoriam)

No escribo poemas, 
en esto consisten los duelos,
en no matar los recuerdos.

Desde aquí sé
cómo lo llenabas todo,
cuánto lo llenabas todo,
dónde también todo
lo llenabas allí,
fuera de mí y de tu ausencia
aquí. Y desde aquí sé
que te has ido de allí
y ya ni allí te hallo
por tanto, por tanto
se supone que has muerto
allí, porque aquí
yo aún sigo viéndote
allí con aquella alma
que no necesitaba ojos
para verte.

sábado, 16 de noviembre de 2013

La clave está en los árboles

El árbol que me suministró sombra durante muchos veranos, hoy me calienta. Mañana de noviembre tan fría como los huesos de los muertos, como el propio árbol seco.

viernes, 15 de noviembre de 2013

La mirada dividida

No solo cuido el jardín. El bosque necesita mis manos, si es que quiero poder seguir siendo. Me agradece la intervención de hace seis años, y hasta me recompensa con un acebuche nacido sin mi cuidado. Los peligros son nimios. El cordón umbilical une mi mirada.

jueves, 14 de noviembre de 2013

El hombre extasiado

El que no se cansa de contemplar. El lector enganchado. El mejor libro es la naturaleza.

Oh pura encendida

Hice ayer múltiples disparos sobre la pequeña rosa. Esperaba a que se abriera para comprobar su color.La compré hace dos años movida por el q ahora luce. Sin embargo, en Sevilla nacía siempre de color amarillo, ni un matiz de color rosa. Ahora, ya en el campo, ha vuelto a ser ella. Qué tendrá la naturaleza que nos reconcilia con nuestra esencia? Ayer hice múltiples disparos. Encendí el ordenador por la noche con la idea de hacer alguna fotografía. Sin embargo me conformé con verlos. Sigo frenándome en cualquier intento de creación. Me freno o es que mi verdadero ser es la simple contemplación? No termino de maquetar el nuevo libro. Prefiero coser, podar, cavar... Cuál es mi trabajo, te pregunto, oh pura encendida rosa, émula de la llama...

martes, 12 de noviembre de 2013

El río viejo II

El río viejo II

y qué que aquí
este varadero, esta sumisión
indiscreta a tantas preguntas
como respuestas y qué los ojos
y las huidas y mis dudas
y qué si el silencio hace presa
en tus dientes falaces
y ya ni castañean
cuando te obligo a pasar frío
a beber lejía a dormir
sobre el catre de la piedra dura.
qué me vas a decir que yo no sepa,
estampa verde de mi rostro afilado
y viejo consumido en la soledad
del llano de lo que ya era antes
que nada antes del mar
humillante me cobijas, mendigo
de la nieve blanca
y extranjera me deshaces
ser hasta dejar de ser
siendo tú.

lunes, 11 de noviembre de 2013

Tus piernas

Tus piernas

En esta distraída tesitura
en la que te encuentro anudado
a tu sombra y tus dos piernas
relevándose
quisieron
juntas ser
cánticos de ti
hálitos de dios
que te nombra
cada vez que tus luces
siniestran el incendio
del sol de la mañana

como mis dos juntas
alas se te engarzan
en las caderas y dejo de ser
savia o suerte por donde cabalga
la yegua hasta llegar
mi terreno
al tuyo.
que restallen las estrellas
cerca de tus sienes
sólo tiene una salida
de ti en mí.

Y aún así y tus reflejos
sendos deshonro
al verte transparente
y lento
y denso manantial
de blanco hueso
lúcido y líquido
de la luz de las estrellas
en tus pozos cristalinos
de simientes. Para mi asombro,
tu mirada oculta bajo los párpados
célebres del misterio
de tu caída al gozo
y a mi pozo el bien
de oírte en mis sienes.

mañana, como un día cualquiera
que yo no busco ni hallo
en el calendario de la dulce estampida,
tú y mi sentencia sobre ti
de cuerpo amado,
tú y la venda de mis ojos
lavando la costra
de tu mar
que yo hablando lamo
un rostro que deseo
entre mis manos y tu acierto
de cielo azul entre tus negros.

