martes, 4 de mayo de 2010

Monolitos y otras maternidades (re-publico)


Título de la fotografía: Monolito


El tren de la vigilia

Tendrás que poder perdonarme algún día,/
por estas batallas, estos traqueteos que temo ajen tus bellas y poderosas alas./
Mas no, ¡no!/
Te amalgamé bien acrisolada, con acero y pétalos de flores fundí tu esmeril verdadero/
en la sangre de carne y huesos. Te acuné en mis entrañas/
te hice fuerte como una roca, pero tan liviana/
como el humo del verano que a las avispas espanta./

Es que tu mundo no es el mío,/
tu dicha no es mi alegría, tu trabajo es distinto a ése en el que se afanan estas pequeñas manos./
En definitiva, ya que te gesté y te he parido, tengo que hacerte el hueco/
en un lugar en el que no vivo y aún menos duermo./
Y así andamos ambas, yo con mis cuadradas ruedas y tú con tus alas aún envueltas./
Pero llegará, llegará, que no permitiré que mueras sin volar./

Al mundo para el que naciste lo envuelve atmósfera ambivalente,/
vientos de frío, vientos de agua, vientos de lenta calma y dudoso pero potente brío,/
cruentas corrientes y hasta corrientes encontradas, de vértigo/
en sus colisiones, de combates y tropiezos del aire contra el aire.../
Pero tus alas están tan bien diseñadas.../

Volarás sin que ninguna tormenta/
te atormente la osamenta que a tus plumas mantiene./

Los terrenos baldíos se superponen unos a otros en estratos acuíferos,/
en vertientes arriesgadas de poderío infrecuente, despeñaderos/
que desaguan en sembradío de chumberas,/
las verdes, las de agua llena y fruto manjar de dioses. Donde las ratas se esconden./
Pero a ti, con tus poderosas alas, de nuevo tus alas, no te amilanarán los abismos./
A ti no te hacen ruido./
Porque eres voz, no necesitas oídos./

Y esas tierras, áridas o cenagosas, labrantíos de piedras afiladas/
como la que atajó el tendón de la hechura de la palma que te hace,/
Y estos zapatos de piel de rosas que ya sabes cómo sufre cuando sobre ellos danzan:/
sangran, sangran estas plantas que desnudas caminan/
sin suela que al suelo las acomode./
Y así, algunas veces oigo tus lamentos,/
sordos y lentos, que tanto dolor me producen aunque sepa que tú no lloras./
Llegará el día en que no necesites una persona, una boca, unos brazos/
que te abran paso./

¡Y es que tú y yo somos tan distintas!/
Tú, omnipotente y valerosa,/
yo, temerosa e impotente:/

Ya me ayudaste a cruzar el mar, pero ahora tendrás que ayudarme a cruzar el aire./
Y así, voy, desembarazando tus potentes alas con cuidado,/
mimo para el torbellino, lujo para que tu fuerza libre/
se halle ya en el centro de tu mundo, de tu vida, de tu estirpe./
Esta tierra baldía a la que hemos llegado sólo es tierra de viaje./
Allá, mira./
Ízame un momento, sólo por un instante, allá casi en el extremo del horizonte, ¿lo ves?,/
donde el sol se aparta para alumbrar a los santos inocentes, reaparece tu tierra:/
Allá serás del todo, voz sola, voz sin piernas que te sostengan ni siquiera alas que me alumbren./
Ya no me necesitarás más que para lograr que me olviden./

Allá por los montes bravíos y las elevadas cumbres/
florece la flor espigada del estío verde y húmedo./

Y ya entonces el tren de la vigilia frenará sus ruedas destempladas./
Tu medida inconclusa logrará ocultarme, y así, yo ya muda,/
tierna y arropada en tus mullidas alas, podré descansar alegre de vida y sueño,/
la que fue jardinera entre las tumbas sobre el aire durmiendo/
ya para siempre./
Tú estás hecha para volar haciendo llover flores/
y yo para fregar los platos y bordar con madejas de colores./

Poesía mía,/
poesía que no tiene nombre,/
hija mía eres,/
pero de mi canal te extraje para ti, y para el hombre./



Sofía Serra, Febrero 2010

6 comentarios:

don vito dijo...

hola, encantada de leerte,un placer, te encontré a través de un blogg común, si te gusta la poesía te invito al mio,será un placer,es
http://ligerodeequipaje1875.blogspot.com/
muchas gracias,besos

Sofía Serra Giráldez dijo...

Gracias a ti, por tu visita y por tus palabras, Don Vito. Iré a ver tu blog.
besos

Nicolás Calvo dijo...

"Ya no me necesitarás más que para lograr que me olviden./"
Querida Sofía, el desprendimiento atroz del poeta al que no le importa desaparecer con tal de que su criatura, su poesía, vuele. Es lo que estamos dispuestos a hacer con los hijos, ¿no?. Estremecedor, bellísimo poema, de altura y hondura equiparables. Pero, aparte de todo, hoy me has echo llorarde emoción, sin ningún eufemismo, literalmente, tengo los ojos húmedos. Gracias.

Sofía Serra Giráldez dijo...

Nicolás, tú tienes la capacidad para COMPRENDER.
Gracias, amigo mío, me has hecho muy feliz.
Un beso

Anónimo dijo...

Hola Sofia.
Me gusta tu poema, asi se hacen la leyenda de los Hacedores.
Un abrazo
Chema Rubio un POESIMISTA

Anónimo dijo...

genial sofia.
que siga la racha.
Chema rubio UN POESIMISTA

 
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