viernes, 30 de septiembre de 2011

Poema a oscuras: la tierra a solas

(Correcciones  "El deshielo")


Poema a oscuras: la tierra a solas


No ya más sin el vivir que de ti emerge,
penumbra de estío, curandera del quejigo,
encina amilanada en la gruta de la nieve
que extiende sus raíces lentas y templadas luchando,
luchando: aterciopelando las húmedas arcillas,
moldeando subsuelos de tierra dura,
blandiendo las espadas afiladas
de los quebrados y sucesos
gimiendo al tiempo: al son,
al son del torpe denuedo,
de la grávida y lenta menoscaba,
de la imperiosa batalla sobre las arenas:
bebiendo, bebiendo, llenando pulmones
que se durmieron clamando, llorando,
manando molde sobre molde de la lágrima siguiente:
reniegos, tan sólo reniegos de líquidos regueros
combatiendo la dura cumbre de la suerte.
Sin oreo.
Sin aire en mi tierra, mi tierra,
el secreto a voces de mi tumba abierta:
Que yo ya muero, ya muero perteneciendo
a esta sombra inútil de belleza.
De cristalina fuente.
Yo ya sin ti no soy más que asomo de duda,
apenas remedo de la estrella combativa
o aprisionada en este lecho tan frío.
Y las deseo plenas.
A la duda y a la tierra.


... La tierra, la tierra, qué sola se queda ella con la nieve.
...Sin verte, sin verte más que en el hálito cohibido
del acaso del sol sobre la sombra de la nube
tras el onanista orgasmo de la soberbia.


...Y la sombra, la sombra,… se queda tan sola mi pobre sombra...
¡oh, sí, sola!... Sola, sólo sola.
Apenas mente, olvido apenas,
a duras penas del blando cuerpo sin muerte
que la eleve al cálido cielo azul celeste.


sofía serra. De "El deshielo"

jueves, 29 de septiembre de 2011

Mula de carga

(Correcciones Nueva Biología)


Mula de carga


De este cansancio nace el abandono,
el más orejudo abandono,
el más afortunado mestizaje,
el mas lechoso canal 
de embarque y desembarque.


Yo no quiero hacerme nombre.
Soy carne, trémula y tierna,
híbrida sin-descendente,
¿para qué necesito el verbo
si me predico en la sustancia?


Sujeta de yerta y reyerta
vereda, me ato a la zancadilla
de mis propias pezuñas.
Sin más adjetivos.


sofía serra

miércoles, 28 de septiembre de 2011

Menestra

(Correcciones Nueva Biología)


Menestra


El hombre alcachofa
tiene a bien deshojarse
poco a poco,
clave a clave
sus céntricas pieles
se helicoidean del revés
cuando tras la lengua aparece
la consabida y negra simiente
saborizante del regaliz.
Palo dulce,
palo de santo
varón de dolores,
un clavo calvo.


Qué más quisiera yo
que poder despeinarte
en esta jaula de locos
y locos de atar
como puerros.


sofía serra. (Nueva Biología)

lunes, 26 de septiembre de 2011

Nasciturus

Nasciturus


Atravesamos sendos juncos
y sólidas olas
que atesoran la rústica piel
del neandertal y esa zozobra
de la leona con la camada aún caliente
pidiéndole comida
y las espigas en la mano
que se abre.
Y caen, semilla tras semilla,
sobre el suelo dorado
y el cielo casi blanco,
sol, insectos,
agua nada
que llevar a la gruta.


¿A qué hueles, bonita bestia faldera?
Me pondré una minifalda
y adoptaré posición fetal
en el batiscafo
ya resuena la música
de tu barbilampiño hociquito
y tus púas maxilares
ya desgarran la pleura
que me rodea.


¡qué bien se llora
en el aire! ya puedo oler
la humedad de mis lágrimas
y su
¡sal!


sofía serra

domingo, 25 de septiembre de 2011

Perro planeta

(Correcciones Nueva Biología)


Perro planeta


Sincera y lealmente,
¿no crees que la noche y el día
estarán cansados ya,
lúdicamente jartos, de oír
nuestras in aeternum quejas?


Que se frena, se frena
en seco esta esfera,
sacude lomo y nos manda
a todos a hacer puñetas.


sofía serra

sábado, 24 de septiembre de 2011

Las cinco g(j)otas

Las cinco g(j)otas


La cana en el sarmiento,
la longitud en la herida
y la belleza bajo la axila derecha
sin depilar, para el sudor
el frontispicio de tu errante frente
asociada a la lluvia
sean ellas el tránsito hacia las nubes
que golpean merecidamente
el hueco y claro cielo azul
que venera al otoño
y a mis bienvenidas
al sarmentoso y lúdico suelo


habrá que ver,
oír, gustar y tocar
qué oler,
y no perdernos.


sofía serra

viernes, 23 de septiembre de 2011

Corona perpetua (Yo también soy Troy Davis)

