martes, 16 de julio de 2013

Barrunto de luz

La palabra de la no palabra, esa es la esencia de la poesía. Lo que persigue a todo poeta cuando coge papel y lápiz o lo que al menos a mí me impulsa a escribir o me ha impulsado hasta ahora, transmitir lo inefable, lo que es un contrasentido en sí mismo. Esa es la paradoja de la poesía verbal y, concretamente, su paradoja a estas alturas de la historia de la expresión verbal poética y escrita (si digo “historia”, debería eliminar lo de “escrita”).
Abrir la boca y lograr el balbuceo es el fin último de todo poeta.
Ahora bien, los caminos, el camino devendrá en una serie de frutos, los poemas, que llegarán al otro, trasmitirán evocaciones y evocarán, volvemos a lo mismo, dirán sin decir, algo similar a la palabra de la no palabra.
Romper la costra, se abre el brocal, mana el pozo justo en ese instante/lugar cerebral en el que la mente humana percibe la inutilidad de un código creado por ella misma para hacer transmisible desde un interior de-mente hacia un exterior. Ese es el arranque poético, ese es el principio de toda palabra poética.
La poesía es la expresión de una especie de paralización del sistema neuronal ante el hecho de la palabra en sí, el barrunto de luz se encuentra ya en su lugar en cuanto queda oculto, y justo en esta paradoja, nace la palabra poética.

2 comentarios:

Mario Misael Centeno dijo...

La poesía es la combinaciòn de alm(sentimiento) y cuerpo(pensamiento), sin separarlos y sabiendo que son dos sustancias que siguen juntas. Me encantò descubrirte. Un abrazo.

Sofía Serra Giráldez dijo...

Bienvenido, Mario. Un abrazo.

 
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El cuarto claro by Sofía Serra Giráldez is licensed under a Creative Commons Reconocimiento-No comercial 3.0 España License.