me sostendré insana hasta
que tú decidas verte y no verte
venir cuando te vengo
una gota de saliva sana
que se descuelga
de tu labio
mentón
mi fino
paladar la divide
en dos
sendas
piernas de ti
juntas
para que nunca yo
vuelva a tener sed
de tu caminar
viéndote
llegar.

sábado, 9 de noviembre de 2013

Saturday night fever

Saturday night fever

Despierta la sábana
que me oculta el día,
abanico las dudas de la noche,
parpadeo solícita
mi propia herrumbre
de animal hueso o solidificado,
no escatimo recursos para intentar
convertirme en piedra,
pero al parecer de las líneas verticales
de la puerta soy blanda
almohada donde descansan
(tanto duermen los inmortales)
los sueños. Me acostumbran
a ser obediente. Me dejo
gobernar por mí misma
alejada de mí. Son dos
las que me aplastan,
yo quisiera, esta tercera,
lograr ponerlas de acuerdo.
Me tienen la cabeza loca,
el alma en cueros,
los ojos rojos.
Solo me falta la cola
y adquirir fuerzas para sujetar
el tridente: el alma
en llamas, el cuerpo,
frío, el corazón,
muerto: mi sueño
aquí en el infierno.

viernes, 8 de noviembre de 2013

La mirada en adobo

La mirada en adobo 
(Para M.T.S., en su veintiún cumpleaños)

Como quiero, quiero un mar
perpetuo y un aire joven
para ti la luz
encendida cuando te vas
me avisa del día
en que naciste
en tus ojos el sentido de la vida
en tus manos la eternidad
para el buen hechor que descansa
por la noche duermo
pernoctando en ti
arrinconada como cualquier basura
de las calles. Hoy se visten
de limpio para el cielo que las protege
(malditas construcciones que
las construyen): Tú calzas
lentes nuevas y llueve,
o no llueve, es lo mismo porque
la transparencia adoba tu mirada.

Al habla por wasap con mi amor de los 20 años

Jolín, si ahora te tuviera en el wasap te lo diría... Joder, Lito, hasta en esto me vas a tener que dar la nota. Coges y te vas en el mes de la recogida de las castañas, justo cuando yo estaba cociendo unas pocas, en el mismo exacto momento... Ese "me", léeme bien, tú, que aún conservabas mis primeros poemas escritos a mano, esos que según tus propias palabras (por teléfono), te gustaban mucho más que los que ahora pueda escribir.
Para mí, ya sabes lo joía que he sido siempre, como tú me decías, no te me has ido. Hace mucho tiempo que tú y yo nos dijimos adiós como dos perfectos novios y creo que jamás pudimos ser amigos (tú ya sabes queyo no creo en la amistad). Pero sí afectantes. Jamás ese cariño rescoldo de nuestro amor se nos deshizo. El último año y medio nos hemos reído, discutido, compartido garbanzos y setas por wasap, hijos, madres muertas y hasta películas. Nos faltó el abrazo que tú querías. El de tu ratona ("¿Quieres ser mi ratona para siempre?" me dijiste. Ni tú ni yo lo olvidamos nunca. Pero ahora te riño aunque te sonría: hijo de tu madre (Urbana, esa Urbana que parece que murió el día que yo nacía para avisarme de algo, para recordarme lo que un día hace muchísimos años me dijo: "A este, (por ti, lo decía por ti), el día que yo me muera me lo llevo por delante"), ya sé que te gustaban los animales, tanto te gustaban, pero por dios bendito... Por dios bendito me digo, qué pronto te has ido...
Te hablaré como siempre. Nunca te nombraré la causa que te hizo hombre y niño. Y hasta un muerto. 
Ahora ya no hace falta.

Me lees libremente.