Hoy me resulta imprescindible hablar antes del poema. Lo escribí hará una semana. Entonces ni había oído hablar de Troy Davis, la persona que ayer fue ejecutada por una democracia occidental líder en la garantía legal de otras libertades y a la que en alguna ocasión llego a admirar por muy antiyanqui que fuera en mi juventud.
A veces pienso que sólo precisamente la juventud de ese país propicia que en su sistema legal encontremos la frescura de algunos de sus mecanismos políticos y de convivencia, algo que a la vieja Europa le está vedado, tal vez por cansancio de historia de sus propios habitantes, una especie de conciencia colectiva que provoca su apatía ante determinadas injusticias del hombre sobre el hombre. Como cuando una persona ya anciana, cansada de luchar en esta vida, se decanta por regalar chucherías a sus nietos en vez de esforzarse en educarlos en sus hábitos alimenticios... algo así, aunque el ejemplo parezca insulso.
Pero es esa misma juventud la que favorece  la ceguera y el descontrol ante sus impulsos más instintivos. La condena a muerte es la mayor salvajada persistente en este mundo. Da igual que la persona convicta haya matado a cien  personas que que sea inocente, como en el caso de Troy Davis parece. El estado se erige en controlador de la vida humana, en matador. El estado no son los políticos. El estado es tan sólo un ente. El estado somos todos. El estado no tiene conciencia. Que la posea tan sólo depende de sus votantes en una democracia, de la conciencia de cada individuo.
Si cada uno de estos individuos adquiriera la conciencia de que, como cualquier máquina, sus resortes pueden estropearse en cualquier momento, no admitiría dar el poder sobre la vida humana. Porque vida humana somos todos, y si hoy se ejecuta por asesinar, mañana con un cambio de ley se puede ejecutar por, cualquier ejemplo vale,  fumar, saltarse un límite velocidad o dar de mamar a tu hijo.
Son múltiples los argumentos contra la muerte como condena legal, todos los conocemos, pero quiero incidir sólo en ese. Todos los demás me parecen prescindibles, demasiado egoístas, enjuiciadores.
Sí, da igual que Troy Davis fuera inocente que no. A su familia no le dará igual, a él tampoco le dio, como a ningún familiar de víctima de un crimen le puede resultar indiferente que otra persona le arrebate la vida de un ser querido.
Lo importante es que una máquina ha matado, con nuestro permiso, a un semejante.
Se demuestra la cobardía del ser humano. Delega y legaliza, INSTITUYE, un impulso particular, privado, íntimo, negativo que yo al menos comprendo, eliminar, hacer daño a quien te lo hace, en otro y en otro tipo de "sujeto". Comprendo que un ser humano mate, entra dentro de nuestra naturaleza, seres vivos somos. No me da miedo esa posibilidad, la misma que existe para que yo misma pudiera hacerlo, pues ser humano soy. Si uno sólo es capaz, estoy segura de que yo también lo soy. Asimilando nuestros vicios más negativos podemos pelear por ir reconvirtiéndolos en algo positivo, alejar el impulso por dañar al semejante. 
Pero que una máquina legal cuente con nuestro permiso para hacerlo, ME ATERRA. Esto no querré asimilarlo nunca.
Yo también soy Troy Davis.



Corona perpetua

La culpa la tienen las beatas
ocasiones en que tú y yo
coincidimos perdidos en el tumulto
del vecindario.
Se alimentó de nuestros adioses,
tan constantes como aclimatados
a la sordina del viento
que resuena correteando
por las esquinas.
Recuerdan cantos bellos
sobre la alfombra mullida
a la luz de un fuego prometeico.
Perdimos el ronzal,
pero aún me alimentan
tus lametones sobre mi piel.
Las mareas cantan hojas del verano
que salpican mi rostro
y el otoño rezuma bienvenidas.

Vivo al otro lado del mundo
a donde las barcazas llegan
cargados sus lomos sumergidos,
hélices hundidas en el légamo.
Vacíos encontrarán sus bujes,
sus tablas de madera, deformadas.
No hay nadie en la exacta línea
azul celeste del horizonte.

Quejaos cuanto queráis.
Con precisa cirugía
el escalpelo de mi uña
os silbará siempre al oído:
no me vais a robar lo único
que evitó el refrito de mi carne
en la eléctrica cocinilla,
esa de cuatro patas
con corona de luces.

Sofía Serra, 15 de septiembre de 2011

jueves, 22 de septiembre de 2011

Corazón de hierro batido (Canto otoñal)

(Correcciones "El deshielo")


Corazón de hierro batido (Canto otoñal)


Del edén eyaculado nacerá la estigia provocadora de las mieles, la mayúscula tiranía que dibuja el perfil sucinto de la voz sobre el eco, anterior al eco y futura resonancia de sí misma en la penumbra de la montaña que genera el valle del río que en la misma laguna acumula
todo el poso, todo el gemir de los crisantemos,
los enlodados barrios donde vitales sacuden
sus aletas los generosos y fluviales seres,
mis artes marciales, mis sobrecogedoras compañías
en el estómago vivo y palpitante...
En la rosada simiente de la aurora,
¿qué más puedo desear que tu acontecer?
Río cerrado, te marchaste sin recorrer
el sondable cauce de tu imparable
retroceder ante el sol, el ocaso y las estrellas,
te reservaste para un devenir sin lealtad
que auguraban ya las hojas caídas
sobre tu reflejo de todos los narcisos
llamados nubes, mimbreros o simples juncos.
Sobre el margen, sobre la orilla de tu lámina invertida
pasea el río de la vida,
el marginado río de la vida,
el suculento manjar de la bestia incorpórea,
la de la boca grande, la de la boca llena,
la de las fauces abiertas al son del canto inhibido,
la respuesta a lo que sin dedos
y sin amargo trago huye de su vínculo
buscando la desmesura de la sequía.


