martes, 12 de abril de 2011

Rebelión en masa

Contribuir o no contribuir, that's the question.
Lo siento, mi adorado Shakespeare, la herida abierta acaba de ponerse por montera el mundo que le ayudaste a entender, y con él, a tus letras.
Reconozco que nunca me dijo nada esa frase tuya, aunque cayera rendida a tus pies ante la lectura de  todo el monólogo posterior. Comprendo hoy que abriste el cerebro humano a la falsa duda sobre el ser, pero igualmente comprendo hoy que ése nunca ha sido mi conflicto, tal vez porque a mí me envuelven luces de sur cuando a ti sólo te iluminaban las norteñas.
Y tú, que tanto me sostuviste, y tú que tan obcecadas flores fuiste extendiendo a mi paso como amapolas guijarros contra las que me estrellaba o sobre los que caminaba con mis zapatos de rosas, y tú, amor mío de mis sales y mis manifiestos y mis árboles en llamas y mis ladrillos de negro carmín tiznado de las yerbas amargas de las otras bocas, las calientes, mis cárcavas, mis cuevas frías abiertas al soplo de la tundra de norte refugiado... y tú,  ¿qué va ser de ti ahora?... O de mí.
Un problema menos tengo con otra pregunta activo.
Sorteando balanzas y pesos.
Sorteando equilibrios.
He vivido siendo.

2 comentarios:

Ilkhi dijo...

Qué final más bueno.
"He vivido siendo"

Abrazos norteños extendidos hacia el sur. Musu anitz.

Sofía Serra Giráldez dijo...

jejeje, y tú qué bueno eres conmigo, señor de la luz del norte...:)
Un abrazazo dilatadísimo desde sur a norte. MMUAA

 
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El cuarto claro by Sofía Serra Giráldez is licensed under a Creative Commons Reconocimiento-No comercial 3.0 España License.