domingo, 17 de febrero de 2013

Árboles de febrero

Árboles de febrero

Ya muerto, ya ido, ya pasto.

Nadie conoce
mejor que tú
pero ni tú si-
quiera conoces.
Dormir prefiero
no soñar recuerdo
inútil consume
la idea la ahoga
la mata dejar de
ti
desvanecer el lirio
solo
de febrero.

Cada brote aprisionado,

cada rama entrelazada,
cada gesto del pasado gasta
arenisca que se pisa ella sola
ya silbando el presente sacudiendo
las ramas que se posan sanas
asumiendo
todo el verdor
de la vida disipando
el hedor de lo no devuelto.
Porque no existe
ya seco. Páramo
incendiario
de la edad
de la verdad
del verde nuestro tiempo.
Nuestro goce.

Sofía Serra (De La clave está en los árboles)

viernes, 15 de febrero de 2013

El pudiente

El pudiente

Tú no puedes
y yo sí puedo.
Yo no puedo
y tú sí puedes.

Y Él quiere.

Es así de fácil.
Así de sencillo
pudiente el amor.

Sofía Serra (De La clave está en los árboles)

jueves, 14 de febrero de 2013

Amanecer

Amanecer

un océano de lumbre
en el extremo de mi boca
y mi sereno al mar
cuando lo tienes a pedido de tus ojos
de hombre o de tierra verde
como las libélulas que pululan aladas
y beben leche, tan blancas
como la púrpura
que te encumbra
dentro de mí,
nívea como el armiño.

de más está
que digamos
que sí a qué
o vino de más
y en la sobra
he continuado la caminata
marítima cuando te ibas
y te ibas tan lejos que ni las olas,
por mucho que anduvieran bajo el mar,
por más arrecifes y caracolas que arrostraran
en su paso,
—tantas barreras, tantos límites—
por más delfines que murieran arrollados
en sus remolinos,
—tanto dolor, tantas lágrimas—
por más que longitud y latitud
confluyeran en un solo punto
del uniforme geoestratégico:
tu ombligo moreno da la vuelta
al mundo de mi lengua.
Así se levanta el sol.

un insufrible acto de perdición,
sumisión y autoextinción:
el mar parsimoniándose
sobre la arena. Y tu belleza
de hombre contenido
en la palabra.

Sofía Serra (De Suroeste)

martes, 12 de febrero de 2013

el brezo y el hombre y el bramido

el brezo y el hombre y el bramido

      Siem-
bra el
brezo en un a-
brir y cerrar de hom-
bros la vida
brusca se dobla como el nudo del castaño qué diría el árbol qué
          esconderá en su hueco que la duda escapa verde
brava como el
breve día de un verano y su
brisa del momento qué diría el tiempo si tuviera cuerpo o
brocal hasta a-
brumarme, desear a-
brazar el
brete a-
brir aquel
bronco y
bruñido escondite de mi alma amorosa
brasa
breve
brillante a-
brojo de la
brutal conciencia del error, la
broma de la vida, el trampantojo del paisaje y mi
bramido.

Sofía Serra Giráldez (De La clave está en los árboles)

lunes, 11 de febrero de 2013

Los afilados días de invierno… los mejores días.

Los afilados días de invierno…
los mejores días.


Vivimos un presente atestado
de silencios y amarguras,
olvidando tanto sonido dulce
tanta alegría no importa
quien la taña, quien la viva
olvida tu tristeza y la mía
y nosotros
debemos alegrarnos
de ese olvido suyo.
tiñe el aire
otro universo
con signos cantores
que construyen
nuestro próximo día
alejado de ti, de mí
y de nuestra torpeza
de hoy.

Sofía Serra (De La clave está en los árboles)
 
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