No puedo hablar. Es más, no quiero hablar sobre tu muerte. Sería darle la razón a ella. Sería reconocer el triunfo de una mala madre.
Me quedo con las madreselvas, nuestro molino mollera, ese aquel antiguo, sin vivienda rural ni leches migás, ese donde las tanas florecían como margaritas y donde pude contemplar una seta del tamaño del hígado de un buey, con la burrita entre los perales, con tu bigote y tu último desde el hospital "Hola chiquilla".
Y así te contesto, tal como no te has ido:
— Hola ratono, qué pasa...
—¿Qué te pasa a ti? ¿Estás cabreada?
— Sí, sí, estoy cabreada, como siempre... pero como comprenderás hoy por lo menos tengo motivos más que serios. ¡Solo a ti se te ocurre morirte!
Joder, Lito, joder... Qué poco me quieres...
Joder, Lito, joder, cuánto te quise...

jueves, 7 de noviembre de 2013

De la noche a la mañana

De la noche a la mañana

Pienso que no hay otro mundo allí arriba
Más lejano que aquel que contemplan estos ojos,
Donde la Sabiduría nunca se burló del Amor,
Donde la Virtud nunca se sometió a la Infamia.
(Emily Brontë)

El mundo que creamos
ajeno a la naturaleza
nos derrota cada día.
Solo ella nos contempla
como madre imparcial
atenta y justa. Si dolientes,
su indulgencia nos endulzará
el amargor de la mentira.
Si dichosos, bendice
cada nube gris con sus lágrimas,
la tierra se torna tierna,
la luz palidece levando
anclas del velo que nos oculta
lo verdadero.

¿Cuándo dejaremos de actuar
como dioses? Seamos
sacerdotes de la humildad,
nuestro natural límite.

Cuando los hombres construyen
tercos los habitáculos siniestros
de la infamia y la injusticia,
cuando avarientos se desdicen
hasta de la bendición
de haber nacido y reniegan
del dolor de su madre
cuando los trajo al mundo,
entonces la tez cetrina
cubre con su manto de cenizas
la belleza del paisaje luminoso,
nuestros ojos son cenizas,
nuestras manos se deshacen,
nuestras bocas se quedan
mudas del espanto,
gobierna el mundo un imperio
de desdicha. Solo queda el amarillo
pálido de los corazones secos
tan pequeños y arrugados
como aceitunas inmaduras
que ni los pájaros picotean
y caen sobre el desquiciante suelo.

Pero hasta en la infinita tristeza
del paisaje desolado, la esperanza
ríe: los olivos de la paz
no han hecho más que comenzar
su posibilidad de existencia.
La ceniza torna el suelo
más ligero y fecundo.

No desesperes, amado mío,
los dos hemos visto rebrotar
el verde en los terrenos
arrasados por el fuego.

La noche en llamas se sucede,
invariable el hueco azul
apasionado de la mañana
abre su boca y aparece.

My country song

My country song

No me apetece absolutamente
nada seguir haciendo, para qué
dejarme guiar por mi propia inercia,
continuar componiendo documentos
como si fueran potingues mágicos
o la solución a todas las enfermedades
que pueblan la tierra
¡Enfermedades! Las llaman
enfermedades.

Yo sólo sueño con vivir
allá en un rancho extraño
al oeste de un río grande
donde pueda dedicarme
a escribir la memoria lejos
de este terreno de reflejos
donde hasta los sueños sueñan
con exiliarse. La lotería me tocó
el hombro el día que decidí
no habituarme a tanta lengua
insana, a tanto escondrijo
de rata, a tanto roto
de hambre de libertad,
igualdad y fraternidad y sueño
con vivir allá en el rancho lejos
de los secuaces que hacen polvo
del brillante que con tanto esmero
fue puliendo la historia peleando
ella sola siempre contra
tanta carga inútil,
tanto peso muerto,
tanto zócalo, tanta reciedumbre…
Escribir y olvidarme de

sucumbir u olvidarme.

Voto por el olvido.

