Volo-veras
Más una penumbra sola
más una penumbra, dos
y no más, seña
y santo de aquí no inhuma
y el mar no entierra.
Y llegarán gigantes damiselas
a entolar el cielo
con sus pastizales húmedos
y el fru-fru de sus sedas
espantará al sonido acuoso
de tu oído.
Y ni una habrá que lacere
la piel de tus mejillas,
cabalgarán
a lomos del miedo
llevándoselo con sus faldas
más allá de la esfera de poniente
y volverán los exógenos centros
a rejuvenecer el tronco salino
de tu semen
y ni tú ni yo
volveremos
a sucumbir
solos desde dentro,
sólo uno solo
dentro de este incómodo
e inhumano universo.
Aplastaremos a la noche
hasta amasarla pan de ángel.
Estamos enfermos de sed
y lamento huérfano de oídos
comunicando adioses
cuando sólo ellos asientan soledades.
Sofía Serra (De La dosis y la desmedida)
He leído que Joseph Conrad revulucionó la manera de expresarse literariamente escribiendo en inglés, a pesar de su origen polaco; pienso que tu revolucionas la poesía desde tu origen andaluz, con gracia, jugueteo y comprensión laberíntica (es que, vil mortal, tengo que leer tus poemas muchas veces, para encontrar la salida a la luz poética). Pero una vez asimilado? el juego, tu juego literario, es un gozo comenzar a soñar como tú. Aunque como pintora que soy, pienso que nunca nadie gozará del nuestras formas tan visceralmente como nosotros mismos. Dar a luz tiene su rango.
ResponderEliminarEste poema me ha a-luzinado. Muchos besos, querida Sofía
Muchos besos a ti, querida Isabel.
EliminarEsta frase tuya, que me la apropio para poder despegarla de mí con tu permiso, merece hueco en la historia (de la fotografía, de la Poesía, de la antropología y de la misma Historia): Dar a luz tiene su rango.
Ya puedes imaginar cuánto me alegra verte (quiero llamarte este fin de semana).
Abrazo enorme