este blog no es un escaparate de lo hecho, sino un continuo del haciendo

miércoles 29 de febrero de 2012

La playa

La playa

Desvanecerme en el tumulto de los peces
en la última hora del recuento
de cada río, cada orilla de baremo
entre tú y yo sin socios, con árboles
que nos permitan ver el bosque.


bendita suerte lechada
en el colmo de tu boca
yo encuentro
en las esquinas de un cuarto
sino que hallo
en el círculo de tu claro
y a esta pregunta y una boca
qué hay de tu hueca
y la mía sondea
tu habilidad de hombre
y río mío
quieto navega por tus mejillas
entrecruzadas por el lametón de la abundancia,
yo, y un verte transvenir, amarrada
a la osamenta de la misma costilla.


Nosotros.
¿Y la soledad de los terceros?,
¿quién la pinta, la redime
del encuentro?
tengo que terminar por sucumbir
ante tu templanza y tu oído:


en el borde del abismo
o
te haces poeta
o
te haces el muerto.

Sofía Serra (Suroeste)

martes 28 de febrero de 2012

Nueva Biología, publicado

Acabo de abrir el blog donde publico completo el poemario "Nueva Biología". Como en todos los blogs que he dedicado a la publicación de otros poemarios la posibilidad de comentarios es completa.
Esta de abajo es su portada y esta su url: http://nuevabiologia.sofiaserra.com

De más está decir que me gustaría que fuera del agrado de quien tenga la generosidad de leerlo, pero como eso ya no depende mí, de más está de decir que agradeceré cualquier tipo de impresión que sobre él se exprese. No es el lucimiento personal lo que me lleva autopublicarme un poemario, como cualquiera que pueda conocerme un poco sabe, sino, por un lado, la necesidad de dejar algo cerrado el trabajo desarrollado y, por otra, que es la que me persigue estando en este medio, también la necesidad de cumplir con lo que para mí es un deber, compartir  la poesía que pueda escribir con mis semejantes. Como en alguna entrada de este mismo blog digo, la poesía llega de lo que todos nos une, por lo que a todos debe volver una vez que el poeta la ha convertido a un lenguaje más o menos entendible o asimilable en esta dimensión de la costra dura de la nomenclatura, ;).
Al igual que con los demás poemarios, dejaré enlace permanente en la barra lateral de este blog.
¡Que lo disfruten o padezcan, según gustos o aciertos y desaciertos!


lunes 27 de febrero de 2012

El beso

El beso

dejaré de luchar hasta que la noche se haga luna blanca
y sin mayúsculas por no estorbar a la mañana
acertando directa en el vértice
de occidente, soplo:
la avena, que aún no ha nacido
ni espigado sus delgados tallos,
se ofrece verde y valiente
a tumbarse tras mi jadeo,
y, así, poder extender la
la numantina acacia, —espinas y flores
y frutos enormes como vainas de algarrobos,
las que saben a chocolate—,
y si claudicáramos ante el indeciso
y decidiéramos vivir el insaciable
ocaso con su juventud de gozos
y sombras perderíamos lo que siempre
nos obtuvo tristes como causa o efecto:
la permanencia sólo algo absoluta
de la más insufrible necedad humana:
la envidia.
porque con un tú más desear tu bien
me dirijo hacia mis propias luces
de bestia redimida en el arcén,
salvada y sanada
por las manos
del que cuida.


No se complicaron
la vida nuestras bocas.
terminaron su tarea
en el mismo instante
que murieron por mor
del delirium tremens,
borrachas de contenido,
de amor.

Sofía Serra 

sábado 25 de febrero de 2012

Acceso



Acceso

esas pequeñas extrema-unciones
con las que designas, el dedo de tu boca
afila génesis para que nos amemos,
algunas veces, algunas más
sobre tu ungida noche,
sortean peregrinos
sobre la piedra calva
con apenas polvo,
y aquí todo mar,
cuando yo te veo, todo mar,
cuanto tú me miras, todo mar,
cuando cabeceo junto a tu boca
todo mar y ese vello que asoma por tu axila
todo mar desde mis bebedizos
de hambre de tu garganta,
paz y aula cerrada
tu cóncava carne
entre mis manos todo mar,
todo mar y la arena junta
y viva junto a ti
y mi sereno.


que en un mar, y en este todo mar,
te acceda
la serena suerte de sentirte
amado.

