La mirada en adobo
(Para M.T.S., en su veintiún cumpleaños)
Como quiero, quiero un mar
perpetuo y un aire joven
para ti la luz
encendida cuando te vas
me avisa del día
en que naciste
en tus ojos el sentido de la vida
en tus manos la eternidad
para el buen hechor que descansa
por la noche duermo
pernoctando en ti
arrinconada como cualquier basura
de las calles. Hoy se visten
de limpio para el cielo que las protege
(malditas construcciones que
las construyen): Tú calzas
lentes nuevas y llueve,
o no llueve, es lo mismo porque
la transparencia adoba tu mirada.
viernes, 8 de noviembre de 2013
jueves, 7 de noviembre de 2013
De la noche a la mañana
De la noche a la mañana
Pienso que no hay otro mundo allí arriba
Más lejano que aquel que contemplan estos ojos,
Donde la Sabiduría nunca se burló del Amor,
Donde la Virtud nunca se sometió a la Infamia.
(Emily Brontë)
El mundo que creamos
ajeno a la naturaleza
nos derrota cada día.
Solo ella nos contempla
como madre imparcial
atenta y justa. Si dolientes,
su indulgencia nos endulzará
el amargor de la mentira.
Si dichosos, bendice
cada nube gris con sus lágrimas,
la tierra se torna tierna,
la luz palidece levando
anclas del velo que nos oculta
lo verdadero.
¿Cuándo dejaremos de actuar
como dioses? Seamos
sacerdotes de la humildad,
nuestro natural límite.
Cuando los hombres construyen
tercos los habitáculos siniestros
de la infamia y la injusticia,
cuando avarientos se desdicen
hasta de la bendición
de haber nacido y reniegan
del dolor de su madre
cuando los trajo al mundo,
entonces la tez cetrina
cubre con su manto de cenizas
la belleza del paisaje luminoso,
nuestros ojos son cenizas,
nuestras manos se deshacen,
nuestras bocas se quedan
mudas del espanto,
gobierna el mundo un imperio
de desdicha. Solo queda el amarillo
pálido de los corazones secos
tan pequeños y arrugados
como aceitunas inmaduras
que ni los pájaros picotean
y caen sobre el desquiciante suelo.
Pero hasta en la infinita tristeza
del paisaje desolado, la esperanza
ríe: los olivos de la paz
no han hecho más que comenzar
su posibilidad de existencia.
La ceniza torna el suelo
más ligero y fecundo.
No desesperes, amado mío,
los dos hemos visto rebrotar
el verde en los terrenos
arrasados por el fuego.
La noche en llamas se sucede,
invariable el hueco azul
apasionado de la mañana
abre su boca y aparece.
Pienso que no hay otro mundo allí arriba
Más lejano que aquel que contemplan estos ojos,
Donde la Sabiduría nunca se burló del Amor,
Donde la Virtud nunca se sometió a la Infamia.
(Emily Brontë)
El mundo que creamos
ajeno a la naturaleza
nos derrota cada día.
Solo ella nos contempla
como madre imparcial
atenta y justa. Si dolientes,
su indulgencia nos endulzará
el amargor de la mentira.
Si dichosos, bendice
cada nube gris con sus lágrimas,
la tierra se torna tierna,
la luz palidece levando
anclas del velo que nos oculta
lo verdadero.
¿Cuándo dejaremos de actuar
como dioses? Seamos
sacerdotes de la humildad,
nuestro natural límite.
Cuando los hombres construyen
tercos los habitáculos siniestros
de la infamia y la injusticia,
cuando avarientos se desdicen
hasta de la bendición
de haber nacido y reniegan
del dolor de su madre
cuando los trajo al mundo,
entonces la tez cetrina
cubre con su manto de cenizas
la belleza del paisaje luminoso,
nuestros ojos son cenizas,
nuestras manos se deshacen,
nuestras bocas se quedan
mudas del espanto,
gobierna el mundo un imperio
de desdicha. Solo queda el amarillo
pálido de los corazones secos
tan pequeños y arrugados
como aceitunas inmaduras
que ni los pájaros picotean
y caen sobre el desquiciante suelo.
Pero hasta en la infinita tristeza
del paisaje desolado, la esperanza
ríe: los olivos de la paz
no han hecho más que comenzar
su posibilidad de existencia.
La ceniza torna el suelo
más ligero y fecundo.
