jueves, 8 de julio de 2010

Bailando con suelo


Título de la fotografía: Con suelo





Bailando con suelo


Y este pecho mío, y este giro venido a mayor vuelo,/
y este cubre- cama, esta solana vuelta,/
este ruido gozoso de gaviotas/
con canto afinado en el diapasón de los aullidos de los lobos;/
esa luz que licuaste bajo la sonrisa blanca de tu cuello.
Que yo no te buscaba, amor. Busca cielo/
y busca barco el agua:/
Y el barco viró y viró girando sobre sí,/
compartiendo sino con el tren que vino y fue./
Y que yo no te buscaba,/
delicia y candor, que el torbellino/
arrima sello al destino de lo que no sabemos llamar muerte,/
sólo vida sin consuelo./
Ha llegado lentamente,/
pero has dado la vuelta/
a la vida./
Si ya ves que no te vi venir despacio,/
lentos mis ojos o tal vez cierta ausencia/
de sagaz aplomo para estas cosas,/
céfiros que los llaman, y yo, ya ves tú,/
verdades las he gritado siempre./
Si es que no te vi llegar./
Sí que soplé pausadamente, casi sin quererlo, como un natural/
de mis pulmones a la flor desnuda/
que abre y abre cosecha sobre el suelo./
Sí, vuelta a vuelta cintura asomada;/
sí, al pretil de la tuya./


Dicen que sólo puede explicarse del revés,/
mas ya hace algunos siglos que la jardinera regó collares,/
y decenas de años que quedó artesonado el techo/
de ojos muertos en el frío estero abierto a la bruma,/
a la niebla./
Y aquel sin consuelo llegó rodando/
hasta mis pies como perla prohibida de la sinrazón oculta./
...Pero por el suelo, por el suelo avanzó girando./


Hasta los nudillos de pie y con el puño en alto/
la eterna lobezna creció y ahora pregunta:/
¿Queda alguien puro en este mundo?/


Nudillos,/
no tengo a nadie./
Nudillos, no tengo nada./
Nudillos, todo quiero./
Nudillos, todo soy:/
Matriz longeva pare puños de alegría,/
con lágrimas ensartadas, nudillo a nudillo,/
en el collar de las perlas mías licuadas por mor del amor/
que sembraste allá en la tumba./
...Y este consuelo, este con- suelo que desdice ya hasta la palabra mía./

Sofía Serra, Julio 2010

martes, 6 de julio de 2010

Compañeros del tiempo

Autoparafraseo uno de mis versos de hace unos meses en este título.
Aunque escrito hace pocos días, este poema formará parte del libro que se publicará después del verano, "La presencia por la ausencia".
La fotografía ha salido re-revelada ahora. Disparada y hecha en su momento en blanco y negro, aquí se puede ver, siempre me quedé con las ganas de hacerla definitiva en color. Ahora, hoy,  al hilo del poema, ha salido. 
Que nadie confunda el hecho instantáneo casi inherente a la captación de una imagen fotográfica, con la velocidad con la que el ser humano es capaz de asimilarla, hacerla suya, y por tanto que se tenga en cuenta que si "click" puede hacer desde una máquina a cualquier chimpancé, es el hombre el único que puede aprehender algo tan casi inalcanzable por la física humana como es la velocidad de la luz.
Reiterativo debe sonar para quienes comprenden algo del proceso fotográfico, pero es que aún existe demasiada confusión en torno a él y, por una vez en los últimos tiempos, no me resisto a decir no poéticamente.
Dos años no está mal para lograr revelar una fotografía.


