viernes, 9 de diciembre de 2011

Dulcinea se suicidó

Dulcinea se suicidó


Quijote de poderoso turno
y desdeñable salvajada,


¿a cuánto asciende el valor
de tu última tesitura
o tu segunda o quinta
puesta en marcha? soldados heridos
levantan sus bayonetas
contra la jungla invisible
de las quijotescas ocasiones,
la avaricia rompe el saco,
las honestas peticiones de tus poros
atraviesan la cejijunta soledad del sol.
vengadas, las solitudes vengadas
de cada vello de tu cuerpo
en paz,
en paz la respuesta.
Someten los verbos el arraigo
y la permanencia de la latitud
de la dulce mujer que se te fue.


Sofía Serra. Noviembre, 2011 (El hombre cuadrado)

3 comentarios:

Amando Carabias María dijo...

Demasiado hipémetrope por el mundo, no viendo lo que tiene al lado y provocando tanto daño, tanto...

Sofía Serra Giráldez dijo...

Un beso , Amando.

Rafael dijo...

Sonreí tristemente al leer tus versos: "Quijote de poderoso turno/y desdeñaba salvajada..."
...Es un placer pasear por tus versos Sofía y te diré más, leerlos es como paladear la vida, cerrando los ojos del alma, mientras sientes todo eso que tenemos tan cerca y tan real, a nuestro lado.
Un abrazo,
Rafael

 
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