sábado, 9 de julio de 2011

Por fin veo el campo desde arriba (Google Earth)

Estoy loca de contenta, más, la verdad es que me he emocionado hasta la sangre cuando he visto que ¡por fin! el google earth, o sea, el satélite que sea, ha retratado el campo. El joío ha esperado a que me venga de allí para hacerlo, ¡justo catorce días después de volver para sevilla!, un 14 de agosto de 2009 según la fecha que  dan. La última vez, primera, que lo hizo fue en verano del 2004, pero como la conexión en el campo era lentísima, yo tenía que conformarme con las instantáneas que me enviaba mi hermano sobre "el sitio"... y en el 2004 le faltaban a los árboles por crecer, esto por nombrar un detalle nimio, porque lo peor era que  se cortaba a la mitad, las cámaras del satélite no recogían más.
Yo no hablo, yo lo he visto todo, hasta la vereda que mis pasos hicieron desde el la casetilla del pozo de abajo hasta la cerca, que era donde estaba y está la llave de paso que dejaba o no pasar agua de la red "urbana"...Hasta la encina seca fuera de las lindes veo...
... es que aún tengo las lágrimas saltadas...
En la primera dejo señalado lo que es la hectárea en sí donde vivía. En la última lo que es la zona de huerto ( en rojo), y la zona de grama entre las casa (en verde), que en un 14 de agosto y tras 15 días sin regarla, pues simplemente aparece más amarilla, (no se pierde, sale en cuanto llueve).
Ya sé que sólo yo puedo entenderlo, pero si por ejemplo fuera señalando ese pequeño espacio con banderines por cada una de las fotografías que fui haciendo durante los siete años que viví en él, simplemente el terreno no se vería...


Aquí señalado en rojo el terreno en sí


Ésta para que se pueda ver la encina seca



Ésta por una vista general más cercana (cómo se distingue el verde distinto del follaje del único alcornoque centenario en toda la finca)

Y aquí el huerto en rojo y en verde la zona entre casa y cocina
 con su emparrado (hasta su toldo azulón se distingue)


Si alguien quiere que le señale algo, sin problemas y con mucho gusto, es que no puedo ni escribir ahora, las cervicales se me han clavado, somatización de las emociones.
Ahora voy a buscar la azotea de esta casa, para tomarme un ibuprofeno, ;)

( Y sí, el parasol fotografiado aquí y en otras más, y en otras que ya no existen, lo usé alguna vez cuando desde allí iba caminando hasta la aldea  a hacer alguna compra, regalo de una de mis hermanas, una sombrilla china.)

Lo que no dejo señalado ni dicho son las cuatro torretas con camuflaje holográfico que tengo instaladas y que incorporan los últimos adelantos en sensores más allá del rojo, luz nocturna y mandos a distancias con alcance de 50 kms., misiles tierra-tierra incorporados...es decir, que VEO todo lo que por allí PASE con aviesas intenciones....
Más los vecinos, el teléfono permanentemente conectado con la torre más próxima del Infoca, el "enchufe" con la casa cuartel de la guardia civil del municipio más cercano y el mastín de cinco metros, claro.

Constructores

Constructores



Hoy no se escribe sobre la piel rasa y blanca, tan ajena;
la mía, que es negra, se halla en el trigo
verificando el contenido de las cosechas.
Las estaciones suministran
a golpes de azada argumentales
ladrillos para este zócalo
que levantamos sobre el suelo,
izando muros,
levando chozas,
tornando el azabache de ese velo,
esa zafra de nocturna seda,
en verdes prado y lecho
donde solazar lo que nos queda.
Lo que damos,
lo que por dar, nos queda,
Lo que por darnos, queda.

Sofía Serra, 2010 (Nueva Biología)

jueves, 7 de julio de 2011

Un enlace

Quiero que esté junto a las otras entradas con etiqueta "Mayo 2011".
Hace muchos siglos que no me creo nadamás creo en los retratos de Al-fayum que en lo que me contáis.


Al final, el triunvirato de las Azores se va salir con la suya, el triunfo de la tercera vía, que nada tiene que ver con la tercera orilla. El PPOE que tanto nombran (qué curioso, le quitan la "S" de socialista pero no la "O" de obrero  ¿Será que quienes reivindican abiertamente la mal llamada Revolución española no son obreros?... ¿Qué son entonces?, ¿qué sois?
Yo sí soy una obrera desde luego, y de las que no tienen vacaciones.
Ayer pensé en convocar una "tomada" de calle para el 10 de Agosto, y otra para el mes de julio, intentando sortear el tan fatídico del 18, cuando entro en esta cápsula transparente de internet y me encuentro con que se ha convocado para el 15 de octubre.
¿Qué sucede?...¿es que verano no hay desahucios? ¿O es que en verano en España hace mucho calor y las playas están colmadas y las ciudades desalojadas (salvo por los que no veraneamos)? Advierto de que es en estos meses estivales cuando los que corrompen la democracia más libremente actúan. Aporvechan el despiste, el letargo administrativo para hacer de las suyas. ¿No sería el momento para estar precisamente más vigilantes que nunca?

Hoy desperté con el mar en mis neuronas

Hoy desperté con el mar en mis neuronas

A veces la sustancia herida
me reclama como hija suya,
como hija del tiempo escindido
de aquellas manos otrora generosas,
la veracidad y la similitud
de tu endiosado plano que curva
los troncos de los árboles
permanentemente hacia el viento,
contra el mar. Los pinos dramatizan
el desconsuelo de las dunas
y mis manos, también en el otro tiempo
generosas, acarician el horizonte
de esa playa, herido
seco y decente, o sea, justo,
como las dunas y los árboles lejanos,
que son los que lloran.
Mendigué abatida por el viento de levante,
mas ellos siempre colmaron mis manos
con los tesoros de sus lágrimas.
Tan verdes son, madre, tan verdes…
Al fin cama-leona fui, madre.
Tan verde, madre,
tan verde.