Sin memoria allá en el rancho
cerca y al oeste de un río grande
escribiré sobre el futuro incierto
sin apetencias ni dolores
pero ciertamente segura
de que cualquier suelo
al oeste de ese río grande

acogerá al hombre y su leyenda
al oeste, al oeste yo me voy,
lejos de la tapia de tanto sordo,
aún más lejos de tantas bocas
renegadas por el ademán,
el gesto impostor
de tanta huelga
de brazos caídos
de pura impotencia
hasta el suelo,

ese por donde yo cabalgo hasta allá,
el rancho al oeste del río grande.

miércoles, 6 de noviembre de 2013

Sobre la Agencia Estatal de Administración Tributaria

...Vulgo conocida como "Hacienda", ella, la AEAT practica la connivencia para con los delitos de fraude fiscal de grave calado.
Dicho queda. Por mí. Sofía Serra.

martes, 5 de noviembre de 2013

"Los parasoles de Afrodita" ya en la tienda de Baile del sol

Ahora más fácil, por si vuestro librero, o sea, su distribuidor) se hace renuente, y más barato. No depender de (otras tiendas online) conlleva sus ventajas.

AQUÍ se puede adquirir, en la propia tienda recién estrenada de la editorial.




Cíclope que ahuyenta (A Luis Cernuda)

(Rescato de poemario del 2009 y fotografía de poco después)

Cíclope que ahuyenta (A Luis Cernuda)

Poco importa la quietud de las cosas si no fuera porque de ella llega, como inderogable pandemia, la inercia de la incuria de todo lo que nos hace lograr humanidades.
Tan contagiosa como lastrada, nos anclamos a su sumidero, impúdico de despejar petrificando a los abastecedores.
Falaces y lastimeros me parecen vuestros afanes cuando contemplo la carne convertida en piedra, o lo que es lo mismo, cuando observo, impotente, cómo asesináis al verbo hecho carne.
¿Qué temor a la muerte podéis mantener sobre el olvido de vuestro propio roce con el otro y el otro y el del lugar por venir? ¿Cómo os yergue la aventura del descuido sobre lo que vosotros mismos yacéis? ¿Sobre qué barrizales construís vuestros pilares palaciegos?
Arenas inmundas, movedizas, secas por las disculpas, en las que convertiréis las calles conspicuamente adoquinadas, las soberanas escalinatas hacia el cielo surgidas al compás de las manos solícitas.
Llameantes. Líquenes llameantes que calcinen vuestros ciclámenes siempre muertos, siempre flores omitidas, siempre flores ausentes.
... Del jardín del olvido te redimo, poeta vivo.





Un principio

Un principio

Sigo sin escribir para mí. Solo quiero poesía.
Poder dar poesía.

jueves, 31 de octubre de 2013

Diario de treinta años


Diario de treinta años

Se abre de futura
estampa de un libro
por escribir lento
pero decidido.
Unos veintiuno
desde casi
cincuenta y uno
se divisan cerca
si somos los mismos,
si siendo la misma
no vemos lejano
el tiempo elegido
como compañero.
Ni el tono, ni el modo,
cada paso dado
dibuja la estampa
sobre el libro blanco
recién comenzado.

que me acompañe la suerte
que hasta ahora he tenido
prender los hilos, tejerlos
recorriendo el paisaje
de seda tan fría, calentarla
desde dentro mía
con una mirada de futuro
por hacer y mañana
abierta y recogida
en la frente y en la boca.

miércoles, 30 de octubre de 2013

La otra

La otra

Un continuo malestar
digo como cuando
tiemblo ante el frío
súbito.
Él me impide permanecer
callada.

¿y si todos sois fantasmas
y os presiento pero no puedo
veros?



¿Y si soy yo el fantasma?

El frío en la cintura
me da razón
y escalofrío.

martes, 29 de octubre de 2013

Antonio Machado. Cita.

XXXVII

"En efecto, Juan de Mairena hubiera definido la poesía pura como aquella en que dialogan el hombre y su tiempo. Un hombre de todos los tiempos, con el tiempo de un hombre, igual a todos los hombres."

(Apuntes inéditos. Prosa completa de Antonio Machado. 1989.)

