viernes, 23 de diciembre de 2011

El hombre potro (A El Potro, de Ciudad Blogger)

Gracias, Potro. Sé que recuerdas que este poema lo escribí el año pasado inspirada por ti, en la alegría que me provoca poder contemplar tanta generosidad y amabilidad desplegada por tu hermosa persona en el trabajo a diario en tu blog Ciudad blogger, ese a la que muchísimos blogueros le debemos el poder llevar adelante este soporte que tan importante nos resulta en nuestra actividad diaria.
Hoy lo he corregido inspirada también, de nuevo, por tu generosidad. Saber que alguien que vive tan lejos de una se ha molestado en poder adquirir su primer libro de poemas publicado en papel, me llenó de emoción, tal como te expresé el otro día a través de twitter. Desde tu país, MéXico, a la editorial, humilde y pequeña,  que lo comercializa hay un largo trayecto no exento, estoy segura, de dificultades burocráticas.
No sé cómo agradecerte el esfuerzo, éste en particular, y  aparte siempre, tu trabajo diario.
Ojalá  pueda gustarte algún verso de este que fotografiaste el otro día.

Feliz Navidad, Potro.





(Correcciones Nueva Biología)


El hombre potro
(A El Potro, de Ciudad blogger)


Y el último potro que corretea
en la ciudad habitada
de azules, y a veces negros,
almanaques, trota sobre el suelo,
salta y brinca cabeceando
cada brillo de sus ojos,
cada jerga de sus crines
desmenuza en sustancia aérea
de redes que dan vida a la nube,
la cual, agradecida
al darse por nacida,
se posa sobre sus francos
flancos, y, alas que vuelan, el potro
blanco, de roja madera
y pezuñas de yerba al cielo,
descuella su alegría
izando el paso al eco
de las montañas que cantan
a su trote, a su vuelo, a su risa:
¡Ha nacido Pegaso, ha nacido Pegaso…!


Sofía Serra, Nueva Biología
 
Creative Commons License
El cuarto claro by Sofía Serra Giráldez is licensed under a Creative Commons Reconocimiento-No comercial 3.0 España License.