jueves, 20 de mayo de 2010

Flor de mayo

(Este poema va con una fotografía de una rosa  que aún no he disparado, pero que espero poder fotografiar hoy mismo)



Flor de Mayo (Del cuarto claro al Jardín de las delicias)

Del gobierno del cuarto claro me deduzco,/
alba y vida externa,/
y el tuyo alcanzo resuelta en la algarabía/
de los ojos reflejados en la rosa, los del búho sabio del jardín de las delicias./
Deja que te cante, flor de mayo,/
deja que alegre y risueña y nerviosa absorba tu aroma y me prenda en tu cáliz,/
para que me recoja/
la mano precursora del brazo extendido/
que acaricia las nalgas de nácar./
Me has contagiado tu ritmo taquicárdico,/
corazón, corazón,/
has enhebrado, fiel, las cuentas del collar de perlas/
de coral, de coral,/
corazón, rojo amor,/
vibran mis cuerdas prendidas de estos cascabeles/
aligerando al mirlo, al soslayo, al silencio, a la asesina suerte. Por dentro y por fuera./
Has perpetrado en mí el crimen más horrible,/
la más sangrante rosa, la más menuda calma,/
la menos dolosa muerte, la más codiciada estrella./


Has sembrado en esta tierra grande la memoria de mi alegría./


Germina, germina la flor de mayo, germina creciendo/
tan lúbrica y vigorosa que hace quejigos a las encinas./
Y yo me abro a su perfume, y cosecho caricias de plena vida,/
luz de mayo o de verano./
Y yo navego por estos mares de pétalos y flores y savia/
que destila tu sabia boca de almendra mía, gusto mío, placer mío/
en la suerte de este huerto artesonado al ritmo de tus manos terrenales./


Estoy desnuda como el mar verde ante tu yema-flor del día:/
Este cuerpo se sostiene ingrávido sobre las perlas cantarinas/
paseando collares de cuentas de risa por tu tallo,/
y por tu pétalo dorado y rojo que ilumina sábanas antaño musgo,/
alba y quieta verdina del arroyo que desde la fuente/
me llega poco a poco, desde tu perfil de rosa roja a la silueta/
revelada en la caverna caliente que ya no es mía, sino tuya./
Raíces a la alegría./


Y el manzano vence contra desquiciadas sinuosas soportando el peso de lo efímero,/
atesora historias que enardecen, evidencia tempestades/
que no llegaron desde el cielo, sólo de las imperiales losas/
de los ruidos fantasmales que se hacinaron en la bodega/
de aquel barco, aquella oscura y lóbrega estancia del pasado,/
cascarón de fría y rancia materia ósea. Como el huevo huero./

Yo, que me vertebro en tus dos luces, la del cielo,/
que me cae,/
y la que desde el pie me alimenta,/
que siempre mana de tu boca,/
sol de amor, santa correspondencia, sal de fragor de las batallas/
tiernas entre las carnes rosas, mutuamente amadas,/
pétalo con pétalo estrellado,/
astros procreados por mor de la caricia,/
¿cómo voy a helar este pulso tan mío, tan caliente?/
Encontró la paloma al sol vivo tras la empresa,/
crisantemos olvidados por el paso de la escarcha,/
y ya duerme, ya duerme envuelta en los carnales aires,/
pétalos-alas extendidos, rosa abierta:/
Mayo Grande. Mayo cantarina boca. Mayo cuerpo a cuerpo de Mayo en mis pequeñas manos./

Sofía Serra, 19 de mayo de 2010

5 comentarios:

La profecía del silencio dijo...

Y ¿por qué al leer esta composición he recordado "Amapola libertad". Y el asunto es que lo he buscado y re releido y tampoco acierto a ver la conexión con claridad. Pero he refrescado esas frases "Y aquí urdidora de letras, lenta siempre jardinera de amapolas y tulipanes de futuros anteriores...
No sé, será que mayo me hule siempre a amapola, y por extensión, a libertad.

Jose Zúñiga dijo...

Mucha luz, mucha luz. estoy de acuerdo con la profecía: estos versos exhalan libertad. Busca una rosa reventona para ese disparo.
Bs.

CumbresBlogrrascosas dijo...

"A abril con sus chaparrones,sigue mayo con sus flores". (¿Qué mejor que el refranero español para comentar tu poema?)

Se nota que la primavera te ha calado hondo, se nota...

Beso.

Sofía Serra Giráldez dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Sofía Serra Giráldez dijo...

Las amapolas de Abril, las rosas de mayo, :)...es hermoso todo lo que me decís, querido Angel, José y Javier y , ahora lectora, pero antes autora de él, al leeros, no puedo decir más que en todo creo que tenéis razón.
El ritmo interno, no sé si el del poema, ;), pero sí el mío al componerlo, es el mismo que el de amapola libertad, "recuerdo" ambos bien. Tengo la sensación de que d euno llega el otro..algo así. Como desde la amapola, de abril aquí, Angel, :) se llega a la rosa de mayo.
Y nada me alegra más que que dé esa sensación de libertad que me decís procura.
Por otro lado, javier, recuerdo, cuando participaba en foros de fotos, siempre amigos conocidos, ya sabes, gente que "sabía" de lo que ibas haciendo, siempre me lo decían, que componía al ritmo de las estaciones.. y es verdad, es sin querer, y antes tenía la excusa de vivir casi en plena naturaleza, pero ahora no, :)..nada me honra más que utilices el refranero para comentarlo. Por "sencillo", si queremos hasta casi por evidente, primitivo o consustancial.
la rosa, ...es lo de menos, no sé si habrá salido en la foto, :), pero desde luego se ha sentido reconocida en vuestras palabras..tal vez la foto, seáis vosotros mismos con vuestras palabras, amigos, ahora casi apostaría a que sí.
Muchas gracias a los tres.
Un abrazo, uno para cada uno, :)

 
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