miércoles, 10 de julio de 2013

Duelos

Conservar la decencia de doler por nuestros vivos, no por los que hemos perdido.
Creo que la conservo.
Creo.

Al sur del Alentejo, a Portugal

Al sur del Alentejo, a Portugal

Un rosal en la frontera me avisa:
para valorar la diferencia
sólo hay que darle la vuelta.

(leer en clave de soul)

Al sur más allá del Tajo
no llegó el oro de Europa
con sus fondos feder-
er suh… al soul
de más allá del Tajo,
las encinas son ufanas
naderías oficiadas
no sé si por las cabras
o una motosierra gigante
que alenteja por abajo
y por arriba sus copas
negras sobre el amarillo
suelo y la tierra del escarbo
gris, tal vez la ausencia
que diera lugar al milagro
de servicio a la puerta,
resto que me extraiga
de esta vil onomatopeya
entre la legumbre y la ley seca
de un norte que sólo existió
unos miles (da igual cientos) de años
después de que inventáramos
los turdetanos el garum.

a otro tal felipe
y a un poeta encam(o)ado
debemos esta grieta
que separa, que ataja
un grupo o un pueblo
que llamaron hispano.
Portugal reúne mar
y aroma de marca
con la que me friso,
—también Saramago lo hizo
para surtirme de una metáfora
en la presencia—.
Que dios mismo bajara,
de norte a sur,
y dijera si es natural o designio
divino, él sabría sobre
sus mismas tropelías, quizás
una fruto
de sus tantos poemas,
que por cuatro reyes
(tal vez menos) y un poeta,
tanto nombre diferente,
tanto artificio de grieta,
tanta frontera y distancia
entre los feder encauzados
entre huertos y castañales
antes de el rosal de la frontera
y esos que nunca llegaron
a mis pobres encinas
con forma de lenteja.

lunes, 8 de julio de 2013

El escudo toscano

El escudo toscano
Este es el poema para amar
lo que no se conoce.

Sobre un sinople de tierra
Siena y tejas que se curvan
Por la mano del maestro
En levantar el skyline
De ciudades sobre colinas.
Nada habrá más
Que un muerto inacabado
Como mi cuerpo añadiendo
Pasos al puente viejo
Y los toldos de las lumbres
Respirando techo, agua,
Barro en un día de verano
Con olor a cañaillas
Y a blancos camarones
Como el mármol blanco.

El temblor volverá
A esculpir las murallas
Lirios de tus párpados,
Tantas esculturas, retratos de hombres
Sin mirada, sin vidrio
Transparente entre la piedra
De sus faces y la carne
De su alma.

Yo sin embargo
Siempre relacionaré
Mi estómago contigo:

Atravieso la medida de las colas
De los pájaros ya yéndome
Me espigo y te vengo
A mi suelo, tuyo eres
Blanco y aquejado
Grande, sin cama
Blanda, blanco
Del numen dentro,
El habitual
Deshielo
Del mármol con forma
Humana.

Sin suelo

Sin suelo

Escribo como pienso.
Solitaria magnificat
Emprende vuelo
Sobre los torquemadas
Y los dependientes de tiendas
De cuadros donde te retratan
Formando parte del grupo
Que no pintan nada ni con óleos
Ni con sintéticos pigmentos
Que asocien el libre canto
Con la justicia de la muerte
De uno mismo
Sobre tantos cadáveres hinchados
Con guata blanca.
De almohadas se visten
Los cielos inconclusos:

Ando
Alejada
Apartando
Actos circunflejos y generosos
Aluviones de metafísica cuantía,
Atravesada,
Atrapada,
Asustada,
Al alabo de ciertos y deshechos.
Ando ensimismada con el tiempo
Asolante de esperanzas.

viernes, 5 de julio de 2013

La Esperada

(Ver foto AQUÍ)

La Esperada

Se emborrachan las ubres
Ebrias de contenido vital
Y calamitoso estrépito
Que los otros pechos proclaman:
Manan leche jerigonza.

Metralla cubierta
De sierpe sabia
La víbora honda, la de la cabeza grande,
Anida bajo los romeros en flor,
Entre las piedras y el polvo,
Pero su piel no se mancha, su líquido
Ubrerino advierte:
Si me pisas, no sabré defenderme
Como del sol que oculto
Con las manos su resplandor
Llagará mis palmas
Abiertas
A la esperada.

Mientras, he construido
Pozos artesianos.

(Sofía Serra. La exploradora)
 
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