viernes, 13 de diciembre de 2013

Lectoescritora II (Chupada hasta los huesos)

Lectoescritora II

Si me hubiera dejado llevar por el enfado o la frustración cada vez que se me ha perdido algo hecho a lo largo de estos doce años (refiriéndome tan solo a trabajos en el ordenador) y hubiera decidido parar por ello mismo, no habrían sido escritos casi dos decenas de poemarios ni hechas no sé cuántas miles de fotografías, ni publicado algún libro mío y no sé cuántas decenas de los demás tampoco.

Para que luego el editor amigo me diga que mi poesía no encaja en su isla porque parece que está hecha "a trocitos". Cuando aún recuerdo una leyenda que encabezaba este blog que es solo parco reflejo de mi constante trabajo: "Este blog no es un escaparate de lo hecho sino un continuum del haciendo". Nunca me ha molestado que no le gustaran los poemarios que le he ido enviando. Jamás nuestra amistad y sincero cariño se ha visto alterada por algo tan nimio, tan relativo. Pero una interpretación así me lleva a pensar que no sabe leer entonces, y entonces, entonces, se me caen los palos del sombrajo. Yo no amo a las personas, sino a sus actitudes y aptitudes. Si no hay coherencia, no puedo amar. O sigo amando con todo el dolor del mundo. Porque me pueden los afectos.

O para que contemple cómo la editora amiga, a la que le diseñé su sueño, a la que le acerqué mis poetas buenos y queridos, para la que me llevé maquetando dos joyas durante el tiempo más doloroso del duelo por  el fallecimiento de mi madre, solo ha estado chupándome hasta los huesos hasta el punto de tener que decidirme a renunciar a publicar Nueva Biología en la misma editorial que yo ayudé a crear. Ahora un diseño transmutado se pasea por estos mundos. Un adefesio. La gente cree que las tipografías se eligen al azar, que la posición de un título o una imagen en una cubierta no influyen en la armonía, que da igual unos milímetros más allá que acá. Que las horas de trabajo sobre una imagen o una portada son por puro gusto. Que un libro se hace por arte de magia. Sin esfuerzo ni conocimiento, mucho esfuerzo, mucho conocimiento.

Quizás mi único problema es que aguanto demasiado.
O tal vez que los demás aguantan, soportan, muy poco, y, así, necesitan comer de los demás.
O probablemente, que apenas nadie sabe leer.
Y así me siento, así estoy, así me han dejado, chupada hasta los huesos.

2 comentarios:

Robín dijo...

A mí si me gusta este poema; su calidad; lo que decimos bien, lo decimos para imovilizarlo, en cierto modo lo anulamos. Paramos lo vivido sin saber para qué tantos decires superpuestos ni para qué buscamos decir con suficiencia.

""Pues hasta tres veces, si el viento está de contra,
hay que repetir lo que ya has hecho."" (Varios Autores)


À ciel ouvert

À la ville de Madrid.

Chaque bruit, chaque plume
chaque pointe de ciel et ici,
c´est moi de chaque aube,
chaque géranium odorant
que je ne sens que dedans.
Chaque combat tendre,
chaque regard au sol, chaque moi..
Et je me casserai ou peut-être le son se brisera,
je scrute le vent à contre-jours en temps juste,
bienvenu illustre,
je t´évente depuis les gonds de cette vague,
je te trouve sans te chercher, je te mets de travers, je te pénombre
dans ces bras à moi faits de lettres de cette grande ville mienne:
Mon passage sur le tableau,
portant un bout de ciel.




Robín dijo...

Como tengo que mirar mucho en el diccionario, debido a las cuatro décadas que llevo sin sumergirme en el caudaloso aunque semejante y algo quieto río del francés, prefiero hacer las tarducciones directamente en la ventanilla de los comentarios del blog, porque un fichero de texto no me conduce directamente al diccionario en línea (el sencillito pero eficaz par mí WordReference.com, estadounidense también, como los softwares que debemos utilizar por fuerza, qué casualidad), como lo hace el sistema de pestañas del navegador Google Chrome. Para evitar que me desaparezca todo otra vez, he abierto de todas formas un fichero de texto sencillito y barato (WordPad) y copio cada cuatro o cinco líneas traducidas por si acaso.
Sigo sin entender porqué esta mañana muy temprano había un botón que decía "salir" y aunque lo vi y lo leí, pulsé en él con el ratón, una vez terminada y comprobada la traducción, y satisfecho de ella, pensando que era el botón de "publicar" o "enviar".
He tardado menos esta vez, porque me acordaba de la ortografía de las palabras, de las que dudo a veces, después de tanto tiempo (40 años) fuera de Francia. Pienso que esta traducción repetida por la fuerza y el rumbo adverso de las cosas es la misma o casi que la que terminé hace ahora seis horas y se perdió en los espacios del nadie y todo ordenariles. Sólo creo acordarme de haber cambiado esto :
"sur" por "depuis" en el verso 11, que casualmente es primo y repite unidades y no lo sabe.

 
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