El sauce llorón
Porque escribir puede que sirva para los futuros,
pero de nuestro presente, ¿quién va a hacerse cargo sino nosotros?
si escribo nombro futuro.
me pregunto quién
puede escribir nuestro
presente sino
para él escribir
en su pasado.
En presente inacabado
registro para mañana
leer un futuro que aún
no ha comenzado.
Densa y lúcida simiente
de algas sobre la sombra,
así el sauce peina el aire
cayendo sobre la yerba.
Que el árbol me señale
dónde y cuándo.
El qué y cómo,
el agua los rehace.
su cauce.
Gemir hasta reventar.
Gemir
hasta hacer
estallar el cauce.
Como el sauce
llorando manando
verdes sobre el suelo.
Sofía Serra (De La clave está en los árboles)
sábado, 2 de febrero de 2013
Tres eran y son tres tus hermanas
Querido hermano Carlos, como tú aún no habías nacido, ya sabes que llegaste cuando Margarita tenía 10 años y mamá no esperaba tener ningún embarazo más ¡y mucho menos de varón!, porque el médico le dijo que no le "cuajaban", me ha saltado hoy, cumpleaños de tu Elena, la necesidad poética de dedicarte ese poemario tan especial para mí, Los cabezos amarillos. Así te hago allí en un tiempo sin tiempo y con lugar. Y le enseño a Elena a sus tres hermanas cuando eran casi como sus niñas (bueno, un poquito más crecidas). Feliz cumpleaños, querida Elena.
La soberbia costra
La soberbia costra
Extrañamente seda
venero y exclamo
el tragaluz de tu ceguera,
diosa de la envidia
jubilosa. Porque si el tronco
te atraviesa, ¿a santo
de qué construir
pozos artesianos?
Sofía Serra (De La clave está en los árboles)
Extrañamente seda
venero y exclamo
el tragaluz de tu ceguera,
diosa de la envidia
jubilosa. Porque si el tronco
te atraviesa, ¿a santo
de qué construir
pozos artesianos?
Sofía Serra (De La clave está en los árboles)
viernes, 1 de febrero de 2013
dicta-dura nuestra boca blanda
dicta-dura nuestra boca blanda
los hombres tienen sed
y no doy abasto (el río)
Los todos mordemos
con firmes dentaduras:
aprehender
duras aguas al beber el llanto
de todo cristal gozoso
verde o negro
estallado por el viento inasible
de la iniquidad, la vesania
y la hambrienta injusticia.
Sus cristales se nos clavan
en la lengua antes de pronunciar
una reseca ignorancia más.
Aprendemos a masticar
con las llagas,
nadie nos emboca bajo
el puente de la libertad:
Sed de maestros, sed
de vosotros mismos.
Perteneceos.
Sofía Serra (De Suroeste)
los hombres tienen sed
y no doy abasto (el río)
Los todos mordemos
con firmes dentaduras:
aprehender
duras aguas al beber el llanto
de todo cristal gozoso
verde o negro
estallado por el viento inasible
de la iniquidad, la vesania
y la hambrienta injusticia.
Sus cristales se nos clavan
en la lengua antes de pronunciar
una reseca ignorancia más.
Aprendemos a masticar
con las llagas,
nadie nos emboca bajo
el puente de la libertad:
Sed de maestros, sed
de vosotros mismos.
Perteneceos.
Sofía Serra (De Suroeste)
jueves, 31 de enero de 2013
El perdón
El perdón
aun
sin poder
contar
con
saber
si
sobre
tu boca pasean los galgos
liberados del miedo del invierno,
los alcatraces recorren veloces
las plumas de la nieve tundra
callando en el mar.
me pregunto si la sal
derrite las menudas pestañas
que te separan del alumbre.
servicio de mensajería externa,
¿a qué con-vida el recurso de tu boca?
Sofía Serra (De Suroeste)
aun
sin poder
contar
con
saber
si
sobre
tu boca pasean los galgos
liberados del miedo del invierno,
los alcatraces recorren veloces
las plumas de la nieve tundra
callando en el mar.
me pregunto si la sal
derrite las menudas pestañas
que te separan del alumbre.
servicio de mensajería externa,
¿a qué con-vida el recurso de tu boca?
Sofía Serra (De Suroeste)
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