Título de la fotografía: Luzazul

Luzazul

Conciencia no tiene dientes,/
sólo lengua que lame los más internos cauces/
de la estera/
en mi puerta, asegurada con tantos clavos/
como versículos en el aire dejo abiertos/
a la luz, la benevolencia,/
la ola grande de tu sonrisa/
entregada a la arena de mi mejilla./
¿Hablamos?/
No hay más porvenir que la vida quieta, y hoy ya,/
solar limpio de ruinas, soy algo de lo que en un tiempo/
viví junto a tu buena muerte, tu mirada y tu mano en mi hombro./
Un cigarro,/
un cigarro azul: luz del día./

Sofía Serra 1 de julio de 2010

lunes, 5 de julio de 2010

Toda una vida


Titulo de la fotografía: Toda una vida

Turner

Ésta es mi vida hoy en hoy:/
a dos velas de manga ancha,/
a dos timones de eslora abierta,/
a dos amuras de babor y blanca calma de estribor a proa alzada,/
albura en popa enternecida/
a golpes de una mano que sabe dibujar estelas sobre el agua./

Se alojó la tormenta sobre el lienzo,/
la vida en nuestras manos, la vida endecha/
en arco de retorno, la nube extiende/
su raciocinio más allá del tren de ida y vuelta./

Si yo que nada busco, doy contigo,/
giro sobre giro en clave secreta/
de dorada regla.../
Si sobre suelas de rosas anduve/
combatiendo con mi espada tierna/
entre párpados cerrados y flores/
del aquél al ya extendido en el principio,/
hoy, sereno suelo de mi cielo,/
otros zapatos me calzan:/
Zapatos con alas blancas./
Ay, Hermes, mi Hermes Trismegisto (*) que sin saberlo te honré/
bajo las encinas, y ahora,/
bajo el magnolio,/
sin venir de cuento/
sino de paz,/
llegas/
y me haces anido./
Como en las reglas del arte,/
ya que conocí mis propias normas,/
hoy puedo, así de sencillo, partirles la boca/
con un mandoble de flor naciente/
acunada en este estío./

Sofía Serra, Junio-Julio 2010

(*) ver foto relativa aquí

sábado, 3 de julio de 2010

El agua


Título de la fotografía:Vis a Vis


El agua sabia,
el agua rica, el agua blanda,
el agua amiga,
el agua olvido, el agua paz,
el agua limpia,
el agua amor,
el agua bebe,
el agua vivo el agua:
Derramada.
El agua blande, el agua habla,
el agua vive:
el agua bebo.

Sofía Serra, 3 de julio de 2010

viernes, 2 de julio de 2010

Yamoré




Hay quienes piensan que escribir libros es de gilipollas.
Y yo les doy la razón, pero sólo la razón.
El resto del conocimiento, que lo adquieran con sus propias herramientas, si es que saben dar con ellas.






La flor del magnolio recoge cuerpos vivos en la sombra

Ya pertenezco a cierta mudanza que canta al olvido/
de media vida./
¿Dónde te quedaste, compañera mía?/
¿En qué barrio de las afueras?/
¿En las tres mil viviendas?/
¿O tal vez en el desguace ferroviario/
de la orilla izquierda de la antigua carretera de la muerte , Nacional-630?/
No importa,/
sólo quisiera poder encontrarte./
Proclamaré un bando desde el ayuntamiento./
Pondré a setecientos mil vecinos en pie,/
alertaré oídos y limpiaré ojos y cristales,
contrataré detectives, me patearé las calles/
(aprovecharé para sacar a Lupita)/
cogeré el coche negro cuando tenga para gasolina,/
teclearé todos los números del listín telefónico,/
¡cómo no soy yo nadie  cuando sé lo que quiero!/
Y sé que siempre lo logro./
Mas, y ahora caigo, las afueras/
y el adentro combatieron hace tiempo/
ya solapándose, hache sobre hache,/
en esta flor de magnolio/
algo ajada y abierta según qué pétalos/
se han expuesto al sol de junio/
según a qué hora del día,/
según en qué día de la semana,/
y aún no sé si las raíces aéreas de este árbol mío/
dan para extenderse más allá del olvido de cierta tierra/
que aré y aré y aré hasta enjutar la sangre de mis venas./
Cuando los magnolios, reconozco,/
sólo necesitan calor para que florezcan./

Así que te encontré, ahora te veo;/
pero aún no sé si debo utilizarte./
Mis herramientas siempre son como tú,/
o como yo,/
tan delicadas y primeras,/
que da dolor hacer uso de ellas,/
por si fraudulento resultase./

Sofía Serra, Junio 2010
 
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