lunes, 23 de octubre de 2017

Temporales



El viento

El cuerpo cortado
la nariz sangrante
para el arrastre
tantos troncos
de hombres huérfanos,
molido y si tú,
negado y si yo,
re-sentido espacio
inútil este o norte
del bien-
-estar
como bandera
eres extendida
al viento.

Y qué es el viento
sino el mal-
estar de dos masas de aire
que se encuentran…

(De "Extinción de ruina")

martes, 17 de octubre de 2017

Extinción de patria





Extinción de patria

vivir en el mismo mundo,
poder
mirar desde el otro
y no poder
hacer
nada más que escribir,
matar, es decir,
vivir lo invivible.

quien nadie que vea
esto asuma que no
tiene derecho más
que a permanecer ciego.

Flaquea la noche tibia,
se adelgaza entre las tullas,
las riego y florece el fresco
entre mi mejilla y tu mirada
se oculta el campo
alargando una estrella.

En la apuesta nos jugamos
el escondite averno
del corazón anhelante:
somos dos más uno
soñando ser
trío del espíritu
santo y seña
de alguna patria:
cualquier ruina
sobre-llega-sobre
lo que no se poseía.

Y se extingue.

(De "Extinción de ruina")

martes, 10 de octubre de 2017

Sobre independencias





dicta-dura nuestra boca blanda

los hombres tienen sed
y no doy abasto (el río)

Los todos mordemos
con firmes dentaduras:
                                                aprehender

duras aguas al beber el llanto
de todo cristal gozoso
verde o negro
estallado por el viento inasible
de la iniquidad, la vesania
y la hambrienta injusticia.
Sus cristales se nos clavan
en la lengua antes de                pronunciar
una reseca ignorancia más.


Aprendemos a masticar
con las llagas,
nadie nos emboca bajo
el puente de la libertad:
Sed de maestros, sed
de vosotros mismos.
                                                Pertenecéos.


(De "Suroeste" Ediciones en Huida, 2015)

sábado, 7 de octubre de 2017

Volverán



Extinción de tiempo

Al final de estos años
de lentas paciencias poso
mi esperanza en Dios,
en el que no creo.

De un proceso artístico preciso
a la juventud del día que dicta
el cable sin medida del canto
de los vencejos y los mirlos
ya durmientes, ya cansados
de tanto ser oídos por mí.

Ni el paraíso posee nombre
de médula o lavatorio
de esquinas donde apoyarme,
abaratadme, por favor,
dioses y hombres,
abaratadme para que pueda
morir lejos de mí, sin carne,
sin espíritu, sin aire de mis días,
sin suelo, sin tierra
donde medirme, sin mente
que me barrene, sin noche
clavada en el entresuelo
de goma del momento
que no pasa ni sucede.

¿Hasta cuándo volver
aunque sea
para no tener que volver?

(De "Extinción de ruina")

lunes, 2 de octubre de 2017

Verdades como sangre



Hervales

Hierve la sangre al roce
de las yerbas con las venas
guías se sostienen
colgadas del suelo
y de su boca llena
de dientes y de sangre.

La carne que domesticamos
huye de otras bocas,
pliegan alarido al comprobar
que no somos verdes sino rojos,
—tan sabia la naturaleza, tan sabia—
congénitamente congelados
en esta puerta de escape.

El campo pose
e el
don-de la
anti-mate
ria.
Nada es lo que parece.
En lo muerto hay vida.
En lo vivo hay suerte
de extinción de ruina
o de muerte. La carne
es verde y la verdad
bien
roja como la sangre.