En el estero, desde el desierto,
fingen sus aromas los eternos candiles
de carburo hidrogenado.
Mas tú, viva, vuelcas la copa de tu refresco.
Vacía derramas el ardor candente de la juventud:
Doy a todas luces sobre el horizonte que nace inclinado,
siempre para las herrumbres, siempre,
hasta habilitar el estuario como negocio de chatarra.
Del orín del hierro a tu justa sólo hay una vida.


Y el borde, aquí este borde abisal
que en su sima te contuvo generando Roncesvalles
donde poder cavar la tumba del olvido sobre la temeridad
del ser humano y su orgiástico deseo de cumbre y sangre.
Aquí sobre este paso te rodeo para envenenarte.
Aquí levanto tu bandera para seguir matando
con la pena de lumbre y fuego,
que el amor cubre, el amor reparte,
el amor, tranquilamente, avanza sorteando
vestido de sí mismo,
como si no tuviera nombre, que no lo tiene,
ni el don para transformarte más que en hombre,
a duras penas,
sólo en hombre.


sofía serra (de "El deshielo")

martes, 20 de septiembre de 2011

El hombre avispado y globo

(Correcciones Nueva Biología)


El hombre avispado y globo


Se te quemó la garganta,
se te quemó al filo de la navaja
que supuse toda lenta y vaga.
Se te obstruyó el esófago,
se te obstruyó en el lago
que supuse todo muerto y vago.
Se liberó el porvenir,
se liberó la cansina respuesta
de tus labios a mi entrepierna.


Gusta, gusta esta fuente brava; se mi contenido.


De este despertar de avariento gozo
que me obsequia el aumento en tu partida doble
sobre mis manos,
deseo que de tus hombros
arrancas empecinado sobre el sordo bramido
que desde el fondo, tu gruta,
tu sentencia de hombre quiebras
sin dejar escapar el aire.
…Y son tus carrillos
globos que te deforman,
y yo, yo,
mentalmente visualizo tus finas facciones
de hombre mío y directo,
arcano grande,
mi arca de la alianza desnudada
de algo que ya dejas volar
explotando…


Cuánta hipocondríaca
tilde resulta todo.


sofía serra

domingo, 18 de septiembre de 2011

Septiembre (aniversario)

Septiembre (aniversario)


La paz se aposenta
como hada sin cuento
ni moraleja.
En las soledades descansa,
enemiga encubierta del mundo
y sus arpegios.


silbe la acetona del aliento
que yo me rasgueo confundida
entre las torres en tres d y las viñas doradas.
Los adioses no labran la vendimia,
ellos levantan uvas recitando
el diapasón del vino de la mejor añada.


la milonga y el cigarro,
el merengue y el palo de nata,
el mosto y el cubata que no pruebo,
el sabor del terciopelo –mío, es sólo mío-
en mis neuronas busca
y anida corcovado
mullendo los afilados cantos
de las piedras de tus riñones.
Excretar y presumir
sales facticias de ubérrimas gramas:
la urea labra de verde
el vejamen de la tierra
y su osadía
y mi posible olvido
de ti.


sofía serra, septiembre 2011

viernes, 16 de septiembre de 2011

yi-mn-asio

yi-mn-asio


Adónde llegaremos
con tantas letras
y tantas haches y hachas
de la guerra.
Casus belli.
Casual temor,
temblor de acidulantes
agitados y proteicos fluidos
manando de las papilas gustativas
del hemiciclostático,
más quieto
que nunca
el suelo.


Bonito espectáculo de asombro,
tantos muslos y hombros,
tantos oftálmicos globos
que cuelgan de la tv
como si fueran,
que tal vez lo son,
bolas de navidad.


