El árbol del rosario
A un hombre que lleva las cuentas
Te asomas al puerto
de este cuerpo
como cuando
llego al campo,
rujo bienvenidas
de caracoles y morados
cardos como las estatuas
del parque —se engarzan
con cadenetas de bombillas
blancas—.
la luz verde te atestigua
en ocasiones te asalta
la desdicha te persigue
nada sueños solo
una mujer con dos brazos
y algunas frutas en clave
de madura canícula.
Levántate y anda,
química valencia escandida,
septiembre generoso siempre
volverá por sus fueras, somos
vademécum de solitarios
rosarios de aroma
extendemos
sobre la yerba amarilla,
uno a uno ella
pasta cada misterio
de estar y seres vivos.
Las cuentas lleva el paraíso
con su propio árbol, los rezos
y el amén de los otros,
que no cantan ni cuentan.
domingo, 2 de junio de 2013
¡Con lo hermoso que era!
Como inauguro nueva etapa en el blog, acudo a las bombillas de colores y a la parra. Extinción de ruina contendrá el gobierno que ella desee, más o menos como los rabilargos azules y el águila que ayer cruzó el cielo. Quise alcanzarla con mis brazos, pero dos alcaudones se encargaron de desviarla. Son muy valientes los alcaudones. Espantaron a la culebra amarilla del pie de la encina, a picotazos. No es un recuerdo. Pasó hace mil años pero todos los días contemplo la escena. Lupita se encarga de ladrar a los únicos conejos que han querido habitar allí. No me dio lugar a encontrar la escopeta de perdigones. ¡Con lo hermoso que era! Enorme.
viernes, 31 de mayo de 2013
El Arte
No es necesaria la instrucción, la explicación. El único hallazgo válido es el que se realiza por uno mismo. Todo lo demás sobra. Banalidades. Vanas palabras. La explicación no es un lujo. La explicación es innecesaria.Es gerundio del nombre de olvido.No conseguís aprenderlo nunca. Así nos va. La sensibilidad y la creatividad no están reñidas con la inteligencia, sino que se inter-alimentan. A mayor grado de inteligencia, mayor grado de percepción (no es otra cosa la sensibilidad) y mayor capacidad de abstracción (y viceversa) para, a través de los sentidos y mediante el análisis intelectual intuitivo y racional, ser capaces de llegar a la “conclusión”: the fact, el hecho, el gesto, el acto, la obra.El Arte, ¿qué es el Arte?, la gran pregunta que todos se han hecho. Que yo misma me he hecho toda la vida, lograr definirlo. Hace cien días que tengo la respuesta pero no la escribo. Quizás me detiene el miedo a acabar. Pero por otro lado estoy deseando hacerlo. Acabar. ¿Qué sucederá tras su expulsión? Sólo hay una forma de saberlo.Arte es todo lo que el hombre hace para hacer visible a la esencia en esta costra dura de la nomenclatura, inmanente, no sólo transparentarla como hace el pensamiento o la investigación científica. El Arte es la única forma de vida, la única forma de ser ser vivo como ser humano completo, es decir, el medio que el hombre construye, el ejercicio que el ser humano realiza, el único que le cabe realizar si quiere (voluntad) seguir viviendo conforme a la esencia, recordarla, no olvidar el camino que nos lleva a poder habitar ese paraíso imperdible, ese que nunca fue perdido.Fue la literatura la que nos engañó (sin ella pretenderlo). Subvertir hasta la misma literatura, al mismo Arte, para sí llegar a la Verdad. Ese ha sido mi camino. El mismo Arte me ha dado las claves. La práctica de la poesía escrita me ha llevado al conocimiento de la Verdad, aunque la intuí antes en mis años de no escritura. La practiqué vitalmente antes de decidirme a registrar.Fin de este continuum que ha sido hasta ahora este blog.
miércoles, 29 de mayo de 2013
Filatelia
Filatelia
Descomprimido y permanentemente
hueco levantas preámbulos
de dos manos de alzada.
Se te colaron los dioses
por la rabadilla, te introdujeron
la sinapsis a golpe de tendido
eléctrico sobre la camilla
de aquel pequeño huerto,
el cachorro durmiente abre
canicas como planetas
a la luz de un universo
negro que conocemos
sólo por postales con borde
sinuoso. La yema de mi índice
lo recorre sin padecer ni él
ni mi dedo. Un perfil podría dibujarse
entre la tierra y la luna
y no parecería el de un dios.
