lunes, 16 de septiembre de 2013

He de volver a la alegría

Un poema de los que considero impublicables, por malo, escrito en el 2002, me sirve hoy. Me despierto con esta necesidad: He de volver a la alegría. Mi propia percepción sobre mi tristeza es la que me hace llorar. No soporto la tristeza en mí. Acudo a mis propias palabras. Me martillean en la cabeza hasta que por fin he dado con el poema. No estaban escritas. Lo retitulo:
He de volver a la alegría.
Sólo he tenido que corregir unos singulares, convertirlos en plural.
La tristeza es la derrota de la voluntad.

He de volver a la alegría

Mis padres eran alegres.
Y tus ojos, y tus manos jugueteando son alegres.
Tu piel bizantina es alegre,
y alegre es la sinfonía que anega mis oídos
cuando ni siquiera mis ojos te han visto.
Alegres son vuestros pasos,
robustos y razonables, sonoros,
trepidantes hasta para las colonias
de guijarros encementados.
Alegres el día y la noche... Debo volver a la alegría.
A la alegría de mi alma vasta,
a la luz que verdea el edén familiar,
al surtidor de todas mis plegarias.
Alegre comienzo la vida, la casa y la cosecha,
alegre estudio en mi cóncava realidad
de poeta sin remedios ni recursos,
alegre plenamente, obscenamente.
Alegre hasta para el sol abierta,
alegre para el sueño,
para el deseo de todos los buenos aconteceres,
alegre desde el mar para los míos y todo lo mío:
El aire, la tierra, los árboles, las piedras de mi esmeril verdadero,
las adelfas dormidas hibernando en su líquida cueva.
Alegre para más de uno, pero una.
Alegre, porque érais alegres y no debo transmutaros.

Huerto, alegre has sido con sus manos
que como tórtolas me acarician,
tórtolas alegres sobre mi piel,
tórtolas de terciopelo que poseen
el don de la cosquilla sobre el alma
que parecía muerta.





2 comentarios:

Eloy Sánchez dijo...

Hago mío tu poema de hoy (o fue hace tanto?). Yo también he de volver a la alegría. Y es más fácil de lo que parece.

Feliz día, Sofía, poeta sin remedios ni recursos, así te quiero, alegre.

Amando García Nuño dijo...

Alegre, como ella...
Abrazos, siempre, pero ahora más.

 
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