domingo, 27 de mayo de 2012

La esquina

Pues hasta dos veces, si fuera necesario,
hay que repetir lo que es hermoso.
Empédocles

La esquina


Se besaban
en la esquina
sobre los adoquines
un duro suelo
y toda su blanda alegría
meciéndose entre sus brazos
sus lenguas y sus bocas
se besaban alegres y blandos
los adoquines mecían
el suelo de su beso.


No sé cuándo lo perdí, no sé cuando lo perdí.
Sí sé cuando lo perdí, sí sé cuando lo perdí.
Tengo que pensar
en desasosiego


poder volver a él,
desfallecer a la altura
del hombro de la vida, ceñirte
al único paso soldado
a tu calidad perpetua
de ente vacío
acostumbrado
a las señas
inconclusas
de un deseo
de un taimado deseo
de un vital deseo
de volver
a ti.

Sofía Serra (De La exploradora)

sábado, 26 de mayo de 2012

Es peso de la historia (el peso de la historia)

Es peso de la historia (el peso de la historia)


sobre tu lomo
tan blando y deslamido
el alma endurece como 
un bastión alejado,
que de qué
sirve su único lamento
de salve y solitaria magnífica
más que para amortiguar
las olas confusas
del miedo en los oídos.
tan lejos te ahuyenté
que ya no queda
relieve del agua
al que asirme.
escalo esta horizontal
de piedra mojada.
Mis yemas florecen en el grito.
mas son los de ellas
ajenos a la estación primera.


No hay primavera
que vomite una perséfone
dormida por los siglos
que unos y otros unos
tras otros quienes
delante de quienes
llevamos a cuestas
dormidos por los siglos
de nuestras venas
sin amén.

Sofía Serra (De Suroeste)

viernes, 25 de mayo de 2012

Posada de noche (I, II, III, IV)

Posada de noche (I, II, III, IV)


variación I


Terminar una noche
con dolor de espalda
anclado al dominio
de una sentencia con agria
disconformidad. Escepticismo.
los pájaros duermen. Ellos saben
de horas. Menos el ruiseñor.
Aún resuena en mi pensamiento su dolor
dulce de canto en mi compañía.
las encinas y la noche azul. Mi sentido
del olfato se enreda
en las madrugadas en rima
con el cielo y la tierra.
Una sola mujer sola
y toda la noche serrana
tan sólo extendida para ella
me pregunto si me recordará.
Y si sabrá volver a crearla.




variación II


la habitación húmeda
sabía a polvo de huerto,
la casa cerrada se había hundido
en la tierra removida, sonaban
leves clarines con voces
astutas y alegres del zorro.
La yerba y la luna.
La falta de miedo en el suelo.
Mis pies frescos.




variación III


Inabarcable como el
volumen
espaciado de la noche.
Tan libre azul
súbitamente se abarandó
el cielo nocturno,
azul siempre de negro
vestido para mí
y no matarme
al verme caminar
hacia el ruiseñor
célebre dulce íntimo
mío canto de amor
y consuelo. La plácida
belleza del bálsamo.
La recompensa.
Plenitud.




Variación IV


Despierto con la alegre llamada del zorro. Las cinco de la mañana y dulce oscura la noche. Me levanto y voy hacia la puerta de la casa. Al abrirla, mi piel se refresca con la caricia del aroma nocturno. El azul saborea mi mirada a la luna. Mis sienes se posan sobre el canto del ruiseñor.
Las cinco y el campo me saluda. Buenos y nocturnos días de plenitud tras la guerra.

(Sofía Serra)

jueves, 24 de mayo de 2012

Aristos

Aristos


Hipan obtusas quemando
el suelo arenisco, son tan ariscas
las curvas de nivel.


Cuántas veces interpretaste
el suicidio salvaje de la garza
planeando por encima de los maizales.
Mas no arrancaste nunca
el tren de las causas
mayores son
los duelos velos.
No te contaminé
para tu desgracia
mía y la del mundo.


Esperar la contra
partida beneficiar sin más
pesar que el del bolsillo
con la costura rota.
Reiniciar y gemir
ante el barbecho,
relabrar el borde
blanquecino de la fuente.

Sofía Serra (De La dosis y la desmedida)

miércoles, 23 de mayo de 2012

La blanca paloma (o el rocío)

La blanca paloma (o el rocío)


va y se gusta venganeando
no sé si una parra
o la tal astarté que sembró
posaderas acá en las dunas.
De aquella vez a cuando
el viento la rastrilla,
el lujurioso encanto usa
polvo de arena entrecruzándose
con el azul dominante.


Algo me descuella
al verte venir.
la túnica con la que me vistieron
los pájaros hace aguas, se desnuda
toda ella la
mentando la piel
que cubría.


comencemos por este debatir
en primera línea de tu labio
me indica averiguarte,
sobre-salir dentro
de tu boca.


Que me bebas.