(De "Extinción de ruina")

jueves, 28 de septiembre de 2017

Huéspedes



La huésped

Ya fotografié en Su tiempo,
ya escribí junto al tiempo
mediante la letra pura,
mediante la letra armada,
ahora tendría que derogar
los actos vandálicos de la inocencia
—¿inocencia o inconsciencia?—,

para ser fiel al oportunismo de esta costra.
Quién sino ella,
la más amada,
la más mimada,
la más consentida,
para ejercer el mandato
equivocado,

repostar y consolarme
mediante la pequeña multitud,
de huéspedes está mi vida llena.

a quién sino achacar
a quién sino reprochar
a quién sino culpar

sino a la huésped que me habita.
en este eterno ejercicio hospitalario
— cómo abandonarla a la intemperie,
— cómo no albergarla entre mis calientes,
— cómo no suplirme con ella,
y así
poder
culpar
eximir-
me de mi misma
decadencia.

(De "Extinción de ruina".)

sábado, 23 de septiembre de 2017

Dos españas




A mi pueblo, a mi desconcierto

En este muerto contenido
al que abrazas y consuelas
por deseo de su propia muerte,
en este bello ejemplar de ciervo
ligero y pesado de tantas muelas
y dientes rumiantes,
de tan onerosas alforjas
que no tienen fondo,
que huecas deslizan
el aire que por la boca
les entra y por el culo les sale,
en este muerto y denso
aire de oftalmologías
imposibles pues ni ojos
ni pestañas siquiera te caben
en ese rostro pernero,
en ese rostro carnero,
en ese rostro pétreo
de meseta inasumible,
centinela vestido de colores brillantes,
en esta muerte tuya,
yo te abandono:
Eres un pueblo muerto
sin fantasmas,
un pueblo herido
de su misma muerte,
un cuerpo inerte
exhalando un aroma vivo
de fragancias que nunca
se hunden y siempre preguntas,
siempre preguntas
el porqué y el desconsuelo
de este olor a rosas que entierras
mano sobre mano bajo
tu zócalo de piedra
tumban

la luna, el sol, la paz
de algún refresco asociado
al martilleante fuego arenoso
concupiscente o semioculto
bajo las flores de lavanda
visitadas por la mariposa
de la col, blanca como las paredes
de mi alquería… Ah, qué solaz
que no perdí, soldadito boliviano,
por mucho que dispararas
a sienes, por mucho
que trucaras valles y cordilleras
en busca del corazón palpitante
de la luna grande cuando
se asoma por los andes
de mis luces. Soldado enorme
corazón y las venerables
soledades, los cierzos
en pleno mes de julio y el viento
de suroeste aterrizando
sus mejillas de océano
sobre el páramo agreste
y mesetario:

el desconcierto, la lección
de amor dada, la grata
complacencia de una voz lejana,
las orillas y los pasos serenos
sobre la arena, el agua del mar
dentro de mi frente,
y un “no sé” hasta que la salud
tenga nombre de nuevo
y pierda la enfermedad
el suyo de muerte,
o España.

(De "La exploradora", ciclo Suroeste)

martes, 19 de septiembre de 2017

Dos balances (o balanceos) tras una onomástica




El balance-0

Lo paso muy mal.
Quiero irme a la Gran Puñeta.
Estar siendo
hilo y forma
del encaje
de la bocamanga
de la vestimenta
de los gigantes.
Dejar de estar
para figurar-
-me seda
su altura
y la falta de oxígeno.
Dejar de estar, dejar
de estar dejar de
estar de ser
dormir
de ser
Sofía.

(De "Extinción de ruina")

martes, 12 de septiembre de 2017

Dos despertares (mejor, tres)




A un girasol multiplicado en un lienzo

Y dijo dios: hágase el sol.
Después pensó que el hombre
necesitaría una flor que le recordara
la estrella que le daba vida
e hizo germinar la semilla
humeante. La leña dio paso
a los cotiledones de mayo
o de verano. El hombre
prescindió del sagrado aceite
y cultivó el jardín de la alegría
con perfiles mirantes. Siendo
los únicos que pueden enfrentarse
cara a cara con el brillo
del luminoso astro amarillo
concibieron su vestimenta acorde
con los rayos de luz que visitaba
la grama por la tarde.
Tan precisos, consiguieron
detener el tiempo y, así,
nació la fotografía.
El óleo pasó a formar parte
del revelado. Sobre el lienzo
se estampó la esencia
primaveral, la luz
inunda el dormitorio
donde gira el sol
aun de noche en invierno.
Vida cobra, no paga
por el espectáculo
al que todas las mañanas asiste:
nuestro despertar.

