sábado, 1 de septiembre de 2012

el puente azul


el puente azul

ante ti miento
ante mí
mas ella no miente
mi espas-
módico deseo
de sentir
mi bien-
estar
contigo

en silencio
hacer el silencio
tender
nos el puente azul
y la yerba
se levante
descansada
y fresca.

Sofía Serra (De Solenostemon)

viernes, 31 de agosto de 2012

Las lomas

Las lomas

un mundo en desorden por nacer
arquea el vientre de la tierra.
Conjuros y otras hienas
abocados a la suerte de la encina,
abocados al éxtasis sucinto,
exacto, precisa linde unitiva
entre el amarillo del sol
y la fragante rosa excavadora.

la verdad toda la verdad nada
más que la verdad hace tiempo
no despierta mi cuidado.

verso nieblo o duda sólo
en la espesura del bosque
circunvalo el gesto y el armisticio
del poblado caminante
y solitario ecúmene entre las fieras
y el óbito de la noche.
… Tan rosados sus laureles de día…

Abre brecha la gozosa
y los cantores prestan su niquelado
silbo al aire sutil y candente
carmen de mis flores
y la nauseabunda gracia
de tantas lágrimas dulces
sobre los silos de las hojas…

A mis pies mojados,
ni el cuero de las botas
los enternece.

…Y me dicen elegante…

Sofía Serra (Correcciones de El hombre cuadrado)

jueves, 30 de agosto de 2012

Del libro al aire

Del libro al aire

Pasados ya los vientos huracanados,
el depósito se nutre
del libro alojado en la arena
quieta del conocimiento
de aquéllos a los que llega la luz
de la esfera radiante, o la de las estrellas.
Los más pobres se alimentan del breve oxígeno
que los más ricos resolvemos no extinguir.

Suerte nuestra de tú que con sólo tu boca abierta
alimentas a la atmósfera con limpias emanaciones
de ser humano lejano y herido.

Mi cantar se hará eléctrico para los sedentes,
descarga de ejecutoria sentencia de muerte,
quizás,
mas para ti será ya
siempre mi canto vivo a plena luz,
sol del día:
que con la fragancia del mar penetre hasta tus pulmones,
que lo halles entre los escombros
de los solares construidos por las bombas
y en la sangre de tu madre apedreada,
en la bala con la que maniataron a tu padre
o en el muñón que la mina entretejió
con las venas de tu carne tierna.

Que no existen las ausencias, yo te digo,
que el suborden de todo lo que te maltrata
es presencia de amor, de casa,
de madre con ríos de agua fresca
chorreando por su rostro
tras el baño en la poza cristalina,
y de padre con una azada en sus manos.
Y la tierra, la tierra siempre latiendo
bajo esos cascotes de muerte, la tierra,
con sus oreadoras lombrices y sus fértiles
minerales, siempre la tierra permanece.
Viva espera la lectura de tus ojos
ahora que la has sembrado
con el peso alado de tu pierna.

(Sofía Serra, Correcciones de Del bestiario de los inocentes)

miércoles, 29 de agosto de 2012

La querencia

La querencia

Traduzco la síntesis entre la foto de los helechos
y la malpartida de tu boca
cuando sonríes al cielo
yo necesito un dentista
que me alivie las raíces
que en tu mella se entierran.

Enhebrada y con sentido
voceo el alarido de tu nombre.
Comunicamos caminos
de fuego fagocitados
por el humo de la escarcha.
Nos conservarán como alcachofas,
flores verdes ahogadas
en cítricos mares transparentes.
¿quién buceará hasta encontrarnos?
Sin batiscafo señuelo
me argumento a mí misma
llenada.
El bote de cristal conservero
no claudica ante lo evidente.
No hay quien lo abra.

