viernes, 21 de febrero de 2014

La llamada

La llamada

Todos corrieron a experimentar el cielo azul,
pero los cabezos permanecieron
residiéndolos a todos.
Las venerables arrugas
de sus rostros no marcaron
la juventud que hoy
exultante encuentro
en tu ubérrimo contenido
de hombre lleno de agua
como los cabezos,
como los cabezos
sonrío
tan grandes
sus sienes y mi gozo.

hay que leer amor y sentir dolor,
pensar alegría y escribir amor.

y ellos, amorosamente plegados,
duermen ya plácidos
con su frente
al mar y a la brisa.

La luna los ilumina.

Los veo sonreír.

Y me llama.
 
Creative Commons License
El cuarto claro by Sofía Serra Giráldez is licensed under a Creative Commons Reconocimiento-No comercial 3.0 España License.