jueves, 31 de julio de 2014

Las víctimas y mis dedos

Las víctimas y mis dedos

miércoles, 30 de julio de 2014

Fuego cruzado

Fuego cruzado

viernes, 25 de julio de 2014

Del don de oro

Del don de oro

jueves, 10 de julio de 2014

País

Amo el virus que nos contagió allá por las sabanas cuando aún, quién sabe, rodábamos de rama en rama. Digo "country" y digo campo y digo país. En otro idioma encuentro la clave que expresa lo que siento al llegar aquí. Digo campo y digo mi país.

viernes, 4 de julio de 2014

El temblor II (poema a mi primer recuerdo verbal)

(Recordando poemas de poemarios ya terminados. Este en concreto pertenece a "El hombre cuadrado", la tercera parte de la trilogía del mismo nombre.)


El Temblor II (poema a mi primer recuerdo verbal)
(A la Venus de Willendorf)


Con qué mando vino
y a qué fango llega
la venia bajo la que te labraron.
Si conocemos el momento,
¿te imaginas un desierto sin hombres
poblado sólo de árboles?
…Y entonces llegaron
sus pechos manando leche,
y en su barriga
crece la nueva vida
y se haga fuerte
y coma con sus dientes
y hasta ojeras tiznará
al enfrentarse a la pendiente
cuando el jefe de herida muere
por el colmillo del mamut,
o tal vez por la venenosa
espina de la acacia
que por entonces verdeaba
las arenas del sáhara.

Ni qué decir tiene ya
su vulva fue el origen
del mundo para ellos,
pobres hombres blandos
y sedientos de rascacielos
que los elevaran del frío
del suelo de la cueva.
Pero he aquí que llegó
su bonhomía temprana,
y la mujer chamana
se talló en caliza
hasta dar lugar,
o luz,
al misterio:

y si a esta piedra
y la clavo y casco
lasca a lasca
ya llegarás,
cuando se me abra
la rosa dura.

Pensó la mujer naranja
con el contraluz
de un cuerpo y durmió
con un cuerpo,
soñó, despertó
y se levantó del tálamo
de piel de alce
con un cuerpo
girado hacia el oriente
del horizonte naranja y negro
y rojo temblor:
terremoto
sopla con sus piedras,
te nombra meciendo
sus altas tundras,
te labra moviendo
tus pequeñas sábanas
te engolfa en las voces de afuera
cuando mis muslos
aún no habían engordado
con la teta, en la cuna
y desde su tierra
se cinceló la talla
de ésta no sé ya
si habla o antigua.

jueves, 3 de julio de 2014

La niebla



La niebla

Puede que ya acabe
este invierno
tan infierno y frío
como el seco hielo
blanco y húmedo se encorva
sobre sí mismo se repliega
sobreprotegiéndose
yendo como yo misma
me voy o al menos
así lo quise fuera
de sus dedos y los míos
y la azul escarcha
de su enseñanza. ¡Vino
y ambrosía para las ubres
del Mediodía
pido!

Nunca la luz revela,
sólo el nocturno
aunque frío
aunque oscuro
vaga
la sombra velando
abre el día
desvelando.

Como la niebla.

miércoles, 2 de julio de 2014

Poema de amor II


Poema de amor II

No necesito leer para saber qué
te duele, tu grito
es mi consuelo no
por igual sino
por común ambos
y su-fijo de mí
y yo su-fijo de ti
como la suerte
que al fin y al cabo
, como la cola y la cabeza
de la serpiente se unen, nos
hila, nos funde sin
confusión de uno
sino tan sólo
explicación de dos.

Como los árboles juntos
de tan bosque vergel
verde y suelo de fondo
y el lucernario de las amplias.
porque la luz
es ordenada de cualquier
co-ordenado, el tiempo,
la abcisa,
nuestro compañero.

Un tema, o una vindicación que se repite constantemente en mis poemarios, la de contemplar al tiempo como nuestro compañero, no como ese enemigo o dimensión casi evanescente tan clásicamente nombrado. La primera vez que lo hice fue en un poema de "Canto para esta era", allá por 2009. El poema se tituló "Poema de amor", que escribí en uno de esos días que una se siente especialmente cansada o triste, como un intento de consuelo para mí misma, una caricia, un bálsamo. Nació como un poema de amor a mí misma, vaya, aunque efectivamente aquél puede leerse como un poema de amor entre dos seres humanos. ¿Y qué es el poeta sino otro ser humano dentro del mismo cuerpo de una?

Este no, este lo escribí como intento de consuelo a alguien que me había querido y moría. pero al que el sino o la suerte le había deparado la fortuna o el infortunio de reencontrarme, si no en el amor de pareja, sí en el fraterno, ...antes de morir... efectivamente.
Su primer verso se inspira en un poema que le escribí con 19 años: "No necesito mirarte para saber [...] (ya no recuerdo más, pero bien sé que él era la única persona que conserva textos poéticos manuscritos míos).
Por otro lado vuelvo a repetir la idea del eje de las coordenadas como clave de las circunstancias en la vida, las importantes, las del encuentro del "lugar", de lo verdadero, jugando con la luz y el tiempo (l abcisa, la horizontal como la costra dura de la nomenclatura) como dimensiones del hallazgo, una idea ya desarrollada en alguno de mis anteriores poemarios, creo que uno de la trilogía "El hombre cuadrado". En cualquier caso, este poema creo que redunda en el hecho de su ecumenismo. A mí misma me explica ahora este momento de mi vida y me sirve para darle aliento a quien amo. La poesía que escribo, que para mí se escribe por ella misma, también me habla a mí, a ese "otro ser humano" distinto del que escribe los poemas.

martes, 1 de julio de 2014

Sobre una acuarela de Isabel Gutiérrez

Durante todos estos años de escritura de poemarios siempre he soñado, o pensado, en intentar alguno sobre obras de arte, archiconocidas o no, poemas en concreto escritos inspirados por ellas en particular. Aún ni linea, ni dirección ni trasfondo preciso o concretado, pero bien sé que todo poemario comienza por poder comenzarlo (aunque suene a redundancia no lo es). Hoy ha dado el primer paso. Ya se verá por dónde camina.

La acuarela pertenece a la serie de la autora "Arquitectura del sentimiento". La pintora, Isabel Gutiérrez, querida amiga además. 

Éste, su blog:

ESPACIO Y COLOR




Nada procura ya un abrir
y cerrar de ojos, el pestañeo,
la bastarda luminosidad de las paredes
atraviesan obscenamente —
tanta lentitud en sus sombras de colores,
tanta avidez en su geométrica historia—
el paisaje. Los grises rosas me abandonan,
las cúpulas verdes se afanan en gobernarme,
la mirada escondida de la oscuridad
me descubre la rendija por la que atisbo
todo misterio tras las fachadas,
una obra de arte, así el negro,
abre el camino hacia el fin
de la pérdida.
 
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