Con este libro, publicado en 1959, entré por primera vez en contacto con el mundo del Arte. Me recuerdo de pequeña, y no tan pequeña, hojeándolo con fruición, ávida no sé de qué, satisfecha en esos ratos antes de que mi madre me llamara, con cierta dulzura pero con autoridad maternal, al orden del horario familiar: "Sofía, deja ya el libro y ven de una puñetera vez a cenar!". Normalmente a la tercera, ya me enteraba de qué significaban esos sonidos que, con el mínimo de ser consciente posible, mis oídos detectaban. (punto y aparte) hace pocos días q le pedí a mi hijo que me lo trajera de casa de mis padres. Conozco sus láminas de memoria. Al tenerlo delante hoy he comprendido ciertas capacidades, el porqué de alguna menor dificultad en la comprensión de las expresiones humanas. Mente infantil, tabula rasa. ( punto y aparte). ( Probando lanzar entrada en el blog a través del móvil vía app para android de Blogger).
jueves, 17 de octubre de 2013
martes, 1 de octubre de 2013
Fondeadero
Fondeadero
no es necesario el soplo
ni la condena de tus lentos
y grávidos paisajes que se ausentan
a babor y a estribor olvido el acicate
de este verte y no verte venir
hacia el pozo de estrellas.
me pregunto dónde,
me pregunto cómo,
me pregunto ostiones
adheridos a tu casco
cuando llega al fondeadero
hacia donde caminará
la lenta acogida de la arena ahora
que planeo sobre el mar abierto
como mis piernas se abren
como el compás que abarca
el ancho de la mesa donde
los mapas del tiempo
se extienden sin caer al piso
de madera.
Y yo todo veo a través del ojo de buey…
Me descuello en graveros
de senderos habituados
al paso de las naves de agua
sobre la cubierta de esta sentencia
adosada a la quilla de las estrellas.
Que también se cansan.
hace tiempo que me despertó
el estallido de tu llegada,
mas no debatí con tus ojos
la medida y ahora
los fuegos fatuos
iluminan los mástiles
del aire azufrado:
poemas queriendo dejar de escribir
poemas en el suelo
de un día que se sienta
en la borda de mi vida.
no es necesario el soplo
ni la condena de tus lentos
y grávidos paisajes que se ausentan
a babor y a estribor olvido el acicate
de este verte y no verte venir
hacia el pozo de estrellas.
me pregunto dónde,
me pregunto cómo,
me pregunto ostiones
adheridos a tu casco
cuando llega al fondeadero
hacia donde caminará
la lenta acogida de la arena ahora
que planeo sobre el mar abierto
como mis piernas se abren
como el compás que abarca
el ancho de la mesa donde
los mapas del tiempo
se extienden sin caer al piso
de madera.
Y yo todo veo a través del ojo de buey…
Me descuello en graveros
de senderos habituados
al paso de las naves de agua
sobre la cubierta de esta sentencia
adosada a la quilla de las estrellas.
Que también se cansan.
hace tiempo que me despertó
el estallido de tu llegada,
mas no debatí con tus ojos
la medida y ahora
los fuegos fatuos
iluminan los mástiles
del aire azufrado:
poemas queriendo dejar de escribir
poemas en el suelo
de un día que se sienta
en la borda de mi vida.
Por cierto...
... Si algun@ necesitáis correctora de estilo, maquetadora, diseñadora de portadas, redactora de textos para la contra o algunas de mis fotografías para vuestros libros, sean del tipo que sea, nada más que tenéis que poneros en contacto conmigo. Como estoy hecha a hacerlo gratis casi siempre, por no decir siempre, el precio por el trabajo será más que razonable.
sfserra@gmail.com
Asunto: correcciones, maquetación, portada, etc según el servicio que se solicite.
Gracias.
Reivindicación del gris
Reivindicación del gris
el silbo de la mañana
que se abre gris, es decir, lleno de matices,
con las alas de la tórtola
borboteando en el plumón
mullido del aire no ausente
de ti.
Y un especial interés
domestica mis sienes juntas en su ojo
de aprendiza de la verdad del amor
a esta edad tan serena
como el mar grisáceo de la tarde
sureña en la playa de invierno.
bienvenidos tus jamelgos
juntos y ataviados
de lo que no sé vestirme,
porque una insignia de rosas
cuelga de tus dedos
que duermo en mis labios.
Y callo para no entoldar
semejante acervo de bien
y venida de tu sien
en esta mañana gris
de septiembre.
el silbo de la mañana
que se abre gris, es decir, lleno de matices,
con las alas de la tórtola
borboteando en el plumón
mullido del aire no ausente
de ti.
