viernes, 6 de junio de 2014

La economía del tú

La economía del tú

No somos conscientes de que somos infinita mayoría, de que por muy poco poder que tengamos, si sumamos la voluntad de cada habitante de este planeta, de cada individuo, lograríamos crear una potencia avasalladora. Solo hace falta que cada conciencia individual se ejercite, y en donde apenas exista, realizar el esfuerzo de alimentarla para que crezca.
La conciencia colectiva es inherente a la conciencia individual. Nada más que el ser humano se piensa, aparece "el otro". Ese es el punto de partida, el hilo del que hay que seguir tirando hasta hallar, mediante la lógica inclusive, que el bien del otro es nuestro bien mismo. No hay contradicción. El egoísmo termina refutándose a sí mismo puesto que un individuo tiene que alimentarse psicológica, emocional y físicamente de lo externo. Y en el externo se halla el otro. La inmanencia del grupo junto a la contemplación del propio yo. Si no, este se auto-consumiría. Y puesto que se auto-refuta, el egoísmo es una entelequia, la mente tiende a desecharlo aunque aparentemente todos nos dejemos gobernar por él. Solo algo de reflexión, y se comprenderá que no es el camino.
Fomentar el pensamiento, la economía del tú.

1 comentario:

Fackel dijo...

Mira, vengo de la calle, he visto sin demasiado esfuerzo por mirar, al otro, al tú, al obrero, al parado, al que se cree algo un viernes por la tarde, y me llegan pautas de otros en sus pautas y entonces esa obsesión por transmitir la fuga, el ejemplo, el modelo de otros por encima con más posibilidades pues me resbala, y no soy quién para negarles que hagan lo que se les ponga en la apariencia, pero solo transmitir que me estomaga una cierta manera de ser de esta clase obrera que no sé si quiere ir al cielo, conquistar la tierra o morirse de asco (y de lo que le toque, por resignarse)

 
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El cuarto claro by Sofía Serra Giráldez is licensed under a Creative Commons Reconocimiento-No comercial 3.0 España License.