viernes, 7 de junio de 2013

Camino del solsticio

Camino del solsticio

el mediodía

junio llegó como
un día común de
abanico rojo
al fregar el patio.

las girándulas de los extractores
—de esencias de cocina,
no de llantas de bicicleta—
batían las paredes del mediodía.
Los rieles del aire
descorrían el calor
mojando el lienzo
transparente de la vista,
de mi vista.

¿dónde estás eje mío?
¿dónde te arguyes
o te hincas
mis dos manos?

la mañana

leve así nace
la flor del jazmín
en el pezón
de la asustada
aurora. Me vengo
con ella y su aroma
extrayéndome.

la impresión fue traumática.
cede el filamento.
la catapulta lanzará
márgenes y aberturas
como islas grandes.

2 comentarios:

Amando García Nuño dijo...

Como entro al blog cada tanto, acabo por leerlo a la inversa de su publicación. De esa manera, te veo intentando abrir los ojos (los tuyos) ante los de tu madre, cerrados (o no). Luego recuerdo que follar también era echar aire con el fuelle, o con otros instrumentos orgánicos.
Y al fin, me quedo preguntándome contigo dónde estará mi eje. Con esa sensación de girar a la deriva. Tu blog es ansí, compañera.
Un abrazo fuerte, mi madre murió tras una larga agonía, hace un par de años. Y todavía me pregunto si estuve suficientemente cerca de ella. Pues eso.

Ana María dijo...

Bellísima escritura, plena de delicadas metáforas. Felicitaciones

 
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