(De "Extinción de ruina")

viernes, 8 de septiembre de 2017

Dos mares de humo



Mar de humo

el mar que se hizo
tierra por toda
parte escapa camino
de la permanencia
de su mansedumbre.


Densidad y dolor de escape
en las primeras vueltas de las horas
netas, y recia podredumbre
del agua en su vertical sonido
de hambre de aire, la tierra
ensimismada y loca
abunda lacerando,
gime adventista,
niega su pasado
de ola amarilla
rompiendo en la orilla
del camino. Así se abastece
el ayer de tus sentidos:
ellos reniegan un abuso,
ellos se visitan desde la marea
vieja de un viajante
por los humos del recuerdo,
y ambos de nuevo viejos,
campo y yo,
de viejas soledades,
ambos nuevos amigos
compartimos techo
como si el nido se hubiera hecho grande.

Y tú tan nuve y nuevo,
y yo tan bieja y nube.

como siempre los árboles
viejos y nuevas sombras
—siempre luces
nuevas, siempre viejos
y luces—, o no sé
si agonía o vida
u olvido de la tumba
o, quizás, de su muerte.

(De "Extinción de ruina")

martes, 5 de septiembre de 2017

Estados Unidos Naturales



Estado natural

La yerba cortada, los árboles
y sus sombras nada fugaces,
y la solvencia de tantos años.

Camino vamos
de reconvertirnos
en los más perros
salvajes merodeadores
por las montañas del exilio,
casi alobados de hambre,
casi alocados de hambre
de justicia de la vida
con nuestras manos.

Llega el trabajo sincerando
los huesos con la estirpe
de la carne, la tierra, los palos,
el verde, el dolor, la herida,
al cansancio descanso
la palabra acudiendo,
la columna ablandando,
la mano traduciendo
fuerza en limpia y cálida
escarcha del sol
sobre el verde ya seco
de un natural
verano.

("De extinción de ruina")

domingo, 3 de septiembre de 2017

¿Dónde está Santiago Maldonado?




Exijo al gobierno español, mi gobierno, el gobierno que he acatado conforme a las reglas del juego democrático que se implique como país se presupone que garante de los DDHH por detectar y conocer el paradero de Santiago Maldonado.

(Como no consigo encontrar un enlace en condiciones que hable sobre el particular -¿por qué parece que para este país solo existe Venezuela como país Sudamericano?-, me he decidido a preguntarle a alguien cuya honorabilidad está por encima de toda duda. Ahí dejo su respuesta, las negritas, mías.)