(Sofía Serra, De La dosis y la desmedida)

martes, 28 de agosto de 2012

tormento seco

tormento seco

esto para el Amor
al que pertenezco
apenas significa más que un rayo
que le deslumbra
en la comodidad de su silla
con sus lentes tumbadas
sobre las blancas muelas
de otras bocas oídas, mas,
yo te señalo, relámpago de tierra
adentro, las encinas azules
de octubre se transparentan
en la loma negra de las siete de la mañana,
el aguacero engendra sus hijos
en la matriz de la noche duda
y mis dos manos sujetan las aras
pontificales y redondas
como el volante del coche
que nunca desertó.
las direcciones posibles
las decide el viento y su alarido
pequeño y mi miedo,
siempre el miedo
en la tumbona del río crecido
que cabalga lejano
a nuestro sueño de calma,
yo lloré
ayer y las gotas corrieron
hasta encontrar el vaciadero
de la cuneta, y se me perdieron,
se me perdieron, Amor,
y ya no sé Tú,
y ya no sé de dónde llega mi llanto,
si del encuentro con la tormenta,
o de la cotidiana ausencia de agua,
o de lágrimas.

Sofía Serra ( De Solenostemon)

lunes, 27 de agosto de 2012

Sinvergüenzas

Sinvergüenzas.
No  me queda ya otra palabra tras varios/muchos años contemplando-padeciendo el panorama artístico-literario internáutico y físico español.
No hay otra explicación posible. Sólo la falta de vergüenza.

Asco-Arcadas: Amarilla.

Roja de indignación.

Negra de tristeza.

¿Amerkel? ...Una santa.

Los alambres eléctricos, poema de Salvador Rueda

Poema de Salvador Rueda, de su libro "Camafeos"
(Fondos digitalizados de la Biblioteca de la Universidad de Sevilla)



Índice de El muriente




sábado, 25 de agosto de 2012

Sorda en el extravío

sorda en el extravío

Los hombres buenos tiraron
por la calle de en medio
y a mí me dejaron en el arrabal
de las luces inventariadas
y probablemente fundidas.
Las calles negras y amarillas (debo reconocer
cierto fulgor anaranjado
producto de algún matiz rosa
que mis ojos le añaden)
ventriculan
el escenario
perfecto
de un tiempo de pesadilla
pegajosa, ni el tiempo
tiene fuerzas para desembarazarse
de ella, a pesar de la presencia
de soldados votivos,
uno a uno
los fui disponiendo
a su alrededor.
No existe guerra posible
entre el aire y mi alma.
Mi cuerpo me estorba
para matar al ángel hollín
de la suerte estéril y llena
de orugas con pelillos
urticantes.
la procesionaria de mis lamentos
se hace cuerda del presente.

Pero no oigo el tic-tac.


Sofía Serra

jueves, 23 de agosto de 2012

mes-escato-lógico

mes-escato-lógico

Un mes crucifico
aunque ya no tiene brazos.
Se los arrancaron todos
camino de la gran vía del otoño
y la niebla prematura,
de estrechas sienes.
Ahora fatiga al viento
con su rostro de molino
gigante con boca de piñón
enlutado y ojos asimétricos
y pequeños. Lo dejaron solo
encima de la loma,
enquistado en la dureza
de la piedra entre yerbas secas
sin harina y soldados
de polvo haciendo mutis
por el foro cuando la reina
lluvia se digna aparecer
escandalizando al suelo.
Agosto me extraña
en su soledad de quicio
y yo me vengo odiándolo,
¿cómo se puede amar un mes?

No hay sistema con cerebro
ni brazos ni piernas, no hay
sistema malo o bueno
para nuestras fenómenas
preces. Sólo tú, o yo, individuos
de tomo y lomo y pan, abrimos
el hambre a la culpa.
Y al calor de este agosto
que se venga
y se aviene
agostando mis sacies.
Allá en la loma del año
me tumba las sienes
que ahora abandono
a su ancho reproche.

Sofía Serra
 
Creative Commons License
El cuarto claro by Sofía Serra Giráldez is licensed under a Creative Commons Reconocimiento-No comercial 3.0 España License.