Enormes somos reduciendo
a sello lo que no abarcamos
con nuestros brazos.
La medida, para el coleccionista.
(Sofía Serra. De La exploradora)
Descomprimido y permanentemente
hueco levantas preámbulos
de dos manos de alzada.
Se te colaron los dioses
por la rabadilla, te introdujeron
la sinapsis a golpe de tendido
eléctrico sobre la camilla
de aquel pequeño huerto,
el cachorro durmiente abre
canicas como planetas
a la luz de un universo
negro que conocemos
sólo por postales con borde
sinuoso. La yema de mi índice
lo recorre sin padecer ni él
ni mi dedo. Un perfil podría dibujarse
entre la tierra y la luna
y no parecería el de un dios.
Enormes somos reduciendo
a sello lo que no abarcamos
con nuestros brazos.
La medida, para el coleccionista.
(Sofía Serra. De La exploradora)
Fuego cruzado
Fuego cruzado
imagino que no digo tú,
que por una vez digo ella,
ella y yo en ella y no sé.
no hay apuestas, sólo
imaginaciones de un día
más de ella y lo que de ella
me quede sin saber
si te nombro si estarás
tú imagino y no advierto
el derrame. la poesía
arma el futuro,
su sentencia es la cuerda
del presente. En él me si-
tú
-o
es que duele almarse
de valor para afrontar
el camino más difícil
sabiendo que ellos
practican la cruzada
con armas y a lo loco.
los disparos llegarían,
tú en el camino y el resto
a un lado a salvo
en la espesura
del bosque.
¿Y yo en el otro lado?
(Sofía Serra, de La clave está en los árboles)
imagino que no digo tú,
que por una vez digo ella,
ella y yo en ella y no sé.
no hay apuestas, sólo
imaginaciones de un día
más de ella y lo que de ella
me quede sin saber
si te nombro si estarás
tú imagino y no advierto
el derrame. la poesía
arma el futuro,
su sentencia es la cuerda
del presente. En él me si-
tú
-o
es que duele almarse
de valor para afrontar
el camino más difícil
sabiendo que ellos
practican la cruzada
con armas y a lo loco.
los disparos llegarían,
tú en el camino y el resto
a un lado a salvo
en la espesura
del bosque.
¿Y yo en el otro lado?
(Sofía Serra, de La clave está en los árboles)
martes, 28 de mayo de 2013
Posada de noche (I, II, III, IV)
Posada de noche (I, II, III, IV)
Variación I
Terminar una noche
con dolor de espalda
anclado al dominio
de una sentencia con agria
disconformidad. Escepticismo.
los pájaros duermen. Ellos saben
de horas. Menos el ruiseñor.
Aún resuena en el pensamiento
su dolor dulce de canto
en mi compañía. las encinas
y la noche azul. mi sentido
del olfato se enreda
en las madrugadas en rima
con el cielo y la tierra.
Una sola mujer sola
y toda la noche serrana
tan sólo extendida para ella.
Me pregunto si me recordará.
Y si sabrá volver a crearla.
Variación II
La habitación húmeda
sabía a polvo de huerto,
la casa cerrada se había hundido
en la tierra removida, sonaban
leves clarines con voces
astutas y alegres del zorro.
La yerba y la luna.
La falta de miedo en el suelo.
Mis pies frescos.
Variación III
Inabarcable como
el volumen
espaciado de la noche.
Tan libre azul
súbitamente se abarandó
el cielo nocturno,
azul siempre de negro
vestido para mí
y no matarme
al verme caminar
hacia el ruiseñor
célebre dulce íntimo
mío canto de amor
y consuelo. La plácida
belleza del bálsamo.
La recompensa.
Plenitud.
Variación IV
Despierto con el alegre canto del zorro. Las cinco de la mañana y dulce oscura la noche. Me levanto y voy hacia a la puerta. Al abrirla, mi piel se refresca con la caricia del aroma nocturno. El azul saborea mi mirada a la luna. Poso mis sienes sobre el canto del ruiseñor.
Las cinco y el campo me saluda. Buenos y nocturnos días de plenitud tras la guerra.
