viernes, 18 de junio de 2010

Cuarto claro, caverna abrigada y D. José Saramago

Me produce hasta sonrojo utilizar su nombre, pero...imagino que el acto de amar, querer, agradecer es así. Necesitamos al otro, lo "usamos",  nos hacemos  dándonos en él, pero para darnos, debe estar "el otro", debemos ser capaces de nombrar al otro al que poder dar y que el otro se deje llamar por su nombre; si no, caeríamos en el mayor abismo posible. Amar simplemente significa encontrar la medida de lo que somos como seres humanos.
No quería hacer nada dedicado a él, pero ha salido tan solo y tan breve que siento traición a su memoria dejarlo guardado.

Cuarto claro, caverna abrigada y D. José Saramago

Ya que te vas, llévate esta mano mía./
También esta parte infartada de corazón que ayudaste a revivir, y, por favor,/
esas rosas, que si no las respiras terminarán por no abrirse./

O no te vayas./

Vive integrado en los aires de este sustancial asomo de vida/
que parece todos llevamos a cuestas, cuando/
tú, ya tras la puerta, ríes con ojos brillantes de niño que ríe allá en el río,/
entre las yerbas, y sobre el suelo de tierra apisonado y lustroso,/
fruto del cuidado con el que supiste iluminar alguna conciencia libre,/
algún corazón distraído, alguna vena rota que suturaste/
con la voz de tus manos afanosas en el barro fresco de nuestra,/
siempre tuya y nuestra, abrigada caverna./

Sofía Serra, 18  de junio de 2010

(Edito ahora en Agosto. He decidido que este poema abra la dedicatoria del libro que saldrá en septiembre y que recoge mi poemario, escrito entre 2005 y el 2007, "La presencia por la ausencia")

4 comentarios:

isabel gutiérrez dijo...

Hola Sofia, me ha parecido profundo y de gran calidad este poema a Saramago. Muy sonoro, se lee bien, al tiempo que va llegando al corazon.

Yo sigo por la Inglaterras, al volver hare algunas entradas sobre mis salidas y visitas. Un beso, Isabel

Sofía Serra Giráldez dijo...

Hola Isabel, em alegra mucho oirte. Esto es cosa buena, que el hombre avance técnicamente también, ¡eh?, tú allá en Inglaterra y sin embargo, igual de cerca.
Muchas gracias por tus palabras, y por tu atención, ahora le he corregido algo (por, del, tierra); el poema se escribió en el blog él solito y del tirón.
Un beso

Anónimo dijo...

Extrema sensibilidad, felicidades por tu verbo, me he acordado de aquello de "la blanca orilla, el verde prado y la luz de un fugaz amanecer", quizás sea así, espero, y siempre mejor que esperar el despertar de los justos de su sueño.
De nuevo felicidades.

Sofía Serra Giráldez dijo...

Querido anónimo, ya sabes que no tengo por costumbre contestar a quien no se identifica, pero esta vez haré una excepción, la profundidad y bellezad de tus palabras así me lo piden.
Muchas gracias por aparecer de vez en cuando por aquí.
Soy muy afortunada, sabrás que la mayoría de los blogs sufren de cierto acoso cuando se permieten los comentarios anónimos. Sin embargo yo he tenido la fortuna de que "mi" anónimo particular se dedique a ensalzar y enriquecer con sus aportaciones lo que sea que vaya exponiendo. Como te digo, soy muy afortunada. No dejes de aparecer, por favor.Un abrazo,
Sofía

 
Creative Commons License
El cuarto claro by Sofía Serra Giráldez is licensed under a Creative Commons Reconocimiento-No comercial 3.0 España License.