Botan los muelles en el aire maestro
mientras pago el billete de ida
y uida.


sofía serra

jueves, 15 de septiembre de 2011

The big bang (Soliloquio del divino)

The big bang (Soliloquio del divino)


a los andarines virginales
y otras sombras.
a los impulsos sintomáticos
y otras partidas.
a los beneficiados por el sol
y sus lombrices
de flores de madera sostenidas
por el aliento enfermizo.
A la pandemia, a la miseria, a lo sublime, a lo que bebe del cataclismo de lava.
A la tremenda y a la bicefalia,
al conquistador renegrido por el hollín de las chimeneas de los trolebuses.
a la maroma extendida entre mis pies y mis pies.
Lisboa o cualquier otra ciudad
rociada de océanos.
Al lunar endoscopio, a las primeras luces que orientaron.
A las oportunidades varias de la piedra y de la yerba,
al elefante herido por la verdad
disparada por los dioses blancos, con lo que me gusta el negro.
A los ventisqueros helados y detonantes del misterio
del campo magnético detenido y justo
entre aquella curva y su opuesta,
a la amistad de los ciervos y de los bisontes,
a la liviandad, a la torpeza del erizo en su sabiduría,
al sorpresivo avance de la espiga sobre la línea horizontal del plano,
a la maldad acumulada en las montañas de los bosques azules,
a su amarillo siempre virgen y salvaje,
al verde tensioactivo,
a la soledad de la paz, que no es compañera de nadie.
A la guerra.


Llevo escribiendo siete días seguidos sin parar, los llevo sobre mi lengua, sin tragarlos, no bebo ni como ni siquiera puedo fumar: me he dado cuenta, me he contado dedo por dedo que podría seguir escribiendo eternamente sin otra cosa que hacer que dejar que las palabras lloren por estas teclas, el gráficamente ordenado afluir del pensamiento a las fauces del vacío exterior y traidor. Compilando y usufructuando desde mis manos la quiromántica respuesta a todos los signos que entre ruegan y bajo ordenan para dejarlas sin final. Sin punto y aparte, asterisco y firma. Repetir y estorbar, ensordecer o agrandar los oídos de quien habita un tercer espacio entre el lleno y la cerca de una espera que todos los dioses llevamos a cuestas. Implorar y pervertir, sostener y escindir el hábito marrón de la materia a la que viste. Contemplar. La mezquindad, la miseria, esa paz tan nuestra y compañera de todos los abandonos.
... Dejadme en paz, gritaban los adioses. Y yo los abandoné. Vine al campo de los hombres para acompañarme. Mi esencia concita el deseo de amor, la oportunidad de la resurrección de los gusanos, la del verde sobre esta superficie de terreno.
La paz y otras miserias escondidas.
La paz y, efectivamente, otras miserias.
Soy un hermafrodita sentado sobre el filo del volumen. A un lado el amarillo hueco, al otro, el blanco opaco: El plano. Caminarán las dudas y las preguntas por la baranda de mi pensamiento (sólo él se libra de esta orden ejecutora de escritura), terminarán cayendo sobre el colchón de mi cerebro: allá, tan lejos, no se hacen daño, logro dejarlo en la puerta de este mi hogar, los problemas del trabajo, afuera. Perpetuar las sogas y las esquirlas, así se hace, escribir inventando el mundo de lo decible para no transparentar la huella de la rosa. Quién nos habrá escrito, a mí, no, a mis dos mitades. Quién nos dice, a nosotros no, a mí, que no es la rosa la que escribe.


Aquí a costa
de la venta mendicante
dejo que la rosa escriba
sobre el arcén del tiempo.
Aquí anduve
caminando a solas
como cualquier hombre.


¿y qué pensar, solitude magnificat,
sino lo que otras voces embriagarán?
La rosa, la de descamisadas huellas,
anhela oriente y solicita venias:


bueno, buen Hombre, serás mucho,
pero ¿y qué si las estrellas cierran sus párpados
ante tu silueta y batallan diluviando
el retrotáctil de tu cola y anuncian
soledad
madre de todas las paces?
En la sabana confundían
luces las vidrieras diurnas
y los créditos de la noche,
hasta que llegaste con tu brillo
cuadrado de risa de pecho al aire.


A mí no me quedaba
nada ni nadie
salvo la posible guerra.


sofía serra

miércoles, 14 de septiembre de 2011

Anfibio deseo

(Correcciones Nueva Biología)


Anfibio deseo


De un sinvivir me empujo
a un sinvivir me acerco
a la muerte oxidada
en la grupa montada
del futuro sin deseo.
Como alambre, como mimbre,
como estiércol, como pájaro,
como suelta de jaulas
y de mañana.
Denuedo y calambre
desde los pies hasta la nuca
que ya te acaricié,
golden gate de mi averno,
tanto tiempo que llevo
desnudándote de las huellas
y en los otoños te oigo,
tórtola que me atiende
y me recuerda siempre
qué pequeña es la fuente.


No hay amor y tú me vuelas.
Este revoltijo de carne
se obsta a sí mismo,
suspende su paso anudando
herméticos gritos en mis ojos.


Que se van.


No clama el ciervo herido
de un bosque a otro
el monte calcinado, 
ya paisaje desmenuzado en pavesas pétalos
y algunas pequeñas flores blancas
prendidas de olor a fuego.


Esta tumba de sol aloja lombrices,
y yo, Gollum, ya te cuento:
No me salvo de mi muerte,
sino de tu vida, pez del frío,
que escribo por no matar,
que estas manos ya lo hicieron,
una a una, en ambas vidas.


