jueves, 18 de abril de 2013

La artesanía de la palabra y el Arte con la palabra

Los poetas somos quizás los seres más racionales y más materialistas, en cuanto a terrenales, prácticos, del mundo, pragmáticos, pies en la tierra, nada idealistas, tal vez los más “ateos”, si es que en esta cualidad pudiera haber gradación, aunque entre sus más excelsas figuras se hallen esas que precisamente han sido ensalzadas por tal o cual práctica religiosa. Los poetas acudimos a la poesía (lectura), y finalmente a su ejercicio como único remedio posible ante la apabullante realidad que la misma estructura cerebral verbal/intelectual/emocional construye cotidianamente. Sabemos que sólo la deconstrucción a la que el poema lleva puede romperla, abrir el camino hacia lo verdadero.
Este es la única finalidad “pre” que admite la Poesía, la práctica artística, porque es siendo esencia de sí misma. Cualquier otra finalidad "pre-construcción" del poema, de la palabra poética, significa perversión del proceso poético. Lo resultante puede ser llamado poesía (u obra de arte) por entendernos, pero en realidad lo que hacemos es confundir(nos y los).

Existe la artesanía de la palabra y existe el Arte con la palabra.
 
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El cuarto claro by Sofía Serra Giráldez is licensed under a Creative Commons Reconocimiento-No comercial 3.0 España License.