"Es imposible encontrar algo decente porque sencillamente no lo hay. Los medios están comprados con un par de excepciones, y esas excepciones difícilmente den una síntesis.Lo más tenebroso del caso es que mucha, muchísima gente cree en las versiones de la prensa, que rozarían lo surrealista si no fueran en realidad perversas.
Hubo un reclamo en Chubut, una provincia argentina del sur, en la Patagonia. Un reclamo de la etnia mapuche por sus tierras, etnia que forma parte del tronco araucano -sí, el de La Araucana de Ercilla. Era un grupito de indígenas más algunos blancos que se sumaron, como Santiago Maldonado, un artesano con alguna participación, más hippie que otra cosa, en la izquierda. No era kirchnerista.
Llegó la Gendarmería, que en este gobierno se ha cebado con represiones varias. La proporción numérica fue de 10 a 1 - 10 gendarmes por cada indio. Golpizas de rigor, los manifestantes huyeron a cruzar un río. Santiago no sabía nadar. Fue aprehendido por gendarmería y nunca más se lo volvió a ver. Gendarmería niega, por supuesto, tenerlo.Desde entonces, por supuesto, empezaron los reclamos de la familia de Santiago y de los organismos de DDHH. Y por el otro lado -Ministerio de Seguridad y prensa- una operación mediática que incluye los siguientes desvaríos:* el grupo mapuche tiene 77 atentados terroristas (de los que nunca nos habíamos enterado, por supuesto)* el grupo, y Santiago, están financiados por: las FARC colombianas, el ISIS, la ETA, el extremismo kurdo, una ONG británica - imaginate, un grupo de indios harapientos logró la concordia de todos esos inconcordiables; cuando se les hizo una requisa, los indios solo tenían serruchos, hoces y un hacha. Después se les agregó contactos con la Universidad de las Madres y el kirchnerismo.* se empezó una operación mediática en la que Santiago "aparecía" y luego todo era desmentido: primero en Entre Ríos, muy al norte de los hechos, paseando en un supermercado, o en Chile, o en Brasil; o lo tenían secuestrado los propios mapuches; o lo tenían oculto los kirchneristas (a esta altura del mail, ya no sé si llorar o reír, pero juro que hay gente que se tragó todo esto)* el juez pasó la carátula a desaparición forzada pero las pericias se hicieron cuando gendarmería ya había lavado sus armas, camionetas, todo* se estigmatizó a la familia* se volvió al "algo habrán hecho"* se aprovechó para reivindicar el terrorismo de Estado en la Dictadura; los políticos en el poder fluctúan entre el negacionismo (no hubo tantos desaparecidos, o no los hubo) o la apología (los hubo, pero fue necesario, los militares obraron como era necesario).
Así que los que hemos estado llenando facebook y las calles, lo hemos hecho contra el discurso oficial y el del 90% de los medios. Idem, los docentes que hablaron en las escuelas del tema. Ergo, fuerzas de seguridad ingresaron armadas en las escuelas e interrumpieron clases y detuvieron docentes o iniciaron sumarios. En la provincia de Córdoba en una sola noche entraron en varios locales de DDHH o políticos en razzias preventivas.Se hicieron dos mega-marchas pidiendo la aparición con vida. En la primera estuve, en la segunda no, yo estaba engripado. En la segunda hubo unas 300 000 personas solo en Baires, y casi un millón contando todo el país. Pues terminó con un show armado por la propia policía cuando ya hacía una hora que había comenzado la desconcentración. Unos lúmpenes empezaron a arrojar tachos de basura o hacer pintadas. Y ahí comenzó la balacera de goma y gas pimienta sobre cualquiera que se cruzara. De hecho, los detenidos todavía no han sido liberados.
Todo este show, por supuesto, lo votamos nosotros. He ahí la ironía y la tragedia, todo juntito."



viernes, 1 de septiembre de 2017

Dos escenas de caza


Licencia de caza

En esta circunstancia intransitable
, porque no se camina ni se cruza,
solo hace viable el paso
por las manos, con los ojos
de esta implícita tesitura
en la que me descompone la vida
sin saber qué me añade
o me sustrae la desmedida
de tu mesura bien traída

o mal, que para el sí
adviene tu compostura,
¿cómo necrosar tu santa especie?
describir sin ánimo
por qué, por ventura o suerte,
en las que no creo,
pero
no soy nadie más
que tú. Y tu galgo
rezuma liebres. Y yo,
no soy más que ser
persiguiendo la gacela
con mis ojos y mi amor.

Licencia de caza
a la que aspiro.
ser más libre o liebre
sola que me las piro
por el barranco
hasta esconder
de mí. A tu mirada.

tras tantos ya siglos
que la duración de los años,
los días que pasan
pernoctando en el cuarto
de la luna menguante,
te suprimo para reivindicarte.
No fueron amos, solo flores,
libre me las siento
a todas ellas
y es todo este
mi medio siglo de vida
levantando

mi conciencia de ser
amante, mi condena
de pasantía a todos
extendible: nada gobernable
la vida a la que yo llamo
muerte que a todos nos hace
seres. Valientes
los menos. Como tú.

