viernes, 7 de enero de 2011

Níobe o la mujer poeta

Níobe o la mujer poeta

Da igual lo que pienses sobre el florecer y los lirios.
Los cambios permanecen empapados
bajo el barro seco de una memoria que sólo algunos ojos humedecen,
ablandan
esta costra y duelen… duele tanto asimilar cómo se levantan los lirios.
Rompieron paredes cuando ya el abisal canto del cuco
dirimió
sobre el sol y la tarde que ya no existe más que un dios inacabado
que crece y crece hasta que las arterias revientan
en sangre, pura sangre
de lodo y dolo
por estas muertes propias de lo ajeno.


Da igual.


Los lirios a toda vela cabalgan aunque aprisione sus raíces
la tierra dura,
tan dura como tanta
fuerza llora
la prensa hipotálamica de tu vestigio.


¿Qué hay de lo que fuiste cuando dejaste de ser?


Me balanceé al son del columpio que me soñó,
sin yo serlo,
breve paisaje que se deslizaba bajo las volátiles piernas
de aquella niña
que siempre reía al estrenar el estómago desbocado al aire
del vaivén
del cielo al alcance.


¿Para qué sirven los dones más que para enlutar?
Todos eran mis hijos.
Uno a uno los fue matando
hasta hacer nacer cada uno de sus versos.

Sofía Serra (Enero, 2011)

2 comentarios:

Ilkhi dijo...

Sientes/escribes con tal intensidad que no es extraño que digas que tu necesidad interior te tiene destrozada.

Ese vaivén entre lo que fue, lo que ha dejado de ser y lo que queda, junto con la imagen del columpio, me parece muy logrado.

"Los lirios a toda vela cabalgan aunque aprisione sus raíces / la tierra". Al leer esto, me ha venido a la mente la imagen de gredas, arenas y pedernales en tierras de almagra y albero, asiendo con fuerza a vegetales que navegan con sus velas henchidas.

Abrazos przewalskianos.

Sofía Serra Giráldez dijo...

Hola Ikhli, puede que mi liberalidad a la hora de expresarme así en tu blog se deba a cierta tensión o cansancio. Esto es el final de un poemario, creo, y creo también que el final de dos años escribiendo sin pausa...
Lo del albero me ha resultado curioso, pensaba al escribir en los lirios del campo, y allí no hay albero...es curioso, muy curioso...lo nombraba mucho escribiendo en el campo, pero aquí creo que para nada. Pienso en tu cianotipia y los lugares ocupados/desocupados, en el grafos y en si el ser humano "huella" para no olvidar o no tener que esforzarse en recordar...no sé, siempre tengo la sensación de que escribo hacia adelante, los lirios comienzan a salir a finales de febrero, y a veces, antes incluso...ya mismo...:)
Un abrazo enorme, Ilkhi

 
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