Sofía Serra

martes, 13 de septiembre de 2011

El yugo

El yugo


Y yo te diré que jamás volveré a abrazar,
nunca más descolgaré mis brazos
ni como jumentos ensortijados
los anillaré a las pupilas de nadie,
un salvo tú ni a salvo él
de las docenas y la encefaloplastia próxima
deshaciendo el trabajo de los perennes días,
las pendientes hojas que algún día
caerán de mis ramas
como si árbol fuera yo,
o tan sólo ruinoso departamento
donde tu alondra viene
a refugiarse de la nieve.


Nos engañaron: bueyes
enjaezados con flores y rubias
y altas mitras de reyes.


Sofía Serra

lunes, 12 de septiembre de 2011

la estrella más profunda

la estrella más profunda
porque cuando

ya no quedan flores
aparece la sonrisa de tu estómago.


Hoy se recompondrán vericuetos de helio y sordos tragaluces. Los agujeros negros hacen tiempo fabricando las estrellas que todo lo desarman. Sobre el planeta de las uniformidades pasean juntos el volumen y la estratigrafía de los segundos. Nos queda por saber cómo se pinta en un vacío lleno de soles esféricos y dádivas cúbicas, las mil y una preguntas de las bocas desarropadas viajarán a la velocidad de la luz camino de la otra geometría. Al final, sin escisión, nos encontraremos en el borde del universo, que es finito, como tu perfil. No concebir, verificar, caducar y asesinar y asesinarnos como cualquier átomo que arrima electrones al besamanos del contiguo. Traspapelar hasta reconstruir el espacio que estrato tras estrato vamos deshaciendo
besos que sorbemos
olvidando los labios
que los dieron.
Concebimos a través
del coito
interrumpido.


Reconstruir a la medida de la estela invisible
el campanario erguido de almuédanos cantando
la mesura de las teselas,
las lombrices traedoras de tierra
hasta el pavimento enlucido.
Pavor ante la diferencia:
Tantas fallas solícitas de terremotos
y lugartenientes armisticios.


Sofía Serra

sábado, 10 de septiembre de 2011

La lectora

(Correcciones Nueva Biología)


La lectora


Hoy he leído poesía.
He entrado en su garganta,
me ha tragado su saliva
y regurgitado su esófago.
He sorteado su barbilla,
su cuello y, por su hombro,
he subido hasta su oreja izquierda:
me has abierto un orificio.
Me ha travestido amarga
la cera de tu oído,
tus ojos de las letras
me han transformado en agua dulce.


Formo ya parte
de tu noventa
por sales
madre.
Mañana tendrás que orinarme.


Sofía Serra, 2010 (Nueva Biología)

¿Quiere usted colaborar con la hecatombe cultural?

Ya hace algún que otro año dediqué entrada a la proliferación de talleres literarios (anda por una de las etiquetas, la de Quevedo creo recordar).  Han avanzado, ahora llega el siguiente paso, negocio sobre el negocio. Aquí dejo la muestra que me he encontrado, con señalado en verde fosforescente, color que odio, lo que más risa me provoca.
NO QUIERO poner enlaces. Vomitaría sobre las lágrimas.

Lo peor es que, al igual que sospechaba, y he podido comprobar a lo largo de los años que llevo en esto, las organizaciones/personas que se dedican a promover los talleres para "enseñar" a escribir poseen ciertas habilidades para colocar determinados originales de sus alumnos en  editoriales (¿quién no conoce algún o alguna poeta que no haya publicado tras pasar por alguno de ellos?), no dudo de que las mismas poseerán "determinadas" aptitudes para implementar la lista de colaboradores en distintas, también, editoriales.  

Quien sepa  pensar por sí mismo, que concluya.

CURSO FORMACIÓN LECTORES PROFESIONALES
- OBJETIVOS

I. Desarrollar las principales características que definen la función del lector editorial.
II. Proporcionar las claves para realizar una lectura crítica del texto.
III. Asentar criterios a la hora de redactar un informe de lectura.
IV. Familiarizarse con la elaboración de informes editoriales.

- METODOLOGÍA
I.- Trabajo en pequeños grupos. Seguimiento individualizado por parte del coordinador.

II.- Participación activa de los componentes del grupo sobre las propuestas dadas en el taller.
III.- Puesta en común de los ejercicios de los alumnos, abierta a los comentarios de todos los participantes del taller.
IV.- Respuesta del coordinador a las dudas planteadas en el desarrollo de las sesiones.
V.- Contacto personal y directo (mediante correo electrónico y los formularios establecidos) con el coordinador del curso.

