sábado, 30 de marzo de 2013

silencio

silencio

Amor, qué cerca te alejo
en el limo de mis sueños
ansiosos de mi pena licuada
en la paz incandescente y fría,
por qué no me limpias
con tus labios de frente
o de costado me apuñalas
siempre sólo me queda cintura
que doblar para protegerme
de tanto tangente de lejanía,
de tanto desvío tuyo.

desde este aposento
cabeza abajo me asomo
al borde del verde olivar
vareo tus sienes
movedizas y remotas minutas
alabeadas por los alisios
sellados en las aguas del río
transparentan su densa
seda me conmueve
hacia su corriente
lugar tal certeza
sin oscuridad con bajíos
lentos y descansados
en ti.

Amado,
cómo te llamo
si tus ojos ya se cierran,
¿tal vez querrías
que mi voz llegase
a los sonidos de tu mente
y, así, la sinfonía de tu sueño
callase cualquier espacio
para hacer tiempo
a la girándula de tus letras
en mi boca? Duermes y tus aves
concilian sedes garantes y vespertinas
para la garganta de una nueva aurora.

aquí quedan puros y duros
sin pronunciamiento
mientras la ciudad amanece
vencido el sueño
de intentar el silencio
de tus nombres.

Sofía Serra (De Suroeste)

1 comentario:

Rafael dijo...

Ante los versos de tu "silencio", sólo puedo cerrar los ojos y llevar un dedo a mis labios...
Preciosos versos para añadir a "Suroeste", Sofía.
Un abrazo.

 
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