viernes, 6 de febrero de 2015

La sombra

"Selfie con la luz"


La sombra

He permanecido sumida en un sueño muy oscuro, anquilosada, pronunciada por los labios de un otro o una otra, no aletargada, no; dormida, simplemente dormida, solo despierta con los ojos de la perseverancia y el devenir de la otredad, nada que ver con mi propia naturaleza de ente descriptible: un almanaque sin desplegar, una suma de inconsciencias, una niña disfrazada de rey barbudo. La corona de nieve se ha derretido bajo el calor del sol destellando como si estuviera engarzada con los diamantes más brillantes ya hoy perfectamente licuados. Mi tez, mis ojos, mis labios y, a través de ellos, mi garganta, y, a través de ella, todo mi organismo, se hidratan. Bajo la luz del sol mi cuerpo es el mismo que hace breves instantes, un cuerpo de mujer a la luz del estío, con su curvo vientre iluminado, con las gotas de sudor deslizándose por su cuello, con las piernas enhiestas dentro de la sombra de los rayos salutíferos. Solo asoma la duda sobre mis glúteos. Poso mis manos en ellos como para asegurarme de que existen: están. Soy.
Ya camino desnuda por la orilla de la playa. El sol de poniente me calienta a la vez que me extiende. Las dudas vienen y se van al compás de la blonda de las olas. Solo me importa reconocer el color ámbar de mis ojos ante su luz. Me acompaña la plena serenidad de que puedo contemplarlos.

Cualquier obra de arte ilumina el sueño que no recordamos, ese que nos hizo felices o, simplemente, seres nuestros.

2 comentarios:

Robín dijo...

¿ Ves cómo puedes escribir en prosa y cómo a veces la prosa es necesaria y sugerente?

Eres con prosa.

Sofía Serra Giraldez dijo...

ya sabes que yo solo distingo entre lenguaje discursivo y cursal. ;)

 
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El cuarto claro by Sofía Serra Giráldez is licensed under a Creative Commons Reconocimiento-No comercial 3.0 España License.