Porque el tiempo es nuestro compañero.

lunes, 28 de octubre de 2013

mi noche

mi noche

todo más sereno
cuando la espada vuelve amor.
Todo más lleno y libre,
libre, sí, como un sol
de aire azul, libre nube blanca
sólo dueña de ella
y de algún viento que la meza,
suave y ondina vigorosa,
decadente mar, posible lluvia,
sensación amorosa del bien
y tus labios mirando
el celeste aguacero de dicha.

porque yo creo en tú
y el beso no dado y el por dar
cedidos a ese tierno mundo
que es tu forma de mi mundo
de mi amor,
la posibilidad de ser
en ti.

El habitáculo celeste
se detiene humeante
de chirrido de estrellas.
Vuelven difusas las cosas
en los oídos de la lumbre
de mi alma, tu alma,
veneración de dioses,
los halcones se posan a escondidas,
nadie les hace ruido,
nadie los mata, nadie osa
descomponer el silencio vital,
la muerte ajada,
ya tan fea y antigua, se duerme
a descansar,
la rosa nace desde la promesa
del tallo verde
un brote, una alegría
futura y mientras,
lo verdadero, la ilusión,
la espera, el manantial
del alma, mi alma, y dios
dice que la tuya.

Por qué he desenlazado el blog de Javier Sánchez Menéndez

... y el de su editorial "La isla de siltolá".

Cualquiera que haya podido seguirme en casi los dos últimos años ha podido detectar mi admiración por su obra poética y por su proyecto/realidad editorial "La isla de Siltolá". Él es una persona a la que en muchas ocasiones admiro y por encima de todo a la que me siento unida por un gran afecto que le tengo. Creo que nos une una verdadera amistad basada aparte de en el afecto, en la más absoluta de las franquezas.
Nada de eso cambia con este sé que mínimo gesto. Mínimo pero completamente necesario desde mi posición como ser humano.
Retiro sus enlaces de mi blog por este artículo suyo de anoche:

http://jsanchezmenendez.blogspot.com.es/2013/10/linchamientos.html?spref=fb

En facebook acabo de comentárselo. Es la explicación.
Estoy segura que has visto el film "la jauría humana". Si existe un acto humano que no soporto, que intuitiva, inconsciente, consciente y racionalmente no soporto por lo de que antihumano conlleva (irracional, ése donde el individuo deja de ser individuo para convertirse en elemento de una masa informe, y la masa no tiene ni cerebro ni corazón) es el del linchamiento, sea contra quien sea. Sabes que siempre respeto, y habitualmente comparto, tus opiniones y tus palabras, pero ante estas tuyas no puedo más que expresar mi total desacuerdo, aunque mi naturaleza me lleva a hacer algo más, todo lo que pueda, desacreditarlas, no darle la mínima posibilidad de extensión que con mi mínimo poder puedo otorgarles.

domingo, 27 de octubre de 2013

Ríes aunque llueva

Ríes aunque llueva

Llueve y el agua limpia
tu reserva de gesto escondido
a las mieles del triunfo.
Por un puñado de monedas
que no coges,
conquistas el favor del cielo
y de la amante, mas, lo sabes,
tú siempre lo sabes, no hay favor
que necesite gesto
de tu honrada boca ducha
en vociferar cuando el gentío
te escinde y esconde una y otra
vez las monedas almonedan
el aire, lo subastan
al mejor deporte:
¡qué perpetro observado
sobre tu risa centelleante!,
duermen los armónicos sonidos
de la lentitud del agua cayendo
sobre las piedras y la verdina
aún por nacer, tan someras.
Es decir, tan ciertas.

Vierto caudal
sobre tu honrosa
costumbre de saludar
a la gota de lluvia
que se desvanece (vuela,
ella vuela aunque caiga).
No hay mejilla más alegre
que la mía cuando se deposita
en tus labios untados
con deslices otoñales:
un dorado y sabio verdor
que enrojece al cielo nublado:
la ciudad nos puso límites
de tejados, pero tus dos aguas,

esa una sobre tu mejilla derecha
y esa otra sobre la izquierda,
continúan silabeándome
el lenguaje que comienzo
y no termina cuando callo
mi continuo
no dejar de
mirarte.

viernes, 25 de octubre de 2013

Yo maqueté "Medición de la pampa", de Juan Carlos Sánchez Sottosanto

Yo maqueté "Medición de la pampa", de Juan Carlos Sánchez Sottosanto

Dando, dando y dando. Más de cuatro años han pasado desde el momento en que descubrí su blog. Más de tres disfrutando de su amistad. Casi cinco años de constantes regalos que me llegan desde la generosidad de su espíritu, del compromiso de su humanidad, de sus vastísimos conocimientos, de su casi inabarcable inteligencia y sentido poético de las cosas.

