miércoles, 8 de mayo de 2013

Ramón Ataz

Acabo de enterarme de tu muerte, Ramón. Yo sé que ya estás por encima de estas cosas. Tú sabes que congeniábamos, por ti, por tu amable y maravilloso talante. Has sido un poeta de verdad, una maravillosa persona, te has ido demasiado pronto. Yo sé que tú estás por encima de estas cosas y, hasta sólo un punto, me alegro por ti. Pobres de nosotros, pobre de mí que te echaré de menos. Que echaré de menos la generosidad, la amabilidad, la autenticidad que tu comportamiento y tus versos destilaban, tu calidad humana. Para ser buen poeta primero hay que ser buen ser humano. Ética y estética. Y tú lo eras.
Lloro tu (mi) pérdida. No quiero que te vayas de mi recuerdo.

recuerdo

D
Es-plazar el contenido de este verbo
Para así detenerte en mi frente.


(Sofía Serra (De El muriente)


Orbe II y palabras de Javier Sánchez Menéndez

(Intento embellecer el mundo con el escaso poder del que dispongo porque si no, hace mucho tiempo que tendría que haberme ido de él. Hoy nombra JSM en su texto las siguientes palabras: Sinceridad, compromiso, virtud, verdad, ética y estética. Literalmente. Son exactamente las que nunca están, las que siempre echo de menos me mueva por donde me mueva. Es ese echarlas de menos, me acerque a lo que me acerque, lo que llena mi mirada de tristeza, ahora y desde que tengo uso de razón.)

Orbe II

Carta reblandecida
sin palabras
de vuelta
a estas manos de delantal.
Aquí,
en este tejido de fuerza y escape,
en estos azules cuadros entreverados
con rosadas vetas de carne
está todo lo que nos interesa,
ahí,
en ese bolsillo cabe,
en nuestro pequeño hueco
puro, virgen y casto
bolsillo lleno de nada.

Sofía Serra (De El muriente)

lunes, 6 de mayo de 2013

Extinción de ruina

Extinción de ruina

La ruina se extingue, caen
los palos de arte mayor
como calla el soliloquio
del dragón de madera
con la nube

y el tronco-que-cayó,
estrépito en la noche
vaguada que no quise
transitar, permuta
el son de la tierra
en melodía audible
para el sonoro extravío
del hombre y su sombra señalante.

ya no hay árbol,
ya no dragón,
ya no hay dios.
Sólo asombra
el leve arrullo
de la claridad visible.

Sofía Serra (De La clave está en los árboles)

Le dicen fucking (el celo)

Le dicen fucking (el celo)

no sé cómo llamar esta extensión
de las sienes de mis pechos,
¿axilas? blancas
y voletantes, y andró-
medas se tornan
ahuecándose al paso
de tu saliva por mi corriente
venero
tu dentro
de este
adentro

y para cuando argüiste
la entrega me hizo agua
el gusano del desierto
de Dune y toda su fábrica
de especia
—esencia-especia-esencia
—, espacio
lleno.

yo no veo que nadie
enturbie el gozo.
tus dedos adormilados
y justos
donde más duele.
Ahí.

(Sofía Serra. De La exploradora)

El descanso

El descanso

el descanso se traduce
en tan ciertas bienvenidas
a tu boca aunque aún no
sé cómo logro recomer
esos labios tuyos
con dientes míos y mis cejas,
esas pestañas que culminan
un cielo de entrecejo
que me está vedado besar
mientras vuelco cadera
a lado vientre plano,
cómo este pubis
ventrílocuo —esa sonrisa
agua que sugieres, esa vuelta
lenta de tus hombros
hacia el pecho de mis sienes—
me sostiene siempre hablando
te.

Sofía Serra (De La exploradora)
 
Creative Commons License
El cuarto claro by Sofía Serra Giráldez is licensed under a Creative Commons Reconocimiento-No comercial 3.0 España License.