martes, 21 de enero de 2014

La diferencia

Toda mi vida está en mi poesía y en mi fotografía. Todo lo q soy por dentro, lo amargo y lo feliz, mi carácter, las frustraciones, los grandes y pequeños logros, los fracasos, lo q me importa y lo que no. Ella nace de un espíritu en contacto con la tierra q sabe alcanzar el cielo escarbando hasta el infierno. De conocimiento y conocimientos se nutre la capacidad poética de un ser humano. De las apuestas por las cosas importantes de la vida. Antes de prejuzgar a un autor, hay que preguntarse de donde puede partir lo que logra o no logra más allá de gustos personales. La metáfora es una de las claves. La más importante. Es la mentira del arte la que te puede llevar más lejos y, así, conocer. Un autor es una persona como cualquier otra. Sino que permanentemente se expone para poder lograr enseñar con su experiencia en la vida y, así, contrbuir con su grano de arena a construir un mundo mejor. Esa es la diferencia. la del autor con respecto a los seres humanos q no lo son. Y la mía con respecto a otros poetas y fotógrafos.

lunes, 20 de enero de 2014

El calor de un día de invierno

Disparos con el móvil.
Los pre-sumidos. Hacen daño a las artes, a las relaciones humanas, a lo esencial, a lo verdadero. El intervalo lumínico se traduce por una expresión sin asunción posible. HDR. El pre-sumido. A  la opinión con conocimiento la aplastan entre meriendas de pastitas y té, a mí, que suelo merendar cola de ternera o judías con chorizo. Al final el calor llega como siempre llega, respirando del musgo quebradizo o extrayendo el árbol seco con una herramienta que le dobla a una en peso y alzada. Lo de siempre. Los pre-sumidos, como el apio silvestre que no soporta la sequía, pero tan verde y lustroso cuando comienza a crecer en invierno. Como la yerba loca que si no arrancas a tiempo, te seca la parra virgen, o madresofía.
Mejor agradecer. Tus días de gloria pronto verán su fin, César. El desatino. Un calor. Un color pudiente de sueño en paz.

Sólo me queda el frío (Inercia sobre el frío)

Sólo me queda el frío (Inercia sobre el frío)

Habrá que hablar algún
día claramente, digo:
tu boca de hielo hace
siglos que la conozco.
I

Desde el alba, someto.
¿Cuándo llegará el sol
en esta noche tan pálida, tan triste y tan blanca,
en esta noche tan luna a media tinta de día,
en esta noche desmesurada de esquinas
y loquios y seniles silencios
y locuacidades estériles
y cuadrúpedas cornamentas,
¿cuándo el sol, el sol, el sol,
que a todos hace iguales?
Akenatona.

Estas cosas, las de nuestras manos,
hablan así, a cántaros.
Menos cuando llueve.

Cuando llueve,
este imán en forma
precisa
de árbol de invierno
soporta la catecúmena labor.


II

No sé a cuánto se vende la estopa.
En el mercado, los habitantes
del cielo hablan con los codos.
Será que el gato,
el que avitualla
los ojos pardos de la noche,
gobernó por las esquinas redondas
con su interrogante cola
preguntando a las paredes por los ratones.
Las paredes, mudas.
Las lenguas, comidas.
Y yo ya me hice vieja.

III

No se comparan los rastros
que dejas perdidos sobre el arroyo,
las ranas beben de nuestras usuras
como las viejas que, bastón en mano,
golpean sobre el suelo gris
lo que les queda de hembras.
Aseguran el futuro de los hijos del dantesco.
Suenan trompetas doradas
como goznes oxidados,
las puertas del paraíso
cerradas abren a cal
y canto de otras voces serias,
voces rutilantes atraviesan
la melodía de los espartanos
que vinieron al mundo
sacrificando hijos.
Tu yo y el del vecino
terminaremos viviendo
en la aldea misteriosa
bajo ese culo del mundo,
ese que permanece sentado
aplastándonos.

IV

los nombres,
las sonoras luces
beben sin avergonzarnos.
¿Qué sentirá la bomba cuando estalla?
¿Qué el átomo cuando lo taladran?
¿Qué inverosímil factura de luz
revienta entre los laureles
descomprimiendo el lúcido
espanto del cristal aplastado
entre dos aires,
el de fuera y el de dentro?

¿qué descollada y discontinua enredadera
crece agitando estas hojas plegarias?

Me asomo bajo la yerba
palpitando fríos que dicen
qué será de esta senectud
ahora que me abandona.

Ah, espanto… el espanto
habita la factoría
bajo las nubes plateadas.
Ya me aviento en este hallo enhebradas
torturas bajo el símil de paz.

siempre constante,
siempre constante resbala
esta fría por el esófago
de tantas tragaderas de hielo.
el cristal hecho añicos
rompe la quietud del mutismo,
se precipitó por el único socavón,
éste que comunica el aire
con el estómago.
Aquél.

V

Cuando te combatí primero,
no dudé en ningún segundo
que me ganarías. terciaron
los días verdes y alejé la miseria
de mi cuerpo que tampoco dudó
de tu generosa victoria,
que algún día, tarde más o menos,
despellejaría la piel viva de la hoja
para dejar la carne herida
abierta al aire secándose
sin huir del vendaval
que asola sin nombre
que llevarse a la boca.

Eres el frío,
Elfrío, quien
efectivamente
me aterra,
me entierra,
me desnombra.

domingo, 19 de enero de 2014

La corriola del pozo

La corriola del pozo

¿qué papel el del amor?
el del amor es el de la fuerza,
solo tan sólo
por sí mismo
creado y creador
de todas las cosas
en verdad, en verdad
nos dice que hay que usarlo
para que nuestra vida se haga
indecible es decir
inefable.
O infabulada.
No dicha.
No matada
por tanto
sino viva.