Traductor, ensayista, articulista, escritor de una novela que más que novela es una joya poética, sociólogo, casi doctorando en Teología (ha abandonado los cursos de doctorado harto de las raseras políticas educativas), bibliófilo expertísimo, inconmensurable lector, bibliotecario y POETA.
Y mi amigo.
Mi tesoro.

Logré encontrar hace esos años la figura que perseguía hallar desde creo que mi más tierna infancia, ese padre cultural, un autor con todas las letras que fuera capaz de llenar mi hasta insidiosa búsqueda de la unión en un ser humano de lo mejor de él según mi punto de vista: la capacidad creadora, la analítica y racional y la ética. Lo hallé en él. En Juan Carlos Sánchez Sottosanto. Para mí es mi hermano pequeño y, a la vez, me siento como su hija.
Haber podido maquetar su Medición de la pampa ha sido otro de esos dones que la confianza de su amistad me ha regalado.

La pampa es como el campo, el campo es la pampa, vuelvo a repetir como un soniquete esas palabras de algunos de mis versos. Salvo por su medida, digo ahora. La casi infinitud comparada con la pequeña extensión por donde yo me muevo y a la que me siento unida. Las fuerzas telúricas son las mismas. Y hasta los árboles (esos dos pequeños ombúes que este verano he sembrado queriendo sustituir al otro que ya se perdió). La tierra gobierna más allá de todos los avatares humanos.

Quien tenga la valentía de acoger este libro entre sus manos detectará fundamentalmente algo: Juan Carlos logra medir la pampa. Lo consigue haciendo lo único que un poeta puede hacer, navegando por sus propias profundidades (subterráneas, submarinas y hasta culturales). JC logra establecer tan exacta medida de la pampa, así, con exactos también y exquisitos versos, que hasta puede despedirse de ella. De sus raíces, de su Dolores querida y hasta de su madre.

Se ha de disponer de un corazón y un espíritu in-mensurable para haber podido medir la pampa desde un grafos tan pequeñísimo como es el de una letra escrita, como estas que se juntan para intentar hacer llegar a quien esto lea la medida del valor de este libro.

Como creo en Juan Carlos como persona, como creo en él como poeta, como es mi amigo, mi queridísimo amigo, todo lo que yo pueda decir sobre el libro más que favor le hará daño. Así, hoy por hoy, funciona este mundo socio-literario. Quiero pelear siempre contra ello, por eso me resistía a hacer una entrada sobre un libro en el que creo desde todos los puntos de vista. Pero al final no puedo hacer otra cosa que esto que hago, serme fiel. Ser fiel a mis necesidades. Intentar hacerle justicia desde mi mínimo poder.

Este libro es una corona que su amistad me ha regalado. Haber podido participar en él y poder anunciarlo conociéndolo casi tan bien como el propio autor, mi cetro.
El poder.
No deseo otro.

Ya habrá ocasión de compartir algún poema del mismo. Hoy termino este anuncio con el final del libro, su colofón, escrito por mí, claro, hace poco más de un par de semanas. Allí en el campo, sí. Allí en la pampa.

Este libro, Medición de la Pampa,
publicado por ICE,
se terminó de editar
el día 7 de octubre de 2013,
una apacible noche
de blancas encinas, grises olivos,
y dos verdes ombúes.



El libro se puede adquirir AQUÍ
 
Creative Commons License
El cuarto claro by Sofía Serra Giráldez is licensed under a Creative Commons Reconocimiento-No comercial 3.0 España License.