Sofía Serra (De La exploradora)
Variación I
Terminar una noche
con dolor de espalda
anclado al dominio
de una sentencia con agria
disconformidad. Escepticismo.
los pájaros duermen. Ellos saben
de horas. Menos el ruiseñor.
Aún resuena en el pensamiento
su dolor dulce de canto
en mi compañía. las encinas
y la noche azul. mi sentido
del olfato se enreda
en las madrugadas en rima
con el cielo y la tierra.
Una sola mujer sola
y toda la noche serrana
tan sólo extendida para ella.
Me pregunto si me recordará.
Y si sabrá volver a crearla.
Variación II
La habitación húmeda
sabía a polvo de huerto,
la casa cerrada se había hundido
en la tierra removida, sonaban
leves clarines con voces
astutas y alegres del zorro.
La yerba y la luna.
La falta de miedo en el suelo.
Mis pies frescos.
Variación III
Inabarcable como
el volumen
espaciado de la noche.
Tan libre azul
súbitamente se abarandó
el cielo nocturno,
azul siempre de negro
vestido para mí
y no matarme
al verme caminar
hacia el ruiseñor
célebre dulce íntimo
mío canto de amor
y consuelo. La plácida
belleza del bálsamo.
La recompensa.
Plenitud.
Variación IV
Despierto con el alegre canto del zorro. Las cinco de la mañana y dulce oscura la noche. Me levanto y voy hacia a la puerta. Al abrirla, mi piel se refresca con la caricia del aroma nocturno. El azul saborea mi mirada a la luna. Poso mis sienes sobre el canto del ruiseñor.
Las cinco y el campo me saluda. Buenos y nocturnos días de plenitud tras la guerra.
Sofía Serra (De La exploradora)
lunes, 27 de mayo de 2013
Comercial
Comercial
Siesta de índole indiscreta,
tetramundo
de la fuente hostil
beberemos hasta envenenarnos:
jamás claudicaré
ante la guerra
de tu olvido cúrame,
sáname,
dame
un pequeño precio.
Voy a vivir hecha
a tu compra.
Sofía Serra (De La exploradora)
Siesta de índole indiscreta,
tetramundo
de la fuente hostil
beberemos hasta envenenarnos:
jamás claudicaré
ante la guerra
de tu olvido cúrame,
sáname,
dame
un pequeño precio.
Voy a vivir hecha
a tu compra.
Sofía Serra (De La exploradora)
viernes, 24 de mayo de 2013
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Atónitos paseantes
de la heredada,
¿de qué se compone un hueco
blanco y seco
aludido por la inerte
cuando mesura intacta,
sin roce posible,
su-primida
fe-haciente
comu-nicada
Victoria en los humedales
con el agujero de metal
por el que se va la vida
litúrgica, mitológica
y soterrada,
y el sofá, de quimiogénesis extendida
como si goma suntuosa fuera,
como si las paredes chorrearan
oro y esmaltes derretidos,
licuados metales preciosos
deviniendo en los mágicos
colores de la lluvia, el sol,
la yerba, los insectos, las flores
y la naturaleza de todo año
y geografía imaginable
desde el desierto cálido o helado
hasta estos lodos…
para estar hechos de barro,
resultamos poco moldeables,
y, aún menos, fundibles
armónica, lumínica,
humanamente
fusibles
somos.
Sofía Serra (De El hombre cuadrado)
Atónitos paseantes
de la heredada,
¿de qué se compone un hueco
blanco y seco
aludido por la inerte
cuando mesura intacta,
sin roce posible,
su-primida
fe-haciente
comu-nicada
Victoria en los humedales
con el agujero de metal
por el que se va la vida
litúrgica, mitológica
y soterrada,
y el sofá, de quimiogénesis extendida
como si goma suntuosa fuera,
como si las paredes chorrearan
oro y esmaltes derretidos,
licuados metales preciosos
deviniendo en los mágicos
colores de la lluvia, el sol,
la yerba, los insectos, las flores
y la naturaleza de todo año
y geografía imaginable
desde el desierto cálido o helado
hasta estos lodos…
para estar hechos de barro,
resultamos poco moldeables,
y, aún menos, fundibles
armónica, lumínica,
humanamente
fusibles
somos.
Sofía Serra (De El hombre cuadrado)
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