domingo, 10 de abril de 2011

Venus sola al sol

Venus sola al sol

Voy a morir para nacer.
Voy a dormir para verte hacer.
Soy no sólo luz, Amor.
Soy la que soy sin ahuyentes,
soy la fuente viva que consumo y doy día a día
desde mis fosas nasales hasta mi matriz
colmada y anhelante de alma
labradora y bomba corazón que riega
las células con sangre y agua y sales
de mí
al extraerte, nula yerba, débil árbol
sin raíz de parte a parte,
de simiente inasible,
de sol-símil de sial alumbrado por los nifes expandidos
que cantaron por mi boca a tus ramas secas
de abandono, de ultraje por la interna tierra.
Tan alta te llego,
tan alta te abarco y te escarbo
con mis manos y con mi frente
de acero convertido en sangre madre,
que como Lobezno me integro y me revierto
en la que me subyace a todas horas,
gravitacional en mí misma, llena y correspondiente.


No con uno, sino con los cinco mil millones.


Como aurora, como aurora.
Como noche, como noche.


Como atmósfera bailando sobre el orbe
libre ocaso, libre alba soy y osadía
en esta tierra llena
de memoria y descuidos,
tan humana, tan caliente, tan salobre
que te saca de tus sales,
y que pasto de las llamas seas, por seco
y por semi-divino venido a menos:
yo peleo por lo que nunca abocas,
que no es fluir que no es verso es
llegar,
que sólo salgo,
¡sal!,
ceniza embriagada de vientos marinos 
con velocidad de presencia
cuando ellos permanecen.


Yo sólo amo Lo que sí puede nombrarme.

Sofía Serra, 2010

1 comentario:

Leonardo B. dijo...

[um elogio, uma invocação maior às coisas pequenas de que se compõe a beleza do mundo...

grande!]

um abraço,

Leonardo B.

 
Creative Commons License
El cuarto claro by Sofía Serra Giráldez is licensed under a Creative Commons Reconocimiento-No comercial 3.0 España License.