lunes, 13 de febrero de 2017

Dos sobre las obsesiones




La obsesión

Descerrajarte de un solo tajo
como si solo miembro fueras
de un cuerpo que se tensa
y se cierra como un candado
de ferretería, como un maniqueo
porvenir donde no hay más que dos
posturas, una lucha
sin cuartel ni refugio
de primavera, un amago
de amor, una guerra
intestina sin escudo
ni armas que me traspasen,
un doble nudo de nada
con cadenas de anclas,
el alambre de espino clavado
desde las púas silentes, dos
fuerzas desgajando mi tierna carne
en direcciones opuestas
hasta lograr la perfecta herida,
la infecta, la sangrante,
la sin cicatriz posible.

(De "Extinción de ruina")

lunes, 6 de febrero de 2017

Una rosa contra la ablación femenina




Practico la hablación

(ante la visión de una imagen de televisión
en la que aparecía una niña abierta de piernas
siendo sometida a la ablación)


y vuestras mudas y nudas voces arrancadas
de vuestras bocas, vuestro esófago,
vuestra tripa, mis ovarios,
vuestras roncas
y granadas
rosas
rojas
lágrimas
en el pétalo siguiente,
el conspicuo y detenido
ablatado altar de dioses,
y tu tierna guerra y tus galgas piernas
y tus manos leves blancas
ya
para nada.
para blande espada, que suturen,
que revienten sus oculares
sobre sima, sobre duda,
con mi finta, con mi sesgo,
con tu grito,
con mis manos
mataré al hijo insano
que te abla, que te blinda a ti
de ti,
a nosotras
que te hablamos,
que te hablo por mi boca,
que los ablo por sus cuellos:
Sangre para la tierra que en ella es fértil.
Sus cerebros,
para los perros.


( De "El muriente".)

viernes, 3 de febrero de 2017

Poemas históricos 1

Animada por la ilusa creencia de una querida amiga en mis dotes poéticas o creativas, voy a decidirme a hacer algo que desde hace bastantes meses tengo en el pensamiento, crear una selección de poemas que de una u otra forma aludan a esos estudios que me formaron fundamentalmente (es decir, con fundamento, no sé si porque dieron en mis bases o porque las construyeron), los de Geografía e Historia desarrollados en la Universidad de Sevilla (1980-85). Nunca me han dado un duro, "estamos haciendo una carrera de señoritos" decía siempre un también buen amigo y compañero de estudios, sobre todo cuando fuimos comprobando que la sociedad, el ambiente socio-económico, solo se interesaba por carreras técnicas y científicas, olvidando también los diferentes sistemas educativos implantados por los diferentes partidos políticos que la formación tradicionalmente conocida como humanista es tan necesaria para el ser humano que sin ella no habría podido desarrollar esa otra capacidad suya, la de la tecné. Y así nos va. Tecné, como cuando el mono pela un plátano. O el gato a juntar sus manos para llevarse a la boca una mariposa que ha cazado al vuelo.
Él no sabe qué es una mariposa. Ni para qué sirve. Ni de su belleza. Ni de sus fealdades.



La doncella viviente

Vivo en la edad media,
ese período donde mis semejantes
resuelven su tiempo temiendo
a un dios. Yo, que no creo en ninguno
salvo en éste con cuerpo de mujer,
y un poco, poco aunque ya es bastante,
en aquel otro que, siendo ateo,
crea en los milagros, o los an-tropos,
vivo sitiada de monoteístas practicantes,
no importa si de treinta, cuarenta
o crecientes y religiosas a-docenas (perdón,
decenas). Mi madre siempre lo decía,
te equivocaste de dios
al nacer, temerosa hija,
siempre has muerto, una y
otra vez,
sin tener miedo
más que a tu tenencia.
Cuarenta y siete años,
seguro más de media existencia
muriendo y renaciendo,
dan para muchas vidas.
Mas no soy gata,
sino perra, de d(on)ativo griego,
que sólo canta:
para segundas lecturas
o primeras mordidas,
preguntar por sagesse,
la musa, digo
perdón siempre,
la muda.

(De "Nueva Biología".)

 
Creative Commons License
El cuarto claro by Sofía Serra Giráldez is licensed under a Creative Commons Reconocimiento-No comercial 3.0 España License.