viernes, 25 de mayo de 2012

Posada de noche (I, II, III, IV)

Posada de noche (I, II, III, IV)


variación I


Terminar una noche
con dolor de espalda
anclado al dominio
de una sentencia con agria
disconformidad. Escepticismo.
los pájaros duermen. Ellos saben
de horas. Menos el ruiseñor.
Aún resuena en mi pensamiento su dolor
dulce de canto en mi compañía.
las encinas y la noche azul. Mi sentido
del olfato se enreda
en las madrugadas en rima
con el cielo y la tierra.
Una sola mujer sola
y toda la noche serrana
tan sólo extendida para ella
me pregunto si me recordará.
Y si sabrá volver a crearla.




variación II


la habitación húmeda
sabía a polvo de huerto,
la casa cerrada se había hundido
en la tierra removida, sonaban
leves clarines con voces
astutas y alegres del zorro.
La yerba y la luna.
La falta de miedo en el suelo.
Mis pies frescos.




variación III


Inabarcable como el
volumen
espaciado de la noche.
Tan libre azul
súbitamente se abarandó
el cielo nocturno,
azul siempre de negro
vestido para mí
y no matarme
al verme caminar
hacia el ruiseñor
célebre dulce íntimo
mío canto de amor
y consuelo. La plácida
belleza del bálsamo.
La recompensa.
Plenitud.




Variación IV


Despierto con la alegre llamada del zorro. Las cinco de la mañana y dulce oscura la noche. Me levanto y voy hacia la puerta de la casa. Al abrirla, mi piel se refresca con la caricia del aroma nocturno. El azul saborea mi mirada a la luna. Mis sienes se posan sobre el canto del ruiseñor.
Las cinco y el campo me saluda. Buenos y nocturnos días de plenitud tras la guerra.

(Sofía Serra)

jueves, 24 de mayo de 2012

Aristos

Aristos


Hipan obtusas quemando
el suelo arenisco, son tan ariscas
las curvas de nivel.


Cuántas veces interpretaste
el suicidio salvaje de la garza
planeando por encima de los maizales.
Mas no arrancaste nunca
el tren de las causas
mayores son
los duelos velos.
No te contaminé
para tu desgracia
mía y la del mundo.


Esperar la contra
partida beneficiar sin más
pesar que el del bolsillo
con la costura rota.
Reiniciar y gemir
ante el barbecho,
relabrar el borde
blanquecino de la fuente.

Sofía Serra (De La dosis y la desmedida)

miércoles, 23 de mayo de 2012

La blanca paloma (o el rocío)

La blanca paloma (o el rocío)


va y se gusta venganeando
no sé si una parra
o la tal astarté que sembró
posaderas acá en las dunas.
De aquella vez a cuando
el viento la rastrilla,
el lujurioso encanto usa
polvo de arena entrecruzándose
con el azul dominante.


Algo me descuella
al verte venir.
la túnica con la que me vistieron
los pájaros hace aguas, se desnuda
toda ella la
mentando la piel
que cubría.


comencemos por este debatir
en primera línea de tu labio
me indica averiguarte,
sobre-salir dentro
de tu boca.


Que me bebas.

Sofía Serra (De Suroeste)

martes, 22 de mayo de 2012

La actitud

La actitud


desde aquí ensimismada
en la junta del día sin la noche
que despide a cómodos adversarios
como la almohada y la sábana
no escatimo versos ni recursos
por tratar de averiguarme dentro
de una piel que se ablanda,
la camicaze no se obstruye
con la estrella, sueña bajo tus dientes,
tu dureza de animal lejano
asociado a mis ideas, que tú y yo
culminemos como un darte y un goce,
una representación de nosotros
bajo el día que se enciende
sin interruptores, la luz natural,
la prostituta más vieja del mundo,
rejuvenece todos los días para
envejecer mis propios lamentos


en depresión inquieta de voces
llegan malas dudas quebrando
el supuesto trampantojo, justificando
una absoluta serenidad, un manto
de dios inasible sobre mis hombros
deslucidos, afilados, desgastados
y abrillantados por tanto uso.
Morí bajo la espada del beneficio
inmediato, voy a la contra
de su sólida estela y pesado
cargo sobre mis riñones.
los soldados de mis bronquios
redoblan su guardia de día.
Deberán dejarme respirar
para que no me ahogue
por tanto peso de mundo
o peso mío echado sobre
estos hombros que ya se desmenuzan


en el tiempo que no hace vida.
Pero la tuya fabricó
andanadas de segundos que hoy
se equilibran sobre la cuerda floja
que extiendes en el cielo
entre las dos torres del espacio:
la de la vanidad,
la de la impaciencia.


He de levantar
la mirada me hace
parecer aún más
pequeña de lo que soy.

Sofía Serra ( De La exploradora)

Possessione (Traducción de Leonel Licea)

Un poema de Suroeste que Leonel Licea tuvo la generosidad de traducir a italiano.
Reservaba esta ocasión para cuando él ya pudiera estar por internet de nuevo. Esta mañana al despertar he recibido esa alegría.

Possessione

a volte
c’ intercala il secondo
della tristezza, mentre
tu non ti guardi
ed io, di vuoto o d’eccesso
nemmeno riesco a sostenermi
senza certa fissazione tua
per il mio decolleté
o le mie controluce
a volte più in la della miseria
che galoppa traforata
per certe avare brughiere,
come le candele
che illuminano le mani
quando ti strizzano le natiche,
accerto, sì, quanto accerto
allora a riscoprirti
quasi sul mio coccige.




e dal mio midollo
io non acconsento
che ti distacchi.

(Traducción: Leonel Licea
sobre el original "Posesión", de Sofía Serra)
 
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