(De "Todo más claro")

miércoles, 30 de agosto de 2017

Cuatro años

Boceto para "El velo" (ver AQUÍ)


Verde y blanca

A mi madre, que se llamaba Dolores

mi madre era blanca,
una variedad de trigo
que no se disculpa.
blancas sus manos, sus uñas
su pecho, sus hombros,
blancas sus cejas
sus piernas verdes
ya sé que sus ojos
pero su voz verde
que confunden, ellos,
con la mía blanca
y despojo de yerba
verde su tez inmaculada,
su albatros de amuras
cobijaban mi
corazón
verde tan verde
corazón
la semántica piel
vestido
mi duelo de esperanza.
mi duelo.

No lloro por mi madre.
Verdeo por mí teniéndola
cerca dolores, Dolores,
dolores de desconsuelo
blanco.

(De "Extinción de ruina")

lunes, 28 de agosto de 2017

Arqueología



Despertar arqueológico

A-penas tener nombre
de hueco o suma
de melancolías que se escalonan
                        unas
           sobre
otras
se admiten pisándose
los talones
hasta que forman la falsa
bóveda o cúpula del túmulo
enterrado con su verdadero
túnel abierto al campo claro
del día. me vi en la yerba
blanca del agreste agosto
meditando sobre la máscara
agamenónica de tu fecunda
risa, tu ara votiva a la alegría
de la mañana.

Despertar y estremecer
al calor, la tierra, aun gris
y naranja, me avisa
de tu urgente destino
de hombre feliz
y en calma,
y yo contigo,
como los amantes esposos
etruscos retratados
en su tumba.

(De "Extinción de ruina")

lunes, 21 de agosto de 2017

Dos o tres motivos por los que el plástico debería estar mejor valorado



Petr-óleo

Desde lo pútrido y lento
llega el plástico incólume,
su perfil anatómico
de adelantamiento.

Guardo un secreto
con un acebuche dentro,
con esquejes lo injerto
de olivo gordal y grueso
y tan joven tronco
se extingue
tras las ramas y las hojas
para dar
paso a perlas de aceite
y piedra:

El plástico es el poema
del Hombre, de la vertical
comedia del planeta
nace el tiempo del extinto árbol
y hasta el cielo construimos
nuestro natural presente a cubierto.

(De "En-clave de árboles")


martes, 8 de agosto de 2017

Cuatro pozos (o gozos) para un Poema para Agosto






Poema para Agosto

siniestro e indoloro cautivando
el obsequio, madreperla
benevolente culminando
la hechura de la vasija
desde el barro, limo y centinelas
bajo las palmeras de este oasis
zurdo y regalado.
Las chumberas multiplican
higos verdes: este justo verano
terminará por endiosarse
con la aureola del agosto
arenoso y libre.

Y cuánto sueño duerme
bajo las ojeras de tus testículos
tan jadeantes. Ellos piensan púdicos
y sosegados por la espera
de mis manos, y no habrá
un solo vino que desechen
cuando sed a solas manen,
cuando yo te hable
del fango y de la sangre
volverán las heladas fuentes
a derretir el blanco mármol
en la verdina fresca de mi pozo,
esa luz redonda que cultiva
el agua liberando el milagro
de los panes y los peces
en el desierto.

(De "La dosis y la desmedida")

martes, 1 de agosto de 2017

Me voy de viaje



La diletante
(De viaje visitando monumentos)

En este simulacro exilio
me permite el lienzo
reconocer mis pasos.
Hasta en los canales crece
para recordarme de donde vengo,
nunca hacia donde vamos.

En esta sutil agonía
que es la vida venero
tus tristes luces de hojaldre
que se hunde. Tan pesada la carga
que soportan tus láminas, tus
mil palacios de carne, tu
luz de los esperados
puentes beben de mi
aire maternal y el afrodisíaco
perfume de su celo
de hembra, mar de tu alumbre
y de mi ausencia sobre ti.

Colmo leones como
blando espada
blanda contra
las dulces venencias
de las gotas de agua
sobre la yerba,
el monumental —se erige
todos los días— nutriente
que la naturaleza nos favorece.

El verde es su color.
También el de la vida.