Sofía Serra, 7 de julio de 2011

miércoles, 6 de julio de 2011

Tornillería

Una entrada que se quedó perdida en el limbo de los borradores (2 de julio de 2011)

Con este poema, el que enlaza éste (hay que leerlo si se quiere  seguir esta entrada, o, como mínimo, visualizarlo) en el poemario "Canto para esta era", intento responder a la más o menos pregunta de sendos amigos en otro blog sobre EL RECURSO de la supuesta escritura vertical de un poema. Y digo supuesta porque pienso que en realidad no hay escritura más horizontal que la de un poema así formalmente escrito, ya que, y precisamente, atiende al corte visual en la horizontalidad como recurso, es decir, como una herramienta más entre las infinitas posibles de las que el autor decide echar mano para hacer poesía  ESCRITA para ser LEÍDA, no recitada.

O sea, el autor parte del condicionamiento de la lectura habitual en Occidente de izquierda a derecha y en horizontal, el recorrido que los ojos habitualmente describen al posarse sobre un texto, para jugar con él, consciente e inconscientemente, y convertirlo en uno más de los engranajes que soportan el hecho del ARTEFACTO del poema.

Esto referente a "nuestros días" en los que, y acompañando al consabido rompimiento de reglas y normas en el Arte que desde el siglo XVIII-XIX viene produciéndose en nuestra cultura, el cuenteo de sílabas o el celo por la métrica "antigua" han dejado de ser condición sine que non  existe el hecho del "poema".

Para una mirada global y con sentido común creo que resulta evidente que deriva de la necesariedad de ellas contemplada en otras épocas, del vehículo del verso como segmento, parte del poema.
Pero es que el hombre evoluciona, y así como en el Imperio Romano no existían los "mercadonas" donde nada más entrar la música te entra por los oídos normalmente acompañada de letras que por su forma y "el estado del oído" al que va dirigida exigen la interposición de unos ritmos exactos y distintivos,  los poetas  (y con ellos la poesía, además de no ser escrita para ser leída "en silencio") eran "tan sólo" autores que escribían siguiendo una métrica, es decir una medida impuesta, no auto-sugerida o encontrada: En sus composiciones  hablaban del amor, del olvido o se dedicaban a recrear las batallas perdidas o ganadas por tal o cual general emperador (aproximadamente igual que las canciones de hoy en día, salvadas las distancias). Es decir, tan sólo y mucho es, hemos diversificado, hemos encontrado más posibilidades a nuestras expresiones artísticas, hemos hecho lo que como seres humanos nos corresponde hacer sin que nadie nos lo diga ni nos lo ordene: hemos abierto el orbe.

Llevo 10 años 10 tremebundos años respondiendo a la misma pregunta una y otra vez.

Por otro lado me parece inútil la aceptación de formulismos y etiquetas en una época en las que los significantes se han resquebrajado. Hemos logrado deconstruir, y de este aparente o real caos podrá surgir o no una nueva nomenclatura, siempre en evolución permanente, mucho más abierta, donde tal vez algún día se consiga que sólo los matices, los infinitos matices sobre un todo, establezcan las posibles variables sobre las que se estructure, cada vez más elástica, flexiblemente, hasta que cada matiz de cada mirada de cada individuo tenga cabida en ella.

Un imposible, sí, pero es que no hay metas, sólo un camino sin fin, como los tornillos de ese tipo.
Sólo hay que mirar de vez en cuando la caja de herramientas que tenemos en el cuartillo, en el lavadero o bajo el fregadero para entender  "claves áureas" más o menos sociológicas, psicológicas, filosóficas y hasta metapoéticas.

Por algún poema lo tengo escrito:

¡A follar, señoras y señores,
 a follar con los poet@s!

(y no pienso hablar ni una sola vez más sobre el corte o no del renglón en un poema;  algunos, con toda la mala idea del mundo y en el afán ninguneante que suele caracterizar a las ignorancias más supinas, hablan de él como lo único que diferencia a un texto escrito en prosa de otro PREVISTO como poema.
Yo, ya, sólo me quedo con algo. Si al autor le ha acompañado la intención de escribir un poema, eso será un poema, me guste o no, vaya en vertical, en horizontal o como si lo ha querido escribir en el techo o conformando una esfera holográfica. Si no ha sido su intención, no lo será, aunque  lo escrito comience con un puedo escribir los versos más tristes esta noche. Será lo que tú digas, y me esforzaré en devanarme los sesos para  encontrarle el motivo en mi mente por el que yo también pueda nombrar ESO como poema. Y lo conseguiré, aunque tu poema comience con "En un lugar de la mancha" y recorra cinco mil páginas sin un sólo corte en la horizontal del renglón.

"Poesía eres tú". Bécquer nos estaba implicando a todos los lectores, nos instaba a implicarnos en la ejecutoria del poema que fuera tuviéramos delante.

(Nota aclaratoria: esta entrada está escrita en tono de broma, mucha broma y chanza para quienquiera tomarlo así  Y con toda la ironía y la mala leche consecuencia de la indignación que me provocan las "autoerecciones" como doctores en "lo que sea" por parte de otros (algunos críticos, algunos lectores, algunos poetas), le acompañen o no títulos pontificales, universitarios, callejeros o "plazolenses", cuando en realidad, sólo son doctores en la más perfecta ignorancia. Perfecta, sí, no hay ignorancia imperfecta. Sólo me vale la actitud-intención del individuo (voluntad), no su "nomenclatura".)
 
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