No desesperes, amado mío,
los dos hemos visto rebrotar
el verde en los terrenos
arrasados por el fuego.
La noche en llamas se sucede,
invariable el hueco azul
apasionado de la mañana
abre su boca y aparece.
My country song
My country song
No me apetece absolutamente
nada seguir haciendo, para qué
dejarme guiar por mi propia inercia,
continuar componiendo documentos
como si fueran potingues mágicos
o la solución a todas las enfermedades
que pueblan la tierra
¡Enfermedades! Las llaman
enfermedades.
Yo sólo sueño con vivir
allá en un rancho extraño
al oeste de un río grande
donde pueda dedicarme
a escribir la memoria lejos
de este terreno de reflejos
donde hasta los sueños sueñan
con exiliarse. La lotería me tocó
el hombro el día que decidí
no habituarme a tanta lengua
insana, a tanto escondrijo
de rata, a tanto roto
de hambre de libertad,
igualdad y fraternidad y sueño
con vivir allá en el rancho lejos
de los secuaces que hacen polvo
del brillante que con tanto esmero
fue puliendo la historia peleando
ella sola siempre contra
tanta carga inútil,
tanto peso muerto,
tanto zócalo, tanta reciedumbre…
Escribir y olvidarme de
sucumbir u olvidarme.
Voto por el olvido.
Sin memoria allá en el rancho
cerca y al oeste de un río grande
escribiré sobre el futuro incierto
sin apetencias ni dolores
pero ciertamente segura
de que cualquier suelo
al oeste de ese río grande
acogerá al hombre y su leyenda
al oeste, al oeste yo me voy,
lejos de la tapia de tanto sordo,
aún más lejos de tantas bocas
renegadas por el ademán,
el gesto impostor
de tanta huelga
de brazos caídos
de pura impotencia
hasta el suelo,
ese por donde yo cabalgo hasta allá,
el rancho al oeste del río grande.
No me apetece absolutamente
nada seguir haciendo, para qué
dejarme guiar por mi propia inercia,
continuar componiendo documentos
como si fueran potingues mágicos
o la solución a todas las enfermedades
que pueblan la tierra
¡Enfermedades! Las llaman
enfermedades.
Yo sólo sueño con vivir
allá en un rancho extraño
al oeste de un río grande
donde pueda dedicarme
a escribir la memoria lejos
de este terreno de reflejos
donde hasta los sueños sueñan
con exiliarse. La lotería me tocó
el hombro el día que decidí
no habituarme a tanta lengua
insana, a tanto escondrijo
de rata, a tanto roto
de hambre de libertad,
igualdad y fraternidad y sueño
con vivir allá en el rancho lejos
de los secuaces que hacen polvo
del brillante que con tanto esmero
fue puliendo la historia peleando
ella sola siempre contra
tanta carga inútil,
tanto peso muerto,
tanto zócalo, tanta reciedumbre…
Escribir y olvidarme de
sucumbir u olvidarme.
Voto por el olvido.
Sin memoria allá en el rancho
cerca y al oeste de un río grande
escribiré sobre el futuro incierto
sin apetencias ni dolores
pero ciertamente segura
de que cualquier suelo
al oeste de ese río grande
acogerá al hombre y su leyenda
al oeste, al oeste yo me voy,
lejos de la tapia de tanto sordo,
aún más lejos de tantas bocas
renegadas por el ademán,
el gesto impostor
de tanta huelga
de brazos caídos
de pura impotencia
hasta el suelo,
ese por donde yo cabalgo hasta allá,
el rancho al oeste del río grande.
miércoles, 6 de noviembre de 2013
Sobre la Agencia Estatal de Administración Tributaria
...Vulgo conocida como "Hacienda", ella, la AEAT practica la connivencia para con los delitos de fraude fiscal de grave calado.
Dicho queda. Por mí. Sofía Serra.
Dicho queda. Por mí. Sofía Serra.
martes, 5 de noviembre de 2013
"Los parasoles de Afrodita" ya en la tienda de Baile del sol
Ahora más fácil, por si vuestro librero, o sea, su distribuidor) se hace renuente, y más barato. No depender de (otras tiendas online) conlleva sus ventajas.
AQUÍ se puede adquirir, en la propia tienda recién estrenada de la editorial.
AQUÍ se puede adquirir, en la propia tienda recién estrenada de la editorial.
jueves, 31 de octubre de 2013
Diario de treinta años
Diario de treinta años
Se abre de futura
estampa de un libro
por escribir lento
pero decidido.