De "En-clave de árboles")

jueves, 27 de julio de 2017

Des-poblamiento


Poblamiento

Todo horizonte es siempre el vacío de un rostro.
(Edmond Jabès)

A todos los oídos silencio
con este secreto ya sellado,
de todas las bocas deduzco
la mudez, la controversia
analizada por tantos dioses
como jueces obsoletos,
el mísero canto del ronco
gravitar sobre el par de ojos
de tu frente, la corona nasal
de la mirada ciñe este rostro
que describe la línea
del horizonte que se aclara.

Ya no árboles enviados
hacia los arcenes del camino,
ya camino solo y despejado
con ambas orillas
semovientes que danzan
ligeras a la par que el trigo
encanece, ya maduro,
ya siendo él mismo
vello de la tierra
en este junio cansado
de sol y espera lenta,
el mes infantil del verano
que se abre como el camino
se abre ya sin márgenes
a la vega naciente de los hombres
tiernos, almidonados ya
solamente por sus rostros
amables, ya vacío el horizonte
de vacíos.

(De "Todo más claro")

domingo, 23 de julio de 2017

Sauce-dos


El sauce llorón

Escribir puede que sirva para el futuro, pero de nuestro presente, ¿quién va a ocuparse sino nosotros?

si escribo, nombro futuro.
me pregunto quién
escribe nuestro
presente sino
para que él
pueda escribir
en su pasado.

En presente inacabado
registro para mañana
leer un futuro que aún
no ha comenzado.

Densa y lúcida simiente
de algas bajo la sombra,
así el sauce peina el aire
cayendo sobre la yerba.

Que el árbol me señale
dónde y cuándo y cómo
el agua rehace

su cauce.

Gemir hasta romper
a sollozar
hasta hacer
estallar el cauce,
como habla el sauce
llorando manando
verdes desde el suelo.

(De"La clave está en los árboles".)

domingo, 16 de julio de 2017

Sombrea-dos


Es mi sombra

El abrazo extendido y la mano
de la sombra muda —cuándo no,
nunca despinta— que invade el pie
mío como si fuera revés
de su cuerpo yo tan lejos
y tan cerca ave ufana
tú, yo, cuervo, o cuerva
que no sé, aprisiona las horas
o las engarza con su pico
intentando tejer collares
para el cuello enhiesto
del cisne perfecto
de la vida.

Y yo sólo busco pelícanos.

(De "La clave está en los árboles")


domingo, 18 de junio de 2017

Bi-locad@s (o dos girasoles)



A un girasol

Hay ocasiones en las que una
debe vestirse de largo,
cubrir sus piernas
y procurar dejar de ser
cariátide de arena
para pasar a ser
columna o fuste almidonado,
tronco de madera
ya pasado por el clave, la honda
disculpa que una debe a la tierra
por haber nacido lejos
de su vientre, ajena a los mirlos,
distinta de la lagartija,
del erizo, del renacuajo…
Hay ocasiones en las que menudeo
tras los dientes que me abarcan
solicitando la venia
para no enmascararte,
para orar porque siempre seas,
girasol, la corona que me cubra,
el templo que me refugie,
recuperar la osada costumbre
de repetirme y hasta bilocarme,
multiplicar este mástil
que hoy me nace afirmando
la conquista de haberte hallado,
señor del mediodía, ser capaz
de construir el peristilo
que custodie tu aureola
de consigna franca, pura
alegría amarilla
de origen y hallazgo
del dios de mis días
de poeta
o lo que sea
que sea. Que seas tú,
es lo que cuenta.

Y será contado.

( De "En-clave de árboles".)

lunes, 12 de junio de 2017

Momentos y bienes





La oportunidad

Seamos prácticos
de barcos o de árboles
verdes bajo el agua
sobre la estepa multicolor
de los diferentes signos mareantes
y las cartas trazadas
a mano alzada
extiende
tu vino de vida
sobre el mantel
de las ilusiones.