- PROGRAMA

El curso dura tres meses y está dividido en seis apartados. Se trabajará un apartado cada dos semanas. En cada apartado se realizará una lectura y su correspondiente informe, haciendo hincapié en el análisis de los aspectos estudiados al término de cada bloque.
1.- ¿Cuál es la función del lector editorial? ¿Qué tareas se le asignan y qué variadas habilidades se esperan de él? Géneros literarios. Lector editorial / Crítico literario.
Como ejercicio se propone el informe de dos libros de libre elección que el alumno ya haya leído (un libro que le haya gustado, y otro que no). Se trata de que el alumno redacte un informe para cada libro según su criterio, antes de adentrarnos en la materia del curso. De este modo, se detectan y se corrigen mejor las posibles carencias y defectos de cada alumno al elaborar un informe. A pesar de que la lectura crítica debe ceñirse a un determinado patrón de análisis, sigue siendo, a diferencia de otras artes editoriales, una labor hasta cierto punto subjetiva. El alumno debe aprender a canalizar esa subjetividad.
2.- Empezar la lectura y acabarla. Redactar el informe. Partes que componen un informe.
Trabajar las siguientes partes del informe: datos técnicos del libro. Impresión general. Argumento. Temas.
Lectura de un libro (a determinar por la coordinación del curso) y redactar medio informe atendiendo a los aspectos estudiados en esta parte.

3.- Análisis de los siguientes aspectos de un informe: personajes. Técnica literaria (estructura, coherencia, tensión, diálogos, narrador).
Lectura de un libro (a determinar por la coordinación del curso) y redacción de un informe atendiendo a todos los aspectos estudiados hasta el momento.
4.- Análisis de los siguientes aspectos de un informe: lenguaje y registro. Ambientación.
Lectura de un libro (a determinar por la coordinación del curso) y redacción de un informe atendiendo a todos los aspectos estudiados hasta el momento.
5.- Análisis de los siguientes aspectos de un informe: factores positivos de la obra. Factores negativos. Valoración comercial (nota). Valoración literaria (nota). Público. Sugerencias para cubierta. Lectura de un libro (a determinar por la coordinación del curso)y redactar un informe atendiendo a todos los aspectos estudiados hasta el momento.
6.- Dificultades habituales a la hora de analizar una obra y puntuarla (limitaciones del lector, aspectos comerciales y peso específico del autor). Entregar el informe. Salidas profesionales: editoriales, empresas, instituciones, particulares, docentes e investigadores. Idiomas. Honorarios y plazos de entrega. Anécdota (caso Harry Potter).
Lectura de un libro (a determinar por la coordinación del curso) y redacción de un informe completo según todos los aspectos estudiados en el curso.
CONSULTAS MÁS FRECUENTES


¿Cuánto dura el curso?
Tres meses. Para un correcto aprovechamiento recomendamos una dedicación de unas tres horas semanales.
¿Se necesitan conocimientos de informática o idiomas?
No, aunque para mejorar tu perfil laboral siempre son recomendables.
¿Es necesario disponer de una licenciatura o diplomatura?
No. Basta con tener buenos conocimientos de gramática y una gran afición por la lectura.
¿Qué ocurre si por cualquier causa durante un tiempo no puedo seguir el curso?
Nada. En el momento en que te reintegres al curso, con solo conectarte podrás ver TODO lo que ha sucedido mientras no has podido acceder (nuevas propuestas, comentarios, mensajes, etc.). Podrás ponerte al día fácilmente. Además, es un taller por Internet y, si estás de viaje, tendrás una clave de entrada al curso que te permitirá acceder desde cualquier lugar del mundo y desde cualquier ordenador. Si por cualquier causa grave te vieras en la obligación de dejar el taller, te pasaríamos a otra convocatoria, la que tú eligieras. Además, las cantidades que hubieras abonado seguirían siendo válidas.
¿Las cuotas del taller incluyen todos los materiales?
Las cuotas del taller incluyen todos los materiales, matrícula e impuestos. No hay cargos bajo ningún concepto.
¿Al finalizar se entrega algún tipo de certificado?
Al finalizar el taller, se entrega un certificado acreditativo de haber seguido el curso de Lector Profesional avalado por nuestro departamento de E-learning.
¿Hay exámenes finales de evaluación?
No. Los coordinadores del taller evaluarán tu progresión de forma permanente.
¿Qué salidas profesionales tiene el trabajo de lector profesional?
Editoriales, empresas, instituciones, particulares, docentes e investigadores.
¿Tienen bolsa de trabajo una vez finalizado el curso?
Sí. Los participantes en el curso tendrán acceso de forma preferente y gratuita a la bolsa de empleo del sector editorial (la podéis consultar en  xxxxxx).

PRECIO: 66 euros mensuales. Todos los gastos incluidos (impuestos, matriculación, envíos, material del curso, etc.)
DURACIÓN DEL CURSO: 3 meses
INICIO DEL PRÓXIMO CURSO: 15 de septiembre de 2011

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Pulsa sobre el enlace INSCRIPCIONES para reservar plaza o matricularte en este curso.