El mal de los sargazos,
el mar de los abrazos,
la santa onomatopeya
que libera blancas
y medias arenas del revés
dispuestas con un sol,
el dado para el suelo,
con un dicho, el dado
para el muerto
de hambre de amor de
no somos nada más
que ese cuerpo de cal
tornasolada con todos
los colores del universo.

Y yo sin ti qué seré
si ni dios llega
a la doble entente
del aire y el fuego
que son la luz, la luz,
la tierra, nosotros
y el agua, el barro.

Con él fabrico los candiles
de carburo hidrogenado,
esos que espantan a los alacranes,
esos que todas las noches
enciendo con una gota de agua.

Siempre el agua,
siempre el amor
el que logra sacarla.

viernes, 17 de enero de 2014

Incineración

Incineración

Porque tú no necesitas nadie
te reclama el doble
de tu peso, mi son
de tu alba, tu lumbre
destruida por las gotas
celestes humos airean
la doble vida de tu fuego.

voy a caminar un tiempo
junto a dios, que no es suyo
ni mío, él me descontará
algunos pasos puede
que hasta sus silencios
me llenen de huellas
y logre yo eludir los míos,
callar los tuyos estremecer
al caos ardiente de deseo
de sí mismo puede
que hasta se obstaculice ese dios
en el que no creo creyendo en sí,
en mí, en ti sin acento.

Nos despoblamos de nosotros,
¿qué es la muerte
sino sino
deseado?

jueves, 16 de enero de 2014

Los cabezos amarillos

(Ahora sí, ya llegan, los anteriores poemas de este conjunto formarán parte de una especie de introito al "lugar". Dejo abajo un par de las múltiples fotografías que el año pasado fui haciendo conforme escribía este poemario. Y más que irán saliendo. Dos tarjetas llenas tengo. Las disparé el 27 de Diciembre de 2012.)

Los cabezos amarillos

De los rizomas aguados
al venerable panorama
de los iris sumergidos
como aflora el manantial
desde la tierra hunde
la llama vertical
del suelo de los cabezos,
las peinetas de la pleamar
azul, el blanco y el amarillo
solicitan un acebuche de sal
como las cañas verdes y dulces,
la arena de mi tierra y mi muralla.

Así fue aquel paisaje
donde me extendí ante tu vida,
o para tu vida.
Aún brotan
los siete colores terrenos,
la luz y el agua se encendieron a tu paso
para que yo recordase ahora.

Llega la lluvia a la playa
como llegaban desde el pueblo blanco
el cuaderno, los lápices, la bombona
de gas butano, los cuentos y sus regalos,
como si de las Indias vinieran,
y como india de tan morena
como la torre que me guardaba.
No tan roca.
No tan alta.
Sí tan rota.
Sí tan permanente-
mente en la orilla.


(los enlaces a las fotografías)
http://fotografia.sofiaserra.com/2013/04/aesculus.html
http://fotografia.sofiaserra.com/2012/12/los-cabezos-amarillos.html

miércoles, 15 de enero de 2014

El lugar

El lugar

evadir a la palabra de su gasto,
anclarla al nivel de las posibilidades.
somatizar verbalmente,
pensar con mis dedos en tus labios.


allí estoy, el verde y el gris
del asfalto es mi plano,
miro mis botas y pienso
en las encinas sobresalen agujas
intermedias hincos
de palo untados de almizcle
venden mi alegría
a todo el que llega
a mis manos dispuestas
a obedecer
el salto desde la valla
ya me subo a la piedra
madre oteo
qué será de mí
sino en ese templado horizonte.
lomas azules sueñan juntas
con mi recreo,
el descanso de un alma
al llegar al humilladero
de la desdicha.

pensativa inútil la paloma
me mira aunque yo no la divise.

es que no ha nacido
para la palabra sino
para unirse
a tu pecho
con el mío.

martes, 14 de enero de 2014

Un payaso me da una sorpresa

Todos son payasos menos él. Me enamoro del protagonista, como casi siempre me ha sucedido. Consigue lo q ninguna novela, ninguna narrativa ha logrado tras estos cuatro últimos años. La lectura de la obra magna de Proust me dejó traumatizada, felizmente herida. Después de conocer su prosa, cualquier otra me aburría. Infames aparecían ante mis neuronas. Incapaces.
Quién me iba a decir a mí que un payaso, figura por la siento cierta aversión, alergia, hasta el punto de no haber querido nunca leer este libro (Opiniones de un payaso, de Heinrich Böll) por exclusivamente su título, me iba reconciliar con la lectura de lo narrativo. Sorpresas me da la vida. Alguna muy feliz.

domingo, 12 de enero de 2014

Niebla amable

Mañana de niebla, tarde
De deseo ancho y blando
Como la curva de la playa
Donde me recalas, ama
De mi carne y de mi alma,
Noche ya dormida,
Noche que ya arde.
Solo humo queda de ti.
Solo niebla humectante.

viernes, 10 de enero de 2014

Corazón encogido

Corazón encogido

Hoy es un día descarnado,
las palabras no rompen mi inquietud,
ni siquiera los regalos del alba,
hasta los sonidos de la calle
se han puesto de acuerdo
en desafinar esta sinfonía
no sé si de adviento o retirada,
partida avecilla de retorno
estrellándose contra las paredes
de alambre. Se cuartea la fina capa
de piel endurecida que me describe
tu presencia en el mundo,
un espasmo quieto
que no ilumina la estancia
donde te ocultas,
el dónde está se sienta en mi silla
y me desplaza a otra geografía,
una geografía demasiado apaisada
para este día que averiguo estrecho
para la medida de mi querencia
por ti.

Hoy es un día muy serio.
 
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