miércoles, 5 de junio de 2013

Ah-ora(ción de una atea)

Ah-ora(ción de una atea)

Antes:
un sino com-un sol
donde quemarnos vivos.

Después:
Un sendero amplio y umbrío,
un suelo tierno y el aire verde,
una sumisión a nuestra vida lenta,
un pacífico rededor que nos ama y nos abraza,

un dios

que nos calienta,
que nos cuida,
que vela por nuestra
valiosa existencia.

1 comentario:

Amando García Nuño dijo...

Imposible declararse agnóstico del aire verde. De ese pacífico rededor... Y, sin embargo.
Un abrazo especial

 
Creative Commons License
El cuarto claro by Sofía Serra Giráldez is licensed under a Creative Commons Reconocimiento-No comercial 3.0 España License.