MATERIALES INCLUIDOS EN EL CURSO
PRODUCCIÓN TEXTUAL DESDE EL PRIMER DÍA
ASISTENCIA CONTINUADA POR PARTE DEL PROFESORADO
MATERIALES TEÓRICOS (donde se explican con detalle los conceptos técnicos que se trabajarán en cada tema).
TEXTOS LITERARIOS de autores célebres que ilustran dichos conceptos.
INDICACIONES BIBLIOGRÁFICAS concretas para aquellos que deseen ampliar las explicaciones.
ORTOGRAFÍA básica (permite consultas en línea).
DICCIONARIOS (permite consultas en línea)
BIBLIOTECA (permite consultas en línea)
BIBLIOGRAFÍA recomendada
Canal de CHAT y FORO DE DISCUSIÓN propios
ALTA GRATUITA al finalizar el curso en el espacio reservado de xxxxxx.org
ALTA GRATUITA al finalizar el curso en la bolsa de empleo de Guía de xxxxxx de España (www.xxxxx.org)
A todos los participantes que lo soliciten se les extenderá certificado acreditativo con indicación expresa del número de horas lectivas.
* * *

Conclusión egoísta: ¿Y qué hago yo con mis 48 años de formación?
Conclusión altruista: Vamos directos a la hecatombe cultural.
Aviso. Enésimo en este blog.


Sofía Serra, septiembre-2011

miércoles, 7 de septiembre de 2011

Elipse

Elipse


Culpable de mí y tu suerte,
ajenos ángeles posados
sobre la humedad de mis hombros
beben obviándome lo imposible
soslaya el barranco y me adjunta
la bárbara y sorpresiva suerte de haber nacido
junto a ti,
quién quiera que seas tú,
tremendo acantilado al filo
del abismo que se abre
entre tu justicia y la mía,
sino yo.


de ti, clasada,
de yo, tejida.
de nos, tonada,
desclasada, despro-tegida, des-tonada,
mi ne-ra duda,
mineralizada, fósil, piedra
como el made-ramen
de la nave que se hunde.


me encontrarás en el afán
de la desorilla, allá
por donde moran los tiburones blancos
y otros monstruos
de boca grande y entrañas llenas.


Completa mente
descentra da
como sielu
ni verso
sehubi–era
des-plaza-doal
la-doin verso
eselip
se-de
la rosa.


Sofía Serra. Septiembre, 2011

martes, 6 de septiembre de 2011

La obra abandonada

(Correcciones Nueva biología)




La obra abandonada


El frío y el lugar sin techo
bajo la sombra de los castaños,
de verano.
La astuta hormigonera
con su boca al cielo blanco,
envalentona su grito al suelo.
Sólo reta al cemento
tanta lluvia de invierno.


Se limpiará el hiriente cascote,
pero la rodilla turgerá ávidamente
su frente contra ella.
Rasca y arranca la herida pieles,
mana y duele la bacteria
almicida que nunca se despeña.


Bebemos viento
por el más seguro de los riesgos:
ninguno salimos vivos
de esta vida.
Que me dejen amortajarme
ya supurándome la herida
y yo clamar:


por más riesgo que corras,
nunca sabré de tus andamios,
ambivalente hombre,
volvamos a hacer cola tras el furgón
de alimentos para nosotros,
los ya muertos de hambre.


se cuadra el aire convidando
a esta albañila a no ser ojos
vista del lento y anciano casco
y poder gritarte:
no hay salvoconducto
más que estas calicatas
por donde se tercia tu luz.
Y más tu luz.


Sofía Serra, 2010

domingo, 4 de septiembre de 2011

Roturaciones

Roturaciones
Apenas me quedan héroes,
ni salvaeslips.


Venga de esta guisa a sostener
tu calma, porque mi aliento
resoplo y bufo tras el arado.
El cordaje de las neuras se me rompe
equilibrando pesos y contrapesos
anudados a la reja.


Verte y no verte venir.


La techumbres inician el son
del leve paso de sus dedos
o sus garras sobre las tejas
liquenadas de la arcillosa
luz del verano,
el quinto pino del entierro
riza el arcén de su autovía.
Nunca fueron sembrados
árboles tan lastrados.
Hecatombe y lúcida sombra
en este verte y no verte venir.


Permanecen cuadrados los soles
bajo las caricias del cielo.
Sin el sabiendo quehacer,
resurge el verbo vacilando.
En el empréstito soñaron
con sus alas los delfines del aire.
Las piernas colgaban de los pretiles
y el viento aminoraba la marcha de los aún más indecisos,
así que maté al segundo que tras de mí acechaba
buscando el minuto de mi estampida.
Mas claudiqué, cerré la ventana
y juré no entoldar esta frente.
Luminosos los hombres del cielo,
esos que no llamamos ángeles
sino cadáveres exquisitos de plumas,
sortean a manos viento las pupilas.
¿Qué hombre no ha visto el cielo?


Verte y no verte venir.


Somos tantos que
se me ha quedado
pequeño el pulmón
-sólo uno, sólo uno tengo-
solicitando armisticios cantores
con su redonda boca.


Verte y no verte venir.


Nos quedaremos de ojos
cruzados obviando el juramento
y la inercia imperialista de las metálicas sienes
que beben asomadas a la puerta
y veneraremos un tú más yo
hasta que los laureles de invierno
logren entonar el grito
de la noche que mira y desmira
el malva de tu cabello. Vengaremos
sin más futuro que la rosa huella
habituada a resucitar
sobre el vacío desmesurado
de la espina.