Sofía Serra (Suroeste)

viernes 24 de febrero de 2012

Vitálica-poética

(Correcciones "El muriente")


Vitálica

me desdibujé florida
tumbada a boca abierta
inscrita en las clausuras
simétricamente opuestas
a lo que me sostiene
di lo que sin saber ofrecía


mi ser de Hombre por amor
a las bellas artes de lo humano


invalido


las migajas de los fueros,


mas yo, inconclusa, me centro
en privanzas,
y ya perdida me encuentro
en lo que fui y sigo siendo
concretada en estos límites:
mi silueta y mis perfiles


remedan en búsqueda inversa


una ronda de noche.


la memoria hace de las suyas
levantando acta de recuerdo
desdeñado ha,
¡ah!, el mar,
hoy te cruzo de puntillas,
me sincronizo y me devuelvo
a un lugar que es sólo mío.


Mi rastro endecasílabo
enhebra verso abierto,
es ella que una misma veo
en este proceso de
perpendicular pesquisa.


Poética


Andaba a tientas con la bonanza y el barranco
racimando avena y comiendo girasoles
cuando desde la suerte me agazapó la idea
de tu desdicha. Saltó al mineral de mi pecho
como gotas salpicando desde tu caudal.


Fue cuando el mar ya lo cubrió todo.
Y entonces, me transfiguré en sirena.

(Sofía Serra, "El muriente")

jueves 23 de febrero de 2012

Cuentas de febrero

cuentas de febrero

por el bosque de los siglos
amén recita la comparsa:
somos uno

Beberán hasta que muramos
entregados a la lluvia de un día de vuelta.
No somos más que dos
en la madrugada del mundo
opinando beneficios, destruyendo
la correspondiente distancia de tu brazo
al ademán caliente que desarma
cualquier homenaje cantado
al río y su música de piedras.
beberán uniendo justezas
entre la muerte y entre tú y yo
cuando hayamos muerto
brotarán las rosas como sarpullidos
en las ingles de la costa cuando tú y yo
acostados o tendidos no importa
tu mano sobre mi mano
y mi otra sobre tu mano
y tu otra sobre mi frente,
escanciados así dormiremos
como dos niños, dos seres
al sol de la arena y las rosas
como aureolas de hielo
en cada fuego de febrero


aquí un hombre
del todo apuesto
por sus gemidos y mi mano
sobre su pecho
venga a las flores,
porque los niños
a manojos y a pares
sólo duermen perdidos de sí.


aquí una mujer loca,
y tú, algún amor.
Pero no menos.


Sofía Serra (Suroeste)

martes 21 de febrero de 2012

Noche blanda II (nana)

Noche blanda II (nana)

dócil y hablándote quedo
en el murmullo que se pronuncia
en la cornisa blanda de mis labios
ya apenas entreabiertos solos
al cauce lento llega tu cauce
entretenido en el piafar de mi pecho.
De noche los abejarucos vuelan
bajo tus párpados arbolados,
ya el paisaje enciende tus pupilas
de dios moreno y libre dormido
al calor del único sauce de mi llanto
verde y rojo
de vida nueva,
noche blanda.


Sofía Serra (Suroeste)

Al hombre gris

(Correcciones de "El muriente")


Al hombre gris

Ya sé que te pertrechas evacuado,
algo nauseabundo
por los esfínteres de tus comillas.
No cuestan,
no abarandan multitudes
ni predisponen a tus raíces
para el ineludible devenir
de mi pensamiento al tuyo,
de mi agitamiento,
de mi sorpresa al descontar vivos rostros
desde tu cráneo de hombre infranqueable.


