martes, 22 de enero de 2013

Oración excretora

 Autor fotografía: Manuel J. Távora Serra
Oración excretora

Señor, estoy deseando dejar
este mundo, no a mis seres
queridos, no, ni a los árboles
ni al cielo, con nubes o despejado,
ni siquiera al invierno tan cruel
para mi mente, tampoco
deseo perder de vista a las flores
ni a mis perras, ni siquiera
a la mala película de televisión,
o, menos aún, al libro que tengo
sobre la mesa. Pero, sinceramente,
Señor, sí tengo mucha necesidad
de dejar este mundo ya
en las manos de quien lo posea.
No deseo pelear más
por lo que en realidad no es mío,
allá cada cual con su propiedad,
el piso, el negocio, la empresa,
el automóvil, los hijos salidos
de madre, de cauce, quiero
decir, la ironía —las flores
ya te he dicho que no, ellas
no se visten de sarcasmo
ni otras negaciones—, el prestigio,
las ventas, los noes, los imposibles,
las incapacidades en suma
el desconcierto palpable
de tanto mono bajado
de los árboles.
Te los nombré casi en primer lugar,
ellos son la clave de este infortunado
azar que en vez de mona
me ha hecho mujer, hembra
de una especie que no sabe callar
ni trepar por el cuerpo
de su semejante. Rasca, rasca,
quítote las pulgas o las liendres,
te hago mimos con mis labios
de homínida asilvestrada, hecha
cuero de un municipio, de una
civilización que hace aguas
duras o blandas y no,
no sabe llevar pañales.

Señor, llévame contigo
a las nubes redondas y verdes
de mi selva o a las dunas
cuadradas del desierto,
al hielo de los polares mares
o al fuego de las chimeneas
de los volcanes, al pasado,
al futuro o a mi presente,
pero no me dejes más en manos
de su tiempo, que no es mío,
que no, que yo aún sé trepar
por el pecho de mi amado,
que yo aún sí sé despiojarlo
desnuda a la luz del sol,
pedirle que me lo haga
y no avergonzarme
de mis pelos enredados
entre las ramas y las hojas
o caídos sobre el suelo
de allá abajo que ellos pisan
y construyen para no caerse
al abismo.
Y yo sólo me fijo, sólo me fijo,
y no quiero imitar lo que hacen.

Y si no, si no me llevas,
cúrame estos lacrimales
si es que quieres
que pueda seguir mirando.
Si es que quieres
lo que me pasa
sobre el tiempo
que no es mío.
Ni Tuyo.

Sofía Serra (Interim, Exit)

4 comentarios:

Anónimo dijo...

Precioso Sofía. Un fuerte abrazo.
P. Fuertes

Rafael dijo...

¡Ay Sofía...!, Ya quisiera muchos poder tener la facilidad de expresión para comunicar algo tan bonito como esta "oración"
Un abrazo y feliz día querida amiga.

Pd... ¿Leí alguna vez que decías que no eras poeta o fue fruto solo de mi imaginación...?

Sofía Serra Giráldez dijo...

:) Hola Rafael, :D sí, sí lo dije alguna vez y lo he dicho mucho y a su vez me costó mucho autonombrarme como tal, y aún hoy me cuesta, unas veces menos y otras más. Unos días sé que lo soy, otros dudo de todo, y si se duda de todo, qué menos dudar de una misma, de las propias capacidades, creo yo...
Un abrazo, Rafael, gracias siempre por tu siempre amable presencia en este blog.

Sofía Serra Giráldez dijo...

Un abrazo enorme también para ti, Pilar.

 
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