Sofía Serra (De Suroeste)

martes, 22 de mayo de 2012

La actitud

La actitud


desde aquí ensimismada
en la junta del día sin la noche
que despide a cómodos adversarios
como la almohada y la sábana
no escatimo versos ni recursos
por tratar de averiguarme dentro
de una piel que se ablanda,
la camicaze no se obstruye
con la estrella, sueña bajo tus dientes,
tu dureza de animal lejano
asociado a mis ideas, que tú y yo
culminemos como un darte y un goce,
una representación de nosotros
bajo el día que se enciende
sin interruptores, la luz natural,
la prostituta más vieja del mundo,
rejuvenece todos los días para
envejecer mis propios lamentos


en depresión inquieta de voces
llegan malas dudas quebrando
el supuesto trampantojo, justificando
una absoluta serenidad, un manto
de dios inasible sobre mis hombros
deslucidos, afilados, desgastados
y abrillantados por tanto uso.
Morí bajo la espada del beneficio
inmediato, voy a la contra
de su sólida estela y pesado
cargo sobre mis riñones.
los soldados de mis bronquios
redoblan su guardia de día.
Deberán dejarme respirar
para que no me ahogue
por tanto peso de mundo
o peso mío echado sobre
estos hombros que ya se desmenuzan


en el tiempo que no hace vida.
Pero la tuya fabricó
andanadas de segundos que hoy
se equilibran sobre la cuerda floja
que extiendes en el cielo
entre las dos torres del espacio:
la de la vanidad,
la de la impaciencia.


He de levantar
la mirada me hace
parecer aún más
pequeña de lo que soy.

Sofía Serra ( De La exploradora)

Possessione (Traducción de Leonel Licea)

Un poema de Suroeste que Leonel Licea tuvo la generosidad de traducir a italiano.
Reservaba esta ocasión para cuando él ya pudiera estar por internet de nuevo. Esta mañana al despertar he recibido esa alegría.

Possessione

a volte
c’ intercala il secondo
della tristezza, mentre
tu non ti guardi
ed io, di vuoto o d’eccesso
nemmeno riesco a sostenermi
senza certa fissazione tua
per il mio decolleté
o le mie controluce
a volte più in la della miseria
che galoppa traforata
per certe avare brughiere,
come le candele
che illuminano le mani
quando ti strizzano le natiche,
accerto, sì, quanto accerto
allora a riscoprirti
quasi sul mio coccige.




e dal mio midollo
io non acconsento
che ti distacchi.

(Traducción: Leonel Licea
sobre el original "Posesión", de Sofía Serra)

lunes, 21 de mayo de 2012

Nosotros

Nosotros


Abedules, tirabuzones
de salvaje yerba
enredada entre las nubes
verdearán las amazonías
de un horizonte que no dibujo:
las manos trazan seguras
la línea entre el sol
y la marisma.
Y las cárcavas de Afrodita,
y los fiordos de Noruega
y los acantilados de Doven y los de Barbate,
ahora que pueblan las playas
algunos parasoles y ya ni Claudia
ni Julio podrían reconocerse
en sus ombligos, aunque sí
en las sienes a dos de aire
temblarán los volantes de las lenguas
del ácido mar que saltea,
que asimila
toda arena sobre arena
del hombre amontonado:
verte y no venir,
verte y no llegar
el quijotesco turno
de cada hermafrodita.
Pero, ¿y qué somos
si no sino sino?,
hijos
del comercio y del amor,
del trasvase
entre aquella justicia
y esta nuestra cobardía.
Más el río cristalino
subterráneo amasando
los nacaradas calcitas
que un artista enterneciera.
O encarnara allí cerca de otros bajíos,
al sur del iceberg.
Al norte de nos.

Sofía Serra (de "La dosis y la desmedida")

domingo, 20 de mayo de 2012

Felicidades, Chelsea!

Una de esas pocas veces en las que una se emociona con el fútbol, sobre todo al ver a ese portentoso ser humano llamado Drogba abrazando a los perdedores en el partido de la Champions league. Bien merece  que recupere una muy antigua entrada de este blog, concretamente del 3 de Marzo de 2009. ¡Felicidades, Chelsea!, por ese fichaje que hiciste.
Y sí, Drogba, la vida es fantástica. La vida.



 The sea






Qué agradable resulta escribir
sobre tu grafía de persona
haciéndose.
Cuánta salubridad destila
sobre este alma a veces terca,
a veces hueca, a veces
inquieta.


Ni más sobre tus ojos,
ni más sobre tus gafas.


Salvo el mar-como-la-nada.

Como el libro en blanco
de tu futuro por nombrar.

(Sofía Serra, 2008)

Ab-solución

Ab-solución


Toda mi vida
es una historia
de tu derrota
ante mis ojos
tu caída ante mi frente
toda mi vida
en verte caer y ceñirte
al propio umbral
no sostener con tus manos
ni el peso de una mosca
todo para mí
se miente en tu
partida hacia el abismo:
¿depresión absoluta
o absolutoria?


he de
crear
—un dios
en el que
poder—
creer.

Sofía Serra (De La exploradora)
 
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