martes, 19 de marzo de 2013

El puma paseante


El puma paseante
A un amigo que se me ha ido demasiado pronto,
a Paco Gamero.

paseaba hundido a puma
entre el lomo de sus sienes
y los bajos de sus bolsillos
tan enormes como las clavículas
de sus ingles de un inglés tornado
clavo a salvo de tímidas luces
que le aventaba el pájaro azul
de su vientre, de su sino,
un amor a sosa solitario
siempre cáustico
en el reojo de sus manos
rosas de madera y tanto Pumarejo,
tanta Geografía y tantos edificios
con sus cristales tan limpios
como los vasos que vaciaba
y a mí y a sus cigarros nos quedaba
el dulce agrio de un aire azul
entreverado con los quince
años sabios sin saber
si cantaba claudicando
o me sonreía desde algún lugar
de mi sueño, no sé si el cielo
para él, seguro,
un lugar a salvo
de tanto puma y rejones
de amor,
que no pudo dar
ni obtuvo.

Sofía Serra (De Suroeste)

3 comentarios:

Rafael dijo...

Un recuerdo sencillo y emotivo en esos versos Sofía.
Un abrazo y lindo martes.

Robín dijo...

http://img194.imageshack.us/img194/6717/66738654.jpg

Amando García Nuño dijo...

El cielo actual puede no ser lugar seguro para nadie, pero alguien que canta, aunque sea claudicando, seguirá con su canto. Polvo será, mas polvo emocionado. Un abrazo.

 
Creative Commons License
El cuarto claro by Sofía Serra Giráldez is licensed under a Creative Commons Reconocimiento-No comercial 3.0 España License.