Y un especial interés
domestica mis sienes juntas en su ojo
de aprendiza de la verdad del amor
a esta edad tan serena
como el mar grisáceo de la tarde
sureña en la playa de invierno.
bienvenidos tus jamelgos
juntos y ataviados
de lo que no sé vestirme,
porque una insignia de rosas
cuelga de tus dedos
que duermo en mis labios.
Y callo para no entoldar
semejante acervo de bien
y venida de tu sien
en esta mañana gris
de septiembre.
lunes, 30 de septiembre de 2013
Escribiente
Escribiente
al no ser nada
ni nadie el don
exánime acude
a mis brazos de doña
ningún poder
salvo salvar
al pensamiento
de la oxidación natural
de ser viviente
grafista
o escribiente.
al no ser nada
ni nadie el don
exánime acude
a mis brazos de doña
ningún poder
salvo salvar
al pensamiento
de la oxidación natural
de ser viviente
grafista
o escribiente.
domingo, 29 de septiembre de 2013
Poema "los parasoles de Afrodita" en vídeo
Se lo debo a algunos queridos amigos. Tómenlo como prueba. Los vídeos nunca han sido lo mío. Recitar tampoco, pero sí sé que tal como escribí "Los parasoles de Afrodita", sus poemas, son poemas también para recitar. Hay poesía para recitar y poesía para ser leída. Todos la que es para ser leída, no sirve para recitar. Además me persigue una insufrible vanidad, no soporto oír un poema escrito por mí sin el tono en el que lo escribí, ése que oigo cuando lo escribo. Por eso siempre pensé que a este libro le habría venido bien un dvd con grabaciones de audio (además de un dvd con sus fotografías, decenas). Le habría venido bien para cumplir con esa máxima que me persigue, la coherencia, la congruencia en el acto poético. Pero el mercado editorial es el mercado editorial, sus circunstancias, sus carencias y sus sobras. Nada que ver con la poesía, con lo que nace cuando se coge papel y lápiz, ordenador, fotografía, espíritu y grafos. Cosas de la costra dura de la nomenclatura (que, quién dice que no es también poesía).
(Disculpas por la mala calidad.)
Dejo abajo la letra del poema en sí.
Los parasoles de Afrodita
Ya llegaste, te has sentado ya.
Tengo tus ojos delante:
De su dorado vientre, el de Afrodita,
nacieron celestes parasoles,
sombrillas chinas que la diosa abrió
para cultivar mi piel con la nácar
y el humus de marino hechizo
arrojado sobre la ola que,
de vuelta y viene, conforma la marea
del sanguíneo mar de poniente:
¡Mar mío, mar lleno, mar
tan grande como yo misma!,
exclama la diosa rediviva
ignorante de su testicular
progenie, urania utopía
transformada por mor del viento
en conflagración de carne
sobre agua-sal y carne.
Gemiste en mis ojos: ¡Dame aire!
Gemiste en mi boca: agua blande
y piel para el cuántico cuerpo,
envoltura de este juguete polivalente
en el que me sumerges hasta contentar objeto
de los ritmos internos que manifiestan la eufonía,
venéreas transacciones, de las celestes esferas.
Amor, cueva clara a la sombra
de los chinos parasoles visitas.
No tu música, no tus brazos,
no tu centro; ni siquiera tus alas,
en el reitero de esta penumbra
de piel interna, hallarán ajado,
que ella misma regenera
a medida de las Eras.
Que sí, vuelan ya.
Urano,
hoy ya caes,
hoy ya retornas
por tus genitales.
Qué castrado te dejamos, ¡ay!
Ay, castrado, sí. Mas —te hablo al oído—,
recuerda,
sólo a sangre
tu carne engendró
lo más sagrado.
Ahora ya cayendo,
piensa,
podrás hacer
de la descendiente de tus gónadas
real
cayado.
(Disculpas por la mala calidad.)
Dejo abajo la letra del poema en sí.
Los parasoles de Afrodita
Ya llegaste, te has sentado ya.
Tengo tus ojos delante:
De su dorado vientre, el de Afrodita,
nacieron celestes parasoles,
sombrillas chinas que la diosa abrió
para cultivar mi piel con la nácar
y el humus de marino hechizo
arrojado sobre la ola que,
de vuelta y viene, conforma la marea
del sanguíneo mar de poniente:
¡Mar mío, mar lleno, mar
tan grande como yo misma!,
exclama la diosa rediviva
ignorante de su testicular
progenie, urania utopía
transformada por mor del viento
en conflagración de carne
sobre agua-sal y carne.
Gemiste en mis ojos: ¡Dame aire!
