miércoles, 22 de septiembre de 2010

Grafos

Aquí, bregando...




Título de la fotografía: Libro, suelo y cielo




Titulo de la fotografía: A dos velas (cenotafio al libro)


Quisiera yo saber dónde se esconden las memorias escritas,
esas que desdicen todo lo acordado por el tiempo y el espacio.


* * *


No veo seguir en esto:
Los versos me han comido los ojos
como los propios cuervos a sus luces.


* * *


Aquí siempre igual más o menos por
donde, mira tú,
con libro y foto a cuestas, grafo
que te subo y endoso, grafo acarreado,
grafo y grifo, petroglifos sostenidos
con la luz bajo el cuervo
y otros soliloquios.
Tú, ven y oscila sobre la endiablada máquina.
No muerde. Pero ponte gafas.


* * *


Aquí, a troche y moche
despeñando siempre.
Alimoches somos o alados hombres:
¿se romperá el hueso?

Sofía Serra, Septiembre 2010

lunes, 20 de septiembre de 2010

Nueva biología (II)


Título de la fotografía: Pato (nueva anatomía)



De mi pato a tu patho
va solo un paso.
Frío en las caderas,
calor en la cabeza,
suerte al sobrevivir cojeando
al paso
de la renqueante genética.
Con pato o sin él,
más la pata buena y mala
que engalanan
estas cumbres con cenizas
de negra o blanca noche.


* * *


Los hombres
a este lado del cielo
enmudecen.
Será
la cuerda suerte
que les mata
la buena muerte.


Yo no distingo entre jueces y sabios.


* * *


Dejaron los hombres tristes a otros hombres.
A las madres no las cuida nadie,
o sólo muy de vez en cuando, alguien,
cuando la flauta suena, normalmente
a soplo de útero.

Sofía Serra, Septiembre 2010

Cubierta "La presencia por la ausencia" y enlace para producción bajo demanda



Ésta es la cubierta del libro. Como he participado en su diseño me hace ilusión enseñarla. Debo reconocer que lo que más trabajo me costó fue escribir el breve texto que acompaña a la fotografía de mi aspecto físico.

Ayer me llegó la bonita noticia de que en este enlace,

http://librosbajodemanda.elcorteingles.es/detalle.aspx?isbn=9788492828913

ya se puede adquirir el libro en modo de producción bajo demanda. Es un sistema del que yo debo decir no tenía ni idea. Este tipo de producción garantiza que un libro no quede nunca descatalogado. Es decir, la editorial, aparte de la habitual y más conocida tirada de "x" números de ejemplares, contrata esta modalidad, por la que a petición del supuesto cliente/lector, si un se libro desea, el ejemplar estará producido en el breve plazo de 48/72 horas.

El único inconveniente es que si, por ejemplo, como es el caso de éste, el diseño se ha elaborado contemplando la existencia de solapas,  en este modo de "producción/venta" el libro se hace sin ellas, y por lo tanto desaparece lo que sea fuera incluido en las mismas. Por eso es importante que cuando se prepare el diseño de una cubierta se tenga especial cuidado en elegir qué va a ser mostrado en la portada y la trasera, procurando que en las solapas vayan sólo detalles, si no superfluos, sí que la información que aporten pueda ser adquirida por el lector  siguiendo cualquier otro camino: datos biográficos, listado de  publicaciones de la misma colección, fotografía del autor, etc. Por lo demás, el ejemplar es exactamente igual, contenido, es decir, tripa incluida, obvio resulta decirlo, ;).

La tirada de imprenta propiamente dicha está previsto salga dentro de unos diez días.