Hay que buscar la alegría
como se buscan los dioses
que sí existen, tocando
todos los palos, las cuerdas,
la clave de sol en segunda
cesárea del tiempo
bienvenido: el momento
del Bien.

(De "La clave está en los árboles".)

viernes, 9 de junio de 2017

Una profesión de fe

Si piensas que te vendría bien un abogado, o incluso no siendo conocedor de esa necesidad, porque son múltiples ocasiones en la vida en la que todo nos resultaría más fácil contando con alguien con los conocimientos legales precisos, no lo dudes, ponte en contacto con él,

mi hijo.




Manuel Jesus Távora Serra
ABOGADO
Colegiado ICAS Nº 15.235
mtavser@icasevilla.org
(+34) 664582639








Para ver más fotos del abogado, picar AQUÍ

martes, 30 de mayo de 2017

Al mejor poeta, a Juan Carlos Sánchez Sottosanto



El éntasis

¿no os perdéis en este mundo
de bosque ordenado
como el peristilo de un templo griego?

Hasta la bola
de tanta palabra hueca,
hueco absurdo de dicen
palabra llena de prosa
y poesía hablan los palurdos,
los jóvenes hombres
de medio pelo en la axila
de la entrepierna entre
su pensamiento — qué sabrán
de eso— y el suyo mismo.
De ese ente
profiláctico como
los condones envasan
con goma transparente,
se deslizan gimos ausentes,
¡grima! me provocan
sus sandeces, dichos
de diarios, nachos
picantes, onanismos
seglares o seniles orgasmos
en carnes letradas con bacantes
y vacantes huesos presidiarios
¡y hasta cantes! esgrimen
con pseudonombres—tú en-arbolas
y a ti te hago un caso—, la casa,
mi casa sólo la cosifican
mis muertos, tus muertos,
nuestros muertos,
nuestros siempre vivos
árboles tan clásicos,
una encina, un olmo seco
o vivo, un sauce, una rosa
en su tumba, el pino
desde donde el mundo
continúa girando sin éntasis
ni chilis rojos o amarillos.
la mirada del poeta sin nombre
toma nombre de estómago
de rumiante, de carnívoro,
de omnívoro que soy, te amo,
sin ser literato que no hallo
más que en la pradera
manitú o tu mano
u hombre nuevo aún
porque no te conozco
vivo eres
muerto ya
hace siglos
que eres nuestro.

Y por lo tanto, mío.

Pero qué difícil, qué
difícil dar
contigo, dar-
te con-mi-
go con otros tantos
como tú.

Como nadie.


(De "La clave está en los árboles")

viernes, 12 de mayo de 2017

Teoría de los factores






El factor

Cinco años caminando para llegar al mismo
punto de partida
(siempre sucede igual, siempre es lo mismo
aunque no queramos
aprenderlo)
Lo mismo por abajo que por arriba.
Como decía Virgilio, como decía Fermín, como decía mi padre. La clave está en los árboles.
Me inventé la teoría de los pozos artesianos. Los versos de mis poemas y de mis fotografías me llevaron a ellos. Después Proust me la confirmó, aunque él, tan arraigado a la concepción del tiempo horizontal (na-rra-ba) no pudo ver la transparencia del suelo. Fue Afrodita la que me lo señaló. Ése, ésa es la costra dura de la nomenclatura, baila sobre ella, tú tan terrenal y tan saturnal siempre. Sin saberlo era lo que hacía, romper, clavar la pica, la broca con punta de diamante después. Emergía el agua, surtía con toda la verdad infraterrena elevada a la estratosfera de lo sublime dejando atrás la forma en el límite preciso, en el eje de la simetría.
Había que darle forma a ese agua. Que sobre la costra pudiera servir para algo. Instalar las tuberías, las fuentes, los grifos, adaptar lo inadaptable para que todos los árboles pudieran ser regados.
Adaptar a la costra.
Mi error.