Gemiste en mi boca: agua blande
y piel para el cuántico cuerpo,
envoltura de este juguete polivalente
en el que me sumerges hasta contentar objeto
de los ritmos internos que manifiestan la eufonía,
venéreas transacciones, de las celestes esferas.
Amor, cueva clara a la sombra
de los chinos parasoles visitas.
No tu música, no tus brazos,
no tu centro; ni siquiera tus alas,
en el reitero de esta penumbra
de piel interna, hallarán ajado,
que ella misma regenera
a medida de las Eras.
Que sí, vuelan ya.
Urano,
hoy ya caes,
hoy ya retornas
por tus genitales.
Qué castrado te dejamos, ¡ay!
Ay, castrado, sí. Mas —te hablo al oído—,
recuerda,
sólo a sangre
tu carne engendró
lo más sagrado.
Ahora ya cayendo,
piensa,
podrás hacer
de la descendiente de tus gónadas
real
cayado.
viernes, 27 de septiembre de 2013
Esperanza
Esperanza
Así se calla el mundo,
permaneciendo,
sin que se inmute ni mute
la palabra dada, el sol
al fin al alcance
de la mano, mi mano
sin quemarse, auspíciame
ella esta brisa
vivífica que deshace
marañas y mañanas
de un lugar en el mundo,
cuando el mío está
aquí, justo aquí,
entre el sol y la yerba
y el hoy.
Así se calla el mundo,
permaneciendo,
sin que se inmute ni mute
la palabra dada, el sol
al fin al alcance
de la mano, mi mano
sin quemarse, auspíciame
ella esta brisa
vivífica que deshace
marañas y mañanas
de un lugar en el mundo,
cuando el mío está
aquí, justo aquí,
entre el sol y la yerba
y el hoy.
miércoles, 25 de septiembre de 2013
La ordenador-a
La ordenador-a
I Incompatibilidad con el sistema
tiene un gran conflicto
de instalación:
sea ser por-
que no po-sea.
II El programa
esto es producción tuya
y sentado estableces
las prácticas del regimiento
de infantes, niños soldados
que besan el polvo de las eras
como si hubieran nacido
de pie, ya cuadrados ante las fauces.
Y mientras, el niño judío muere
de hambre en la calle del gueto
como un perrito más, sin llamar
la atención ni de tus ojos
ni de sus padres que hoy inventan
la guerra y matan a inocentes niños
que portan fusiles de madera.
porque de madera es el cerebro gigantesco
del abuso y la locura de un hombre
que nadie creó y a sí mismo
se forma odiando
su razón de vida
sobre la faz de la tierra.
Alguien habrá que te saje
el cuello de tus lombrices,
alguien cortará la yugular
que te enhebra a la demencia,
alguien beberá de tu sangre
destilada
en agua. Purificaré
un arcano
inmediato que me permita
convertirme en ameba,
recomenzar el proceso,
renunciar o morir.
Reiniciarte.
III Modo a prueba de errores
habituada,
tu nombre
se eterniza
vencido ni te hallo blanca-
mente
no te olvido.
I Incompatibilidad con el sistema
tiene un gran conflicto
de instalación:
sea ser por-
que no po-sea.
II El programa
esto es producción tuya
y sentado estableces
las prácticas del regimiento
de infantes, niños soldados
que besan el polvo de las eras
como si hubieran nacido
de pie, ya cuadrados ante las fauces.
Y mientras, el niño judío muere
de hambre en la calle del gueto
como un perrito más, sin llamar
la atención ni de tus ojos
ni de sus padres que hoy inventan
la guerra y matan a inocentes niños
que portan fusiles de madera.
porque de madera es el cerebro gigantesco
del abuso y la locura de un hombre
que nadie creó y a sí mismo
se forma odiando
su razón de vida
sobre la faz de la tierra.
Alguien habrá que te saje
el cuello de tus lombrices,
alguien cortará la yugular
que te enhebra a la demencia,
alguien beberá de tu sangre
destilada
en agua. Purificaré
un arcano
inmediato que me permita
convertirme en ameba,
recomenzar el proceso,
renunciar o morir.
Reiniciarte.
III Modo a prueba de errores
habituada,
tu nombre
se eterniza
vencido ni te hallo blanca-
mente
no te olvido.
Adiós a las palabras
Leo que la Universidad de Atenas suspende sus actividades, que no hay inicio de curso académico a causa de las restricciones impuestas por la troika (la troika, la troika, ¿quién coño es la troika?, el nuevo tirano la nueva dictadura que soporta Europa). Me horrorizo. Pero el horror llega al TERROR cuando compruebo que en ninguna red se está hablando de ello, que en ningún periódico aparece un titular con la noticia.