Adolezcamos de algunos puntos sutiles,
confeccionemos el ansia de la rama,
exhibamos el letargo que nos oprime
compilando zinnias con palabras
colgadas del pico del jilguero
con tanto cantar para nada,
tanto dar para nada.


La venerable respuesta
apremia por ser escrita.
Pieza a pieza hace el frío
y las hojas no han caído.
Resuena la yerba
sobre los rizomas
de plata enterrados.
Se huele el aliento de la vida.


La muerte no tiene aliento.
La muerte no tiene boca.


Verte y olerte llegar.


Nena, hacías mucha falta,
tú sabías romper el duro hielo.


*


Sofía Serra. Septiembre, 2011.

sábado, 3 de septiembre de 2011

Lagarto-lagarto

(Nueva Biología)


Lagarto-lagarto


No llego al manantial porque no vuelo.
Esta inercia transportadora de fugas y huidas
abismales, enormes
como la llaga misma
que me abandona
quieta, quieta, quieta
y muda ya sin ojos ni yerba,
ni en piel logra el tacto del agua.
Se sientan cansados los versos de una a otra roca.
Se acerca la cruel, y humana, sabandija de la indiferencia.


Sofía Serra, 2010

viernes, 2 de septiembre de 2011

Poema para otoño

Poema para otoño


Pájaro breve y distante, cantor
lanzando su timbre a la diana
de mis ojos. Apunto, disparo
y te como frito.


Jilguero
quiero
ser,
comer
sólo zinnias.


O rascamoños.


Sofía Serra. Agosto, 2011

jueves, 1 de septiembre de 2011

Corazón, verde y joven corazón

Este poema lo compuse para exactamente mi hijo, inspirándome en una fotografía concreta de dos años antes, la que expongo más abajo, pero hasta hoy mismo no me he dado cuenta de que hablaba de otros y hasta de cualquier otro verde corazón. Los poemas que escribimos también nos hablan a los mismos autores tiempo después de escribirlos.
Aprovecho esta entrada para comunicar que he decidido ir pasando a papel por mí misma los poemarios que vaya terminando de corregir. He aprovechado durante el verano para hacerme con el funcionamiento de un programa de maquetación distinto del que dispuse cuando estuve en la editorial. Sólo me queda resolver el problema de las portadas porque no estoy segura aún de qué materiales usaré.
Empezaré por "Canto para esta era", del que este poema forma parte, que es el siguiente que siempre he pensado como el siguiente para poner en papel, aunque sea la segunda parte de una trilogía. Por eso lo he desenlazado de su fotografía en la columna de la derecha.
(Y ahora me doy cuenta de que sin pensarlo hace como un mes que decidí cambiar la tinta con la que este blog se escribe, del matizado gris al verde... cosas de la poética de las cosas, ;)



Corazón, verde y joven corazón


Sé de más verdes corazones
que los que la cristalina sombra y la senectud auguran.
De donde yo llego, todos se funden en armónica algarabía.
Allá, el verde es tan sólo un color.
Camina el soldado por la desierta llanura
poblada de esmeriles y rubia yerba agostada,
sobreentendiendo que,
a su paso,
el sol sólo hace vegetar lo que como astro necesita,
cuando,
sus hombros, su gentil nuca y su verde corazón
soportan el peso consumado de la existencia,
los valles poblados y la misma cordillera renqueante
cuajada en cojeras al son de la irrevocable cadencia de
sol muerto,
sol vivo,
luna con el orbe,
tierra de planeta sobre la estera de la puerta
en el zaguán de la nomenclatura de aquél que padece y no sonríe.
¡Ah!, mi verde y joven corazón,
eterno bajo las pieles ajadas por el acomodo
y las jactancias, bajo las víctimas
y los ruidos externos y arrugados
y los síncopes de las ajenas melancolías,
las cortapisas a tu propia pista…
¡Ah!, qué bien combates como valiente soldado,
corazón, ¡verde y joven corazón!
Tan solo.
Tan solo...
Tú, arquitecto de pirámides,
único posible guerrero cuando el silencio
no deja ni piedra sobre piedra allá en la tumba.


Sofía Serra, "Canto para esta era" (2009)

Rosa de septiembre

Una verboluz muy-muy pequeñita que me ha salido en cinco minutos... bueno, pongamos en una hora, la que ha transcurrido desde que he visto que llovía bien y con ganas hasta que he terminado la fotografía. Será que la lluvia me sienta bien...;)...:D


 (¿Y esta nueva interfaz de blogger? O_O, menuda sorpresa...se parece a la de wordpress... a ver cómo se comporta)


Título de la fotografía: Rosa optimista 


Rosa optimista


me visto de rosa porque la luz
me aplaude y el cielo se ha cubierto
de nubes grises y el aire
se ha vuelto tierno y blando
espuma sobre mi carne
habla la antaño obtusa
puerta de otoño abierta.


Sofía Serra, 1 septiembre 2011


(Pues por lo pronto se comporta mal a la hora de pegar texto en modo redactar html, no me guarda el corte del verso, así que nada, vuelvo a la antigua)
 
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