Doble juego
A la vista está
cómo la pelota nunca rueda
por sí misma, por no ser
independiente ni modo
tiene de volver a tus pies
la lanzan
a patadas o a golpes
con lo que amamos,
el pecho, la cabeza
sube para despedirla,
que llegue o vuelva
solo depende de su amo.
Ay de quien la busque,
ay de quien posea
esa efímera tenencia,
¡ay de ella
que vuela porque quieren
aquellos que gobiernan!
Sin alas luce
como un pequeño planeta
en la órbita de los sinluces:
no hay sol que la ilumine
ni es por sí misma estrella.
Nada suma la pelota
más que un vuelo roto
por una red que la detiene,
o por una mano que la hace
ya pasar por el aro.
viernes, 3 de enero de 2014
martes, 31 de diciembre de 2013
Los cuatro sentidos (y el quinto)
Que el 2014 que llega os depare desde el primer momento lo mejor. Que nazca inocente y jubiloso como un pequeño que tiene donde dormir y comer, que crezca como un adolescente disfrutando de las lozanías de la vida, que viva como un ser adulto dándoos sus mejores frutos y después, al paso de su año, muera como un sabio y dulce anciano en paz con él y sus compañeros, nosotros.
Los cuatro sentidos
ese amor lento y acuoso
que no reconozco.
olfato
No tienes ojeras, la salud
te hace inmortal tras la mesa de mármol.
La fresca medida de tu sorbo
oscurece el devaneo de la luz,
que se tiende a escucharte
como yo
me asomo al deseo
impuro
de oler
a nada
tacto
Cómo corresponder
al tacto me duda
la esquina de tu casa,
como si tratara de desplazar la acera
por donde yo camino hacia ti
y centra mi frente en tu balcón
la mirada brillante
de una mujer bebiendo
en paz pendiente
del cielo y el reflejo
del cristal de tu puerta
gusto
me ha pasado
un haz de luz
por la garganta
vista
tus ojos
como pozos de estrellas.
ya se acerca el día
de la gran derrota,
el rumbo del oriente
a mi amanecer
de pozo donde estrellar
tus ojos.
El quinto
la
sensación de estar terminando
con
un ciclo de advertencias, tu bandida
esperanza
me sitúa justo
en
el solo de tu contrabajo
cuando
la tierra comienza a verdear
bajo
los sones del invierno.
Ni
sé cómo te tienes,
o
siquiera te posees,
así
que no puedo
hurtarte
a ti de ti
tu
oído te obliga
a
llevar los hombros
hacia
delante.
No
me irás a decir
que
un sentido
te
domina:
estás
en
tono
de
nuevo.
lunes, 30 de diciembre de 2013
La porquera
La porquera
La realidad es que de tu boca nacen margaritas, así que los cerdos disponen
de comida abundante durante mucho tiempo.
¿cómo no va armarse de amor
alguien que devana el mundo
entre almejas y bellotas,
luces y alacranes, tro-
pezón y puerta
blandiendo el alba?
soy la más creyente de los mortales.
Mi dios es mi bandera,
a imagen suya me tejió
junto a los lodazales irisados
del manantial de los cabezos
amarillos.
Exacta neocirugía
de verdes tú eres
quien yo vivo
sin sobre
saltos,
sin sobre
agudos, los bajos
inundados
paz a paz,
sin palabras.
La realidad es que de tu boca nacen margaritas, así que los cerdos disponen
de comida abundante durante mucho tiempo.
¿cómo no va armarse de amor
alguien que devana el mundo
entre almejas y bellotas,
luces y alacranes, tro-
pezón y puerta
blandiendo el alba?
soy la más creyente de los mortales.
Mi dios es mi bandera,
a imagen suya me tejió
junto a los lodazales irisados
del manantial de los cabezos
amarillos.
Exacta neocirugía
de verdes tú eres
quien yo vivo
sin sobre
saltos,
sin sobre
agudos, los bajos
inundados
paz a paz,
sin palabras.
Yamore (por enésima vez)
Un llanto solo se seca con otro llanto provocado por el bálsamo. El único camino, la única forma: asimilar nuestras emociones.
En la cima
En la cima
me propongo celebrar el fin
de un año impedimento,
una especie de suerte
cercada, un instrumento
de tortura, qué nos preguntaron
que no supimos contestar
porque no sabíamos, no sabíamos
que la suerte estaba echada
por la banca rota
donde
los hados se sentaron
y cayeron ya que viven
sobre nuestras cabezas
encima nuestra,
en la cima
de este año que se acaba
amo el precipicio
de celebrar un amén
de discurso, roto
el cauce yo lo sigo, freno
el pathos y me venzo,
a ver si así consigo
llevar a su infierno
doce meses de infierno
nuestro.
y lo hundo y lo hundo
y lo entierro y en su cima
nuestros pies pisotean
su cabeza hasta ser nosotros
la cima sobre su ruina.
me propongo celebrar el fin
de un año impedimento,
una especie de suerte
cercada, un instrumento
de tortura, qué nos preguntaron
que no supimos contestar
porque no sabíamos, no sabíamos
que la suerte estaba echada
por la banca rota
donde
los hados se sentaron
y cayeron ya que viven
sobre nuestras cabezas
encima nuestra,
en la cima
de este año que se acaba
amo el precipicio
de celebrar un amén
de discurso, roto
el cauce yo lo sigo, freno
el pathos y me venzo,
a ver si así consigo
llevar a su infierno
doce meses de infierno
nuestro.
y lo hundo y lo hundo
y lo entierro y en su cima
nuestros pies pisotean
su cabeza hasta ser nosotros
la cima sobre su ruina.
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