¿QUÉ ESTÁ SUCEDIENDO? ¿ES QUE NADIE LO VE?
¡¡A LAS BARRICADAS!!
martes, 24 de septiembre de 2013
Yo maqueté el encuentro en camarinal, ;) (Javier Sánchez Menéndez, el libro de los indolentes.1)
Aquí está ya "El libro de los indolentes. (1. El encuentro en Camarinal)", de Javier Sánchez Menéndez. Lo ha maquetado y diseñado una servidora y me siento como una vaca de gorda de orgullosa por haber tenido la oportunidad. Y como una reina de privilegiada por haberlo podido leer ya, ser de las primeras personas en hacerlo. Es un libro impresionante. Y es un libro lleno de esperanza.
¡¡ENHORABUENA, JAVIER!!
Y enhorabuena a todos nosotros por poder tener ya al alcance una obra tan preciosa, tan magnífica, tan distinta, tan necesaria. En el enlace de la editorial dice "prosa poética". Ya sé que hay que nombrar de una forma inteligible, pero no estoy de acuerdo con esa categoría. La llamada prosa de Javier Sánchez Menéndez no es prosa, es pura poesía. Claro, que esto sólo puede ser entendido por los que aciertan a atisbar lo que significa la palabra poesía. La poesía no es verso, ni decir cosas bonitas o de una forma especial, eso ya lo sabemos. Escribir poesía significa ser capaz de trascender al lenguaje de tal forma que él, aunque sea el vehículo de transmisión, deja de tener apariencia de lenguaje. Se convierte en un metalenguaje, algo mucho más allá de él. No hay que decodificar, el cerebro se deja sustraer por él. la lectura parece que pasa inadvertida al acto neuronal. Eso es escribir poesía. Y eso es lo que hace Javier en este libro (que es la primera parte de lo que se prevé como una serie). Se puede decir que el autor lleva ensayando este estilo desde 1984, allá cuando comenzó su conocida serie de Fábula. No sé cuándo exactamente ha escrito este Libro de los indolentes, pero sí he percibido que por su estilo y por lo desarrollado en él, la trama, el concepto que lo sustenta, ha logrado encontrar la forma para el contenido. La simbología presente a lo largo de todo el texto, la ingente cantidad de guiños al lector actúan de verdaderos ganchos que se apropian de la mente para además de lograr influir en su espíritu, ética y estéticamente, despertarle la inquietud por no dejar de leer hasta descubrir. Y se descubre ¡Y tanto que se descubre! Y lo que se descubre (casi en cada capítulo), para hablar en plata, deja al lector con las patas colgando. Una no puede imaginar que tras toda esa sucesión de símbolos, alegorías, que incluso algunas veces pasan por la mente como fuertes claroscuros, casi como contempláramos un paisaje tenebroso y hasta desolado, lo que existe es una enorme ventana al paisaje más agradable y acogedor imaginable. La luz, la mañana, un huerto, un paisaje de montaña con el día despejado. La esperanza.
Mientras lo maquetaba me acordaba de un pintor, Miró. Recuerdo al estudiarlo allá por mis años mozos cómo aprendí cómo, efectivamente, tras esa sucesión de, al parecer, símbolos extraños en su pintura, en la mayoría lo que el pintor hace es cantar a la vida. Recordaba las primeras, esas más "inteligibles", esos huertos con almendros en flor. Cada artista se apoya en lo que logra construir como simbología de su personal estilo, cada artista verdadero. Miró llega a construir su propio "alfabeto", quizás ya ten hermético que desaparece o queda muy alejado de esa especie de salvífica noción de la existencia. Algo así me parecía a mí que Javier Sánchez Menéndez le sucedía en Fábula, de lo que creo él también era consciente, de ahí la necesidad también de transmitir hechos claros con palabras claras y rotundas sobre el posicionamiento personal del autor acerca de cada cuestión social, REAL, susceptible de tratar, pequeñas "contaminaciones" que anclaban la obra al suelo para que el lector no se perdiera. Sin embargo, para mi percepción, en este libro de los indolentes ha logrado dar el paso fundamental. Ése por el que importa realmente un pimiento nada y todo. Lo repito, no hay que decodificar, la mente no necesita molestarse en ello. El lenguaje creado lo hace por una sin que nos demos cuenta. Son los primeros huertos de Miró quintaesenciados. Una se siente, de pronto, quizás tras cada capítulo, quizás tras cada párrafo o tras la lectura de cualquier renglón habitando el lugar perfecto, ese que soñamos para nuestra alma. Cada uno lo pintará como quiera: Como hay esperanza, la vida es salvación.
AQUÍ para poder adquirirlo
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