miércoles, 15 de septiembre de 2010

Un día muy especial


Título de la fotografía: Retrato de un verano

¿Suceden extrañamente las cosas o las cosas nos suceden tal como somos, y entonces no puede concluirse más que los extraños somos nosotros, esos que sin preverlo, pero sí siendo conscientes, tomando decisiones que nos van encaminando, terminamos por construimos como arte y parte de aquello sobre lo que trabajamos? El perjuicio cognitivo que conlleva la situación a nadie se le escapa, pero no se trata de perjuicio en su estricto sentido, no malignea, ni daña ni limita, no menoscaba, simplemente abre otra dimensión a los efectos que sucesos acontecidos pueden provocar en nuestro estado anímico, emocional o simplemente ambiental, y diría que hasta a las causas, o al menos al análisis de ellas.
Toda la vida, o al menos casi una media, deseando ver un poemario mío puesto en papel, tatuado, bellamente tatuado habría dicho yo entonces, y digo ahora, con el nombre de una editorial en su portada, para al final, cuando esto sucede, cuando por fin sucede, pasarme desapercibido, completamente desapercibido el logro de la cuestión.
Psicológicamente, todos lo sabemos, la ilusión del empeño, del esfuerzo por el logro, se desarrolla y establece antes de la consecución del mismo. Es lo que nos hace movernos, avanzar, caminar, desplazarnos del antes al presente, del presente a lo que llegue. Y sin embargo no hacemos mientras trabajamos para ello más que quejarnos sobre cuánto cuestan las cosas, aquello que con altavoz o sin él persignamos con el nombre de "sueño" por realizar. Cuando si fuéramos conscientes de la realidad de nuestra propia existencia, tendríamos que sonreír y hasta reír con el alma abierta por la oportunidad que nos ofrece el tiempo de vida de poder luchar por lo que sea deseemos.
Cuando se obtiene, se logra, se alcanza lo anhelado, se acaba. La ilusión en sí finaliza. Es, creo que hasta fenomenológicamente, su propia idiosincrasia. Sin duda llegarán otras ilusiones, otros empeños, otros anhelos por los que seguir trabajando que conseguirán mantener viva la llama de la ilusión, inmediatamente llegarán; aunque cuando pienso en mí apostaría la cabeza a que se solapan, como las cartas que el hábil croupier logra extender unas tras otra sobre el fieltro verde de la mesa de juego, la mesa que no es más que el campo de vida.
Esta mañana me asomé a la página de Bohodón y allí estaba efectivamente, mi poemario, ya a disposición de cualquiera.
He tardado todo el día en poder hacer esta entrada, escribirla. Sigo sintiendo como esta mañana. Resulta muy agradable verlo ahí. Mucho. Sólo algunas personas contadas con los dedos de una mano saben cuanto le subyace, diría que como a cualquier libro que uno decida escribir e intentar verlo algún día publicado. Pero reconozco que debo sufrir una especie de desdoblamiento. Sé que lo escribí yo, y sonrío al pensarlo; pero al igual que esta mañana, cuando miro la página actual de Bohodón en la que a la vez que la miniatura de mi libro se han colocado también las miniaturas de las últimas novedades de la editorial, lo que me llena de verdad el alma de pura satisfacción es saber que en la edición de esos seis libros que tan primorosamente aparecen dispuestos he colaborado de alguna u otra forma. En unos más, en otros menos, pero con todos he tenido el privilegio de o simplemente verlos pasar por mis ojos o en otros verme a mí misma sudando tinta china con dolores de cabeza incluidos fruto del esfuerzo por intentar hacer las cosas lo mejor posible, sabiendo que tras cada libro hay un ser humano que igualmente se ha esforzado para conseguir una ilusión, para la consecución de un logro: VER LIBROS lanzados al aire de todos los ojos para que los que sean que lo decidan puedan leerlos.
Por eso esta entrada va introducida con esa "fotografía", esa es la imagen desde mi sentir de lo que de hoy hablo. Ese privilegio desde luego se lo debo al equipo humano de la propia editorial. La confianza que las personas que lo conforman depositaron en mí me ha permitido disfrutar de una de las mayores satisfacciones de mi vida. Es algo por lo que les estaré siempre profundamente agradecida.
Mi libro también vuela ya. No sé si es desdoblamiento o que las "cosas escritas" adquieren mayoría de edad. Son hijos del autor, sí, pero como con cualquier hijo llega un momento en que, naturalmente, ya lo contemplas como emancipado.
No, desde luego no me importará prepararle unas croquetas para que se las lleve a su casa. Al fin y al cabo un hijo es siempre un hijo por muy mayor que sea, pero como cuando parí al de mis entrañas de carne, siento que escribo para darle al mundo algo, lo mejor posible desde mí por poco que yo valga, y darle a ese hijo un lugarcito en el que poder vivir.
Ahora ya sí creo que es de verdad poesía. Dueña de sí misma y para quien la quiera. O va camino de serlo, ya tiene más posibilidades de llegar esos ojos que lo recreen, lo reconviertan, lo asimilen o lo desprecien.
Ojalá pueda parecer digno de, aunque sea, recibir críticas negativas. Para eso sí seguiré siendo su madre con altavoz, para aceptarlas.
En el fondo, más que en el fondo, en la base sólida y sincera que mantiene estas palabras que hoy escribo lo que percibo es que ese libro ya, afortunadamente ya, no me pertenece.
Será de quien lo lea.
Y eso sí, ojalá tenga muchos padres y madres, o hijos o nietos, o lo que sea.

