viernes, 20 de diciembre de 2013

Todo se escapa

Todo se escapa

No sucede cuando quieres
si-no es
no voluntad
del destino.

Todo se escapa
y elude quedarse
enramado en la copa
del árbol ya sin hojas.
Como en la yerba todo
se queda nivelando
el ras del verde con el filo
blando de la gota
de rocío y el brillo
de la luz del sol
destellando estrellas
para las bacterias:
un mundo invisible
pero existente,
un mundo que no se deja ver,
ni gastar.

Así, me voy al campo
a pernoctar con la gramínea,
con la piedra y con la rama
rota así me voy al campo
a rezar con los salmos
de la tierra así hundo
mis miserias en el barro,
en el limo de aquel río
que hoy no veo pero miro
con mis ojos invisibles
que ya me llevan
hacia el campo del paraíso
imperdible.

Señor, si aún no me has entendido,
no importa. la rata no aspira
a ser en vida
ni querida
ni mantenida.
Solo volvemos
para lograr ser más pequeñas,
más bonitas y más grises,
más perdidas entre las piedras de la valla,
menos vistas, más invisibles
y silenciosas.

5 comentarios:

Robín dijo...

Las comparaciones no dejan de ser odiosas, Sofía...

Sofía Serra Giráldez dijo...

¿por lo de la rata lo dices?

Robín dijo...

Oui.

Sofía Serra Giráldez dijo...

Las ratitas de campo son preciosas, :), a mí misma me da pena hacer "desaparecer" a alguna cuando se acercan a los aposentos domésticos más de lo debido... Tienen unos ojos grandes-grandes que te miran fija y dulcemente y un pelo gris que entran ganas de acariciar. Si no fuera porque el rabo no tiene pelo, diríamos que son unos bichitos preciosos, como peluches... en fin, las comparaciones son siempre injustas, pero en poesía, hay que ir un poquito más allá. La rata de campo es un animal recurrente en la poesía que escribo, sobre todo desde el 2008, que creo es cuando por primera vez uso su figura, siempre, normalmente, relacionada con las adelfas (porque de ellas se extrae el veneno para que mueran). Y adelfos-ou signfica hermano en griego... Les provoca una hemorragia interna. Y para mí, son las guardianas del campo cuando yo no estoy.

Robín dijo...

Sí. Hay que revisar los conceptos. Los animales son bellos en general. Las ratas también. No se netiende muy bien la mala prensa que las pobres tienen entre las mujeres (algunas) y entre algunos hombres. Hay templos hindués o budistas; no sé muy bien la diferencia; en los que se venera a la rata.
http://elbauldejosete.wordpress.com/2008/03/28/karni-mata-veneracion-por-las-ratas/

 
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