Unos veintiuno
desde casi
cincuenta y uno
se divisan cerca
si somos los mismos,
si siendo la misma
no vemos lejano
el tiempo elegido
como compañero.
Ni el tono, ni el modo,
cada paso dado
dibuja la estampa
sobre el libro blanco
recién comenzado.
que me acompañe la suerte
que hasta ahora he tenido
prender los hilos, tejerlos
recorriendo el paisaje
de seda tan fría, calentarla
desde dentro mía
con una mirada de futuro
por hacer y mañana
abierta y recogida
en la frente y en la boca.
miércoles, 30 de octubre de 2013
La otra
La otra
Un continuo malestar
digo como cuando
tiemblo ante el frío
súbito.
Él me impide permanecer
callada.
¿y si todos sois fantasmas
y os presiento pero no puedo
veros?
…
¿Y si soy yo el fantasma?
El frío en la cintura
me da razón
y escalofrío.
Un continuo malestar
digo como cuando
tiemblo ante el frío
súbito.
Él me impide permanecer
callada.
¿y si todos sois fantasmas
y os presiento pero no puedo
veros?
…
¿Y si soy yo el fantasma?
El frío en la cintura
me da razón
y escalofrío.
martes, 29 de octubre de 2013
Antonio Machado. Cita.
XXXVII
"En efecto, Juan de Mairena hubiera definido la poesía pura como aquella en que dialogan el hombre y su tiempo. Un hombre de todos los tiempos, con el tiempo de un hombre, igual a todos los hombres."
(Apuntes inéditos. Prosa completa de Antonio Machado. 1989.)
Porque el tiempo es nuestro compañero.
"En efecto, Juan de Mairena hubiera definido la poesía pura como aquella en que dialogan el hombre y su tiempo. Un hombre de todos los tiempos, con el tiempo de un hombre, igual a todos los hombres."
(Apuntes inéditos. Prosa completa de Antonio Machado. 1989.)
Porque el tiempo es nuestro compañero.
lunes, 28 de octubre de 2013
mi noche
mi noche
todo más sereno
cuando la espada vuelve amor.
Todo más lleno y libre,
libre, sí, como un sol
de aire azul, libre nube blanca
sólo dueña de ella
y de algún viento que la meza,
suave y ondina vigorosa,
decadente mar, posible lluvia,
sensación amorosa del bien
y tus labios mirando
el celeste aguacero de dicha.
porque yo creo en tú
y el beso no dado y el por dar
cedidos a ese tierno mundo
que es tu forma de mi mundo
de mi amor,
la posibilidad de ser
en ti.
El habitáculo celeste
se detiene humeante
de chirrido de estrellas.
Vuelven difusas las cosas
en los oídos de la lumbre
de mi alma, tu alma,
veneración de dioses,
los halcones se posan a escondidas,
nadie les hace ruido,
nadie los mata, nadie osa
descomponer el silencio vital,
la muerte ajada,
ya tan fea y antigua, se duerme
a descansar,
la rosa nace desde la promesa
del tallo verde
un brote, una alegría
futura y mientras,
lo verdadero, la ilusión,
la espera, el manantial
del alma, mi alma, y dios
dice que la tuya.
todo más sereno
cuando la espada vuelve amor.
Todo más lleno y libre,
libre, sí, como un sol
de aire azul, libre nube blanca
sólo dueña de ella
y de algún viento que la meza,
suave y ondina vigorosa,
decadente mar, posible lluvia,
sensación amorosa del bien
y tus labios mirando
el celeste aguacero de dicha.
porque yo creo en tú
y el beso no dado y el por dar
cedidos a ese tierno mundo
que es tu forma de mi mundo
de mi amor,
la posibilidad de ser
en ti.
El habitáculo celeste
se detiene humeante
de chirrido de estrellas.
Vuelven difusas las cosas
en los oídos de la lumbre
de mi alma, tu alma,
veneración de dioses,
los halcones se posan a escondidas,
nadie les hace ruido,
nadie los mata, nadie osa
descomponer el silencio vital,
la muerte ajada,
ya tan fea y antigua, se duerme
a descansar,
la rosa nace desde la promesa
del tallo verde
un brote, una alegría
futura y mientras,
lo verdadero, la ilusión,
la espera, el manantial
del alma, mi alma, y dios
dice que la tuya.
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