miércoles, 17 de julio de 2013

Sol naciente

Sol naciente
(la ley del mínimo esfuerzo)

si hubiera pernoctado
el imperio de los ojos limpios
habría dado el vuelco,
los ojos llenos de aire fresco
y luz desentonarían con el resto
del paisaje matutino y la soledad
de la calle se habría interrumpido
con el atasco de automóviles
sanciones sobre la suerte.
La habitual correspondencia
o justicia del agua y la fuente
habrían muerto in fraganti
sorprendidas por la quietud.
No me abarco —ama el agua
el aire—, mas dibujo tu perfil
inasible de manos
para qué os quiero
si eres invisible e intocable
por unos órganos tan poco dados
por nadie. O sólo algunos,
mínimamente algunos.

De ciertas delicias, el compás
de tu oriente sobre el fresco
amanecer de verano
sol-dado a ciertas flores
que practico.

vengan ustedes a dormir
cuando yo me despierto
lozano y rojo
como un manojo
de madreyerbas verdes y dulces.
Japón me autorizó a prevenirme
en verte y no verte venir
en el lucernario
de tu presencia, Tierra azul.

1 comentario:

Robín dijo...

Ayer me fuí a Santander: no volveré a ir en autobús con Alsa -y encima aún me mareo bastante en esos insufribles y lentísimos viajes colectivos- que no te atienden en las largas esperas en esas colas que no terminan nunca; para comprar billete; en que te entrampan miserablemente; sin saber ni cuándo hay autobús de vuelta para lo que crees que es tu casa, pero no tienes, no has tenido nunca casa ni equipaje, lo sabes bien, de regreso a Vil Vaho y su alcalde legañoso del partido nacionalista vasco, que se creen tanto, que tanto mienten, tanto roban , tanto engañan.

Era el día del Carmen; del mar y de los marineros; pero yo, que no suelo seguir el santoral; no lo sabía. Me enteré en la villa marinera atribulada de multitudes chillonas y festivas de mosaicos; quietos luminosos; banderas españolas en los balcones de las casas que daban al océano, conmemorando el día. Hace unos cuantos años, cuando el atroz e irresistible canto de las sirenas que se dicen revolucionarias -pero mienten; sólo quieren conquistar ellas el poder- me hacía votar, engañado y expuesto, a los del entorno de ETA; tal festejación de España me hubiera parecido excesiva; los catalanes que contínuan impunemente, con cobardía plena, el terrorismo vasco y sus objetivos de destrucción de España y de la libertad de mercado y de pensamiento ; lanzados y aupados por los crímenes de ETA; me han hecho cambiar de opinión. Hay que festejar y defender a España. Desde luego y desde todos los puntos, sin ambigüedad frente a los sediciosos por el dinero traidor para unos pocos. Este es el caso en que los que tiran las primeras piedras, hasta ahora inpunemente, pueden verse; así como los cobardes y amantes del dinero catalanes; aplastados con justicia por ellas. Hay que recordar que los catalanes son históricamente expertos en el tiro con arte de segundas piedras; en aprovecharse; perdimos al Portugal gobernado durante 60 años , de 1580 a 1640 por los Austrias; por la rebelión catalana de ese mismo año de poca gracia de 1640, que hubo que sofocar; la segunda piedra tirada redundantemente por cataluña ; ETA ahora; Portugal entonces y los catalanes detrás de todo ello; cuando somos mucho más democráticos que los franceses con sus regiones y con las lenguas de sus regiones, cua ndo hemos permitido; con gusto, es cierto, y sin pesar hasta ahora; que Barcelona tenga unos juegos olímpicos que no han tenido Sevilla ni tampoco la capital de España, Madrid.







 
Creative Commons License
El cuarto claro by Sofía Serra Giráldez is licensed under a Creative Commons Reconocimiento-No comercial 3.0 España License.