Con tu efigie sentenciada
en tempranas cruces
te dibujé precavido,
luz rayando el troquel urbano
combando el cielo gris,
tantos grises llenos
que desgarran su panza:


estalló la nube
y horadó el sol
la mirada de tu sesgo,
tan extenso, y tus ojos,
como profundas voces,
me afinan la medida
dada a tu palabra.

Sofía Serra ("El muriente")

lunes 20 de febrero de 2012

Majuelos, Proust y yo

Creo que es el único poema, el que abajo transcribo, donde recurro al tan manoseado concepto de la infancia como la edad inocente del ser humano para recrearme en el proceso artístico. Es decir, donde únicamente aludo al hecho del tiempo discursivo (tengo que escribir sobre esta palabra) para referirme a cuestiones artísticas, creativas, comunicativas.
En todo lo demás, Proust y yo disentimos en los términos concretos, salvo en el fundamental: la estructura para una teoría del arte.
Estoy terminando de leer "En busca del tiempo perdido". Una emoción inefable, literalmente porque  me siento incapaz de escribir sobre el particular, se ha ido apoderando de mí estos días al encontrar en su último volumen LA MISMA teoría del arte, y por tanto teoría de la concepción humana y su existencia social, en la que yo creo. Y digo en la que yo creo porque es la que sin proponérmelo, pero sé que necesitándolo (poder autoexplicarme el arte), he ido construyendo a lo largo de muchos años a través de la misma escritura de poemas y la realización de fotografías.
Por coincidir, me he encontrado que hasta nombra al pozo artesiano (ver croquis fotografiado en uno de los gadgets que inauguran este blog, el de la izquierda, y hasta el de la derecha, una máquina hacedora de pozos artesianos).
Donde Proust nombra Amor, yo nombro Arte, donde el nombra sufrimiento yo nombro esfuerzo, donde el nombra tiempo horizontal, yo nombro memoria vertical, donde el nombra esencia, yo nombro paraíso imperdible, donde el nombra nomenclatura, yo nombro costra dura (de la nomenclatura). Tal nuestras "disensiones".
Poéticamente podría decir que donde el nombra "majuelos" yo nombro "intuición" (por cierto, tengo que lograr dar con alguna fotografía de este tipo de flores, no sé a cuáles se refiere, creo que crecen silvestres en los márgenes de los caminos), tal vez ésta sea la mayor "disensión" entre su concepción y la mía.

Intuición

Cuando abarco súbitamente
al dolmen y a la espiga,
algo tuyo y mío queda dentro
de este pecho palidecido
en cantueso de yo no sé,
sólo huelo
ahuyentando
humo.
La calma se hace calma,
la hoja verde se pronuncia en la hoja verde,
la ventana gira sobre sí
y yo puedo contemplar el paisaje.
Todo está en su lugar
sin que el orden lo haya puesto,
sin rodaderas, sin caminos,
sin voy o llego con los pasos.
Sin bicicletas que me atropellen.
Pudiera ser retorno
a la infancia,
a la infancia
antes de ser
accidente
en tu boca.

Sofía Serra ("El muriente")


(aún no he llegado al final de la obra de Proust, unas 100 páginas creo que me quedan)

sábado 18 de febrero de 2012

Embocadura

Embocadura

Bienvenida tu salud de océano
redondo y lleno
de todas las plegarias
en tu melisma acordonada
con blando hilo de seda
caliente, no hay sin un tú
que averigüe cuando se ha de volver
a la carga para merecernos todos
sobre los hombros de la lluvia,


yo
me quedo
donde tú
allá
lejano
a mi vientre
a la estratosfera
en una densa
y caliente, cálida niebla,
porque para
qué ver
nada más.


Curiosamente
este blanco blando
no es el Frío.


Será que las esquinas
se redondean
adeptas me encarnan
en tu ombligo.
A este profundo
valle y nido llego:


mi desembocadura.


Sofía Serra (Suroeste)
 
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