A ellos vuelvo y en ellos estoy. El tronco y la raíz troncal. El límite preciso en que arranca el árbol hasta el cielo, el límite del horizonte que sólo un árbol a contraluz es capaz de quebrar.
Llegó el flujo ya dado. El suelo se transparenta —necesito cristales, necesito espejos para recoger la luz—, las sombras siempre son oblicuas u ocultas, como la del mediodía, que se introduce en la tierra hasta fundir el árbol de arriba con el árbol de debajo. Cuando menos vemos. La costra aparece más opaca, más refractaria a la luz, cuando ella más ilumina. Paradoja.
El árbol como el libro abierto de lo que ES. El árbol como verdad, no como mito. Lo tenía delante de los ojos.
Ahora ya, lo veo.
Afrodita nos ofrece el árbol —el poeta. La naturaleza — para que podamos descubrir nuestro por hacer. En el principio no me acompañó el poeta, pero sí lo hicieron los árboles, las encinas. Siempre estuvieron allí. Las guardas como ángeles, las guardas del libro que hay que escribir, las guardas del bosque de pozos artesianos construidos.
Ahora camino sobre un suelo transparente. Hasta me asaltan los arrecifes de coral que rodean la parte sumergida de la isla (desde Suroeste partí), los peces de colores volando por el agua. Los peces voladores en líquido cielo. Las aves submarinas. Y el sol, Los rayos de sol iluminando el campo sumergido, Nosotros buceando entre los troncos de las encinas, ese sueño que logré transcribir hace tantos años. Siempre el sol dando y quitando
luz o no
como cuando
la luz
no llega y llega
el nocturno.

El poeta escarba y, escarbando, hace caer el cielo.
La evidencia de lo invisible.
No vivimos bajo tierra.
En rima el cielo con el infierno.
Colofón.
Nace el surtidor hasta en la tecné del libro.
No puedo escapar. No quiero escapar.
Vivo y muero. Vive.
El amor es el motor.
El que mueve.
El factor.
El que hace.

(De "La clave está en los árboles")

lunes, 8 de mayo de 2017

Diez mayales







mayales 1

0. El fin y el cabo
que sujetaste
con la primera mano
es el tiempo de distancia,
la medida, la una
que nos separa.

1. wish you were
here es la paz
ahora mismo
no se hallan
dos en mí.

2. seremos ambos
hasta que la luna
cierre sus tres ojos,
que no los posee.

3. llegará el día
para dios cantarnos
la nana al cobijo
de nuestro cuarto.

4. Sopesar y transgredir,
así nivela el canto su mirlo son
síntomas causantes
del peligro y la lágrima
rodante curva abajo
de un mundo que fue plano
antes de que él lo quintuplicara
con su voz.

5. Al pabellón de mi oído cóncava
sien trasladada a tu seís-mo
como si el latido del hombre
naciente embrionara
patente de nuevo.

(De "La exploradora")

miércoles, 3 de mayo de 2017

Cuatro Ferias de una sevillana




La salud exacta

No estoy para
nada que adorne
tu pusilánime sen-
tido gravitatorio
de las cosas y su eje
estomacal avisándote
en serio crees que la cicatriz
es recuerdo de la herida?
Nos presenta
el presente en pasado
perpetuo
muerto de esperanza
por sobrevivir al futuro
te lanzo máquina
de tiempo hecho
insondable y lúcida leva
de los artículos de los hombres
trazando misterio,
algarabía de neuronas
rondando el hemisferio
izquierdo, las emociones
redondas como los farolillos
de feria, como los lunares
con los que me visto
para enterrar el mal tiempo,
mi compañero durante
tantos años que no te veo
como mis ojos siempre abiertos
te veían rondando
y yo, harta, estrella, sombra,
árbol, mi padre, tú,
el Derecho, la melancolía
de una Feria que vestí de amapola
para poder guarecer la alegría
de tanta lluvia de llanto
de esos mis ojos
siempre abiertos
a la salud en la vida
mental bailando
sevillanas.

(De "La clave está en los árboles")
 
Creative Commons License
El cuarto claro by Sofía Serra Giráldez is licensed under a Creative Commons Reconocimiento-No comercial 3.0 España License.