viernes, 3 de enero de 2014

Doble juego

Doble juego

A la vista está
cómo la pelota nunca rueda
por sí misma, por no ser
independiente ni modo
tiene de volver a tus pies
la lanzan
a patadas o a golpes
con lo que amamos,
el pecho, la cabeza
sube para despedirla,
que llegue o vuelva
solo depende de su amo.

Ay de quien la busque,
ay de quien posea
esa efímera tenencia,
¡ay de ella
que vuela porque quieren
aquellos que gobiernan!

Sin alas luce
como un pequeño planeta
en la órbita de los sinluces:
no hay sol que la ilumine
ni es por sí misma estrella.
Nada suma la pelota
más que un vuelo roto
por una red que la detiene,
o por una mano que la hace
ya pasar por el aro.

7 comentarios:

Robín dijo...

http://oeis.org/A234847

Robín dijo...

http://www.youtube.com/watch?v=dxJ8mhqCMXk

Robín dijo...

http://www.youtube.com/watch?v=31O6q-tpqIw

Robín dijo...

http://www.youtube.com/watch?v=9i8NiQBH89Q

Robín dijo...

¿ Has visto como pronuncian los franceses ?

Robín dijo...

http://books.google.es/books?id=AAgfPylqkyAC&printsec=frontcover&dq=estrella+montoliu&source=bl&ots=spIehiPl2V&sig=gLxYVtghaxwOQqWIlDK_6dgieb8&hl=es&ei=oJLhS8TXIMPcsAbw3JkR&sa=X&oi=book_result&ct=result&resnum=17&ved=0CD0Q6AEwEA#v=onepage&q&f=false

Robín dijo...

http://www.nba.com/games/20140102/CHAPOR/gameinfo.html?ls=slt

En el deporte en que la-mano-hace-pasar-por-el-aro-la-pelota o baloncesto abreviando; más bonito y natural -se juega con las manos de hacer cosas, de escribir y calcular- que el balonpié, siempre que no se profesionalice demasiado, como lo ha hecho, por desgracia y *amor al dinero y sólo al dinero*, el fútbol -y la NBA estadounidense está en el límite, debiera desprofesionalizarse un poco- nunca está nada ganado en un patrtido. Cada minuto casi, en promedio, hay un enceste, equivalente del escasísimo y rácano gol futbolero. Las estadísticas nos dicen que la probabilidad de encestar de cualquier equipo es cercana al 50 % (de 2 tiros, uno es canasta siempre). En fútbol pueden pasar 90 minutos -es muy frecuente- sin que el balón haya tocado red. Fui fan algún tiempo del Portland Trail Blazers estadounidense (veía sus partidos en directo a veces, por internet, debido a mi pertinaz aunque impertinente insomnio, de 3 a 5 de la mañana). Aún soy algo fan-atico de ellos. Es el equipo de un tal Paul Allen, el segundo de Bill Gates en Microsoft. Pero no me gusta nada que sea partidario (Allen) y mentor de la investigación masiva del cerebro, se supone que con pobres animales. Me aficioné porque ficharon a Rudy Fernández, un jugador vistoso y talentoso, que me gustaba. Quise ver si se adaptaba al muy exigente juego de la mejor liga del mundo en baloncesto. Creo que él no quiso en verdad quedarse, pienso que podía haber triunfado y ser *casi* una figura allí; pero no debió de gustarle el seco ambiente estadounidense mucho. Quien sí tuvo éxito , en ese equipo, no inmerecido, fue el francés Batum. Tienen ahora un fuera de serie, un jugador excepcional llamado Damian Lillard; de esos jugados extraordinarios, que producen tanto los estadounidenses, que da gusto ver su talento, las jugadas increíbles y bellas a la vez, que hace; si aprende a jugar para el equipo, más que individualmente, el grupo en el que juegue será un conjunto ganador.

 
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El cuarto claro by Sofía Serra Giráldez is licensed under a Creative Commons Reconocimiento-No comercial 3.0 España License.