Picando aquí se puede acceder a la página propiamente dicha, de donde he extraído las capturas de pantalla que me han permitido hacer el montaje que he resuelto llamar "fotografía" de esta entrada.

A very special day


Turkish smiles or the turkey's smile (and the little dog with the bright eye)

De levante llegan trayendo con ellas sonrisas, miradas y belleza.
Este medio tiene también sus grandezas, sus grandes grandezas.
Hará unos pocos meses, aproximadamente por Mayo o Junio, durante una de esas mis breves incursiones en facebook y dado que me suscribí a la página de la universidad de Sevilla porque mi hijo por aquel entoces andaba pendiente de examinarse para selectividad, me saltó un mensaje cuyo remitente no sólo no me sonaba a nada sino hasta un poco a guasa. "Sultán "algo" se llamaba. Ya sabemos todos las trastadas que este medio o la navegación por las redes sociales pueden ocasionar. Abrí con mucho "misterio" el mensaje entre intrigada y a la expectativa de a ver qué nueva "broma" me asaltaba, cuando comencé a leer un breve pero claro escrito (en inglés) de alguien que firmaba como lluvita (así, lluvia en diminutivo, o "sultán"). Entre mi parquito dominio del inglés (siempre he creído entenderlo bien, hasta hace exactamente escasos minutos) pude entrever que no era ninguna broma. Se trataba del mensajito que una muchacha de origen turco me dejaba porque me había visto "pasear" por la página de la universidad de Sevilla. En él me decía que era una (o varias, eso no me quedaba claro) chicas de origen turco que para septiembre planeaban viajar a Sevilla para proseguir sus estudios de filología hispánica en la universidad de esta ciudad durante el presente semestre. Estaban buscando alojamiento, piso, hospedaje. Tras cruzar con ella dos o tres correos y veindo que hacía una muy buena falta de dominio del inglés, decidí pasarle la pelota a mi hijo, no por nada, no, o sí, por todo, ...una es madre pero no tonta, ;)
Desde entonces todo lo por resolver  lo han ido solucionando, por lo visto, porque el caso es que anoche llamaron, o contactaron por messenger con mi hijo, no me acuerdo muy bien, para decirle que estaban hospedadas a escasas dos calles de este domicilio, ¡menuda sorpresa me llevé!
En fin, que las preciosas muchachitas, cuya abanderada a través de este medio se atrevió en su día a contactar con una desconocida en busca de cierta posible ayuda, o al menos guía para orientarse en su proyecto estudiantil, hoy me han hecho una visita, trayendo con ellas un gran ojo turco que preside desde este mismo momento la mesa central de esta casa, una cajita con riquísimos dulces provenientes de Ankara y sobre todo su simpatía, calidez humana y belleza.
Un soplo de cálido y rico levante para este cuarto que hoy se ha visto así de bien acompañado.
El cuarto, y el hijo de la del cuarto, claro, ;)

De izquierda a derecha: Ayge, Sultan (sí, lluvita), Mehtap y Gagla (lleva en la segunda "g" un guión superior que no puedo escribir con este teclado). En medio, mi hijo, Manuel, al que obligamos entre las cinco a sentarse en medio; en su honor hay que decir que él no quería. Ahora han ido a ver el piso y esta mañana ya han podido activar todos los líos de los móviles para poder hablar con sus familias...Sí, debo decir que me quedo mas tranquila sabiendo del buen intérprete y guía que las acompaña en todas las gestiones pertinentes.
Tengo seis meses para retratarlas, practicar el inglés de camino, y gozar viendo cómo aprenden el español. Estas cuatro desde hoy mis preciosas niñas turcas, mis cuatro bellezas. 
Este medio es que tiene sus ventajas, sus felices ventajas.
 
Creative Commons License
El cuarto claro by Sofía Serra Giráldez is licensed under a Creative Commons Reconocimiento-No comercial 3.0 España License.