viernes, 29 de agosto de 2014

Campeando

Campeando (confiscada)
(sobre mi estado en el wasap)

Campeando que no es poco
hacer me digo.
No hay moros ni cristianos
en la costa continente
de este lleno sin orilla,
de este cabo suelto
que no amarra ni tampoco guía.
A barlovento
gozan ubres las pajizas
olas de la parda tierra,
a sotavento
huele el bosque
de nubes gris
perla de la ostra
que crea piedras
de collares que no pesan.

Campeando turbo el nácar
de los huesos de la tierra campeando
flamo la verbena y fajo el agua
a mis piernas, que no son mancas.

Algo me debía a mí
la conquista y la turbiedad
de las aguas estancadas,
a mí la soflama quemativa
del sol sobre la superficie
lisa, áspera o rugosa
de las piedras:
me debo a pies juntillas
a mi propia necedad, ahora
soy más libre que nunca:
me posee el cielo y no estoy muerta,
me retiene la tierra y no vivo en tumba,
me requieren las yerbas secas
pero no me agosto, me confisco
en mi misma reciedumbre
de ser con manos y con cabeza.
A mí la montura con nombre
sobre la que cabalgo en rima
con el cielo y con la tierra*.

(*) Verso de "Canto para esta era" y título de una serie de fotografías de finales de verano del 2009. En el blog de fotografía se puede encontrar.

Sofía Serra, Agosto 2014

jueves, 28 de agosto de 2014

Poema para Agosto (poema para un cumpleaños II)

Poema para Agosto

siniestro e indoloro cautivando
el obsequio, madreperla
benevolente culminando
la hechura de la vasija
desde el barro, limo y centinelas
bajo las palmeras de este oasis
zurdo y regalado.
Las chumberas multiplican
higos verdes: este justo verano
terminará por endiosarse
con la aureola del agosto
arenoso y libre.

Y cuánto sueño duerme
bajo las ojeras de tus testículos
tan jadeantes. Ellos piensan púdicos
y sosegados por la espera
de mis manos, y no habrá
un solo vino que desechen
cuando sed a solas manen,
cuando yo te hable
del fango y de la sangre
volverán las heladas fuentes
a derretir el blanco mármol
en la verdina fresca de mi pozo,
esa luz redonda que cultiva
el agua liberando el milagro
de los panes y los peces
en el desierto.

(Sofía Serra, 2012. De "La dosis y la desmedida", trilogía "El hombre cuadrado")

La perla negra (poema para un cumpleaños I)

La perla negra

Pensar en ti, fríamente,
más que intento, logro
aunque no se crea, me transpone.
Fermenta en el filo de mi razón
el humus de mi anido,
un no sé qué yo que me confunde.
Tanto, que no encuentro medida
donde encajarte, a menos
que contemple el arrobo de la bonhomía.
Tal vez por eso te amo,
porque no sé arquitrabarte,
ni con las otras, ni con las que nombro como mías,
las cajas circunspectas, los ataúdes
que no claveteo ni te encierran...
Mas, como curiosa soy, y amada tuya,
por entrever tu esencia me transparento, y así,
soslayo la opaca materia que nos construye
filamentándonos en moléculas de osada y roja agua.
U hormonas, sólo verbales estructuras
de nuestra conquistada vida.
Y así, de nuevo,
creo que me fundo en tu carne,
como confundida... Aunque es la invisible
naturaleza la que se muestra
encontrando en el Uno
los cuatro elementos que nos hacen.

(Sofía Serra, 2009. De "El paraíso imperdible")

martes, 12 de agosto de 2014

La copa de la vitrina

La copa de la vitrina

Qué será de mí el día,
el momento en que me cubra
con telas y arañas
de hilo mudo pero mío,
qué será de mí
si te sorteo como si nula
piedra fueses en el camino,
como si terco y ancho
muro te levantaras
ante mis venas extendidas,
qué sería de mí, amor de yeso,
si no te reconociera
como estatua, blanca efigie,
fantasma, trasunto del hombre
en el que creo, su fe, su hábito,
su monje clandestino, mi fe también,
mi ningún pañuelo, mi canto efímero
tan tozudo, tan del tiempo,
tan arena, tan del viento,
qué sería de mí, qué
será sino lo que soy,
brillante grano de sílice
tan verdaderamente minúsculo…

cómo no vanagloriarme
de esta copa cristalina
que no sostengo en mi mano,
obra tuya tan reciente,
tan transparente, tan frágil,
tan milagro, tan de todos.

Tan vacía.

lunes, 11 de agosto de 2014

Surrender

Surrender

La única revolución pendiente
es la del individuo sobre sí.
Y la única con final feliz
para el mundo.

Me comuniqué y atravesé
las medias noches del olvido de sí
o bien de mí permaneciendo
derrengada junto a las sobras del mundo.
Me recorrí aventando los solares
que quedaron quietos
como atemperadas sombras
solazando las desiertos.
Yo me participé y transgredí
la filamentosa náusea adherida
a las entretejidas togas de la memoria.

Mas eres tú y son mis ojos
y yo te diré y será
lo que tú digas.

ESO y un no siendo
fue ser poeta.
ESTO es ser
revolucionario.

Las perseidas noches

Las perseidas noches
que ni dormir me consienten.

el calor avariento duerme hombres
y adoquines, se rebela abreviando
el ritmo vital consanguíneo
y correspondiente de clara luz,
la opacidad sucede al orto,
como si el sol se hubiera consumido
y cayera el telón del escenario
sobre la esperanza.
Queda algo por hacer y no soy yo.
Descansan tranquilos
el poder del usufructo y
la menoscaba en las huertas.
La tartamudez de este verano
convive con la grave sombra
lenta y gruesa, como si el orbe
se hubiera inflado y contenido
en cláusulas de gomaespuma.
Duermen los lechos hinchados de noche
hueca, evacuan sus tripas de muelles,
vomitan el calor de látex
que suelda pieles a las aguas
saladas de las sábanas.

Se desalienta el aire inútil
de un mundo que se ha estropeado
y hemos dejado en la acera
del dominio. A salvo las barrigas
se desplazan como globos oculares
torpes y grávidos recorriendo
el curso de las descarriadas
calles, plazas y playas.

Nulos transeúntes,
oscuridad en el misterio,
negación de dioses.
No se hace el día.

lunes, 4 de agosto de 2014

Abisal

Abisal

Si creciera, vería
una boca enjaulada.
Quizá por eso
no quiero mirar por encima
del hombro, o no sé,
me resulta ajeno, no tuyo,
desentrañablemente
oblicuo, propio de los dioses
malignos, yo y mi versión
de ti, qué ingenuos páramos
tan llanos.
¡Y tan libres!
 
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