martes, 5 de marzo de 2013

El último manzano (re)






Y como si emanara de la nada,

llegó que aquél que sí pudo crecer
regresa en calma al germen de preñez
del humus. Como en la casa habitada,

como en el volumen de forma exacta
precisa para su tiempo, su envés
en la entelequia que por doquier

nos habla, construye, padece y clama.

Que no por serlo negamos verter,
mas por humano evito la llamada
de quien me regaló vida y placer.

¡Oh, querido manzano!... tú, tus ramas
volviendo al suelo para renacer
desde mi extravío a tus no podadas.

(Sofía Serra, 22 julio 09)

lunes, 4 de marzo de 2013

Publicidad en mis blogs

Por fin me ha permitido blogger introducir publicidad... Más de un año intentándolo después de tres pensándomelo. Me tenía castigadita, aun no sé por qué. Yo lo relacionaba con mi escatológica (tan fundamental, tan innata, tan trascendente, tan última y primigenia) imposibilidad de obtener rendimiento pecuniario de lo que sea que pueda hacer en la vida. 
Por fin. 
Lo mismo el invierno acaba ya.
Las monedas no sirven. Pero la justicia, sí.

Caín: textos para un invierno


[...]
CAÍN: Habla igual
que un dios.
ADA: Y la serpiente, más mentía.
LUCIFER: ¡No es verdad, Ada! ¿No era aquel el árbol
de la sabiduría?
ADA: Sí, lo era... para nuestra desdicha.
LUCIFER: Y aún así, esa desdicha es la sabiduría: así que
no mintió.
Y si os traicionó fue con la verdad,
y la verdad no puede, por propia esencia, ser
sino buena.
ADA: Todo lo que sabemos
es que nos ha traído un mal tras otro, la expulsión del hogar,
el temor, el trabajo, el sudor, la dureza,
la contrición por todo lo que fue, la esperanza
por lo que no será. No sigas a ese espíritu!
resignate, Caín, a estos padecimientos. [...]

(Caín. Lord Byron. Traducción de José Luis Piquero. Isla de Siltolá, 2011)

Los dueños

Los dueños

Cualquiera puede adueñarse
de un deyavú.

De madera como el pájaro te arranco
extraños tiempos tan estomacales
se desvanece todo por la orilla
de la mesa. Compartimos pan,
vino y aceitunas…

jamás, jamás jamás.
al final hay que dejar
de creer. No me da
el árbol la respuesta.
mi mente se parapeta.
la mentira tras el no saber.
Todo lo que pienso y siento
se desarma de sí.
Todo menos una lágrima.
Todo menos una carcajada.
a quién le pregunto por mí
a quién.
a qué árbol.

Dejé de obtenerme hace mucho
tiempo.

Sofía Serra (De La clave está en lo árboles)

domingo, 3 de marzo de 2013

El indomable

El indomable

Saber cuánto se tarda
en construir un buen hombre,
un ya vamos
bien anidados
por el camino
de los bueyes, el paraíso
de los pastores y las sacrosantas
inclinaciones de la cervical
de tu dominio, señor
de los animales, un clavo
y una garganta penetrando
a muñón fijo tu entrecejo
de hombre de más de dos
dedos de frente con dos
umbrales de pellejo.

fueron tiempos duros
para los que permanecieron.

La cresta de la ola,
¿quién podría domesticarla
amoldarla comerla con su seno
toda ella una llena en la boca?

Sofía Serra (De Suroeste)
 
Creative Commons License
El cuarto claro by Sofía Serra Giráldez is licensed under a Creative Commons Reconocimiento-No comercial 3.0 España License.