lunes, 24 de octubre de 2011

Las lomas

Las lomas


un mundo en desorden por nacer
arquea el vientre de la tierra.
Conjuros y otras hienas
abocados a la suerte de la encina,
abocados al éxtasis sucinto,
exacto, precisa linde unitiva
entre el amarillo del sol hueco
y la fragante rosa excavadora.


la verdad toda la verdad nada
más que la verdad hace tiempo
no despierta mi cuidado


verso nieblo o duda solo
en la espesura del bosque
circunvalo el gesto y el armisticio
del poblado caminante
y solitario ecúmene entre las fieras
y el óbito de la noche.
… Tan rosados sus laureles de día…


Abre brecha la gozosa
y los cantores prestan su niquelado
silbo al aire sutil y candente
carmen de mis flores
y la nauseabunda gracia
de tantas lágrimas dulces
sobre los silos de las hojas…


A mis pies mojados,
ni el cuero de las botas
los enternece.


…Y me dicen elegante…


Sofía Serra

2 comentarios:

Ventana indiscreta dijo...

Eres tremendamente telúrica.


Lo único que a mí, como lectura me rechina, y enténdase ese rechinar como algo que no me encaja son ciertas palabras.

En tu poema:

ecúneme
óbito

Sí ya sé que hay muchas palabras que vamos olvidando. Será por eso que me friccionan a la hora de leelas/escucharlas.

Sofía Serra Giráldez dijo...

"ecúneme" entiendo que te rechine...;), léela bien, jeje.

Es normal que los verbos, entiéndase en su más amplia acepción, usados por unos y otros nos rechinen de vez en cuando. por mucho que compartamos un lenguaje, mejor, un idioma, el lenguaje es otra cosa, lo codificamos en nuestro cerebro de distinta forma atendiendo a otros matices, y de ahí, de esa particularidad, del individuo es de donde nace el arte, en este caso la poesía, desde yo completa y naturalmente individual. Distingo además entre una verbalidad escrita y una oral, una externa y otra interna, y la poesía, al menos la que yo pueda escribir, aúna las cuatro formas, todo lo que mi mente da de sí como ser vivo hablante y pensante. Así que, aunque normalmente pueda no usar la palabra "óbito", por ejemplo, en mi verbalidad interior sí se hace presente sin yo llamarla.
La poesía es eficiencia completa de nuestra mente, se derrama entera en ella..así que al igual que no puedo evitar ser...no sé, bajita, tampoco puedo evitar mi verbalidad al completo y el resorte de mi mente a la hora de escribir poesía, por ejemplo, como creo que nadie debe evitarla, más bien todo lo contrario, soltarla..
Ése y no otro, es el único misterio del arte, el extrañamiento del yo completo, pero hay que estar entrenada en hacerlo, igual que entrenada en comprender el extrañamiento de cualquier otro (poeta, artista, o no, da igual), por muy "extraño" que su lenguaje (no idioma) nos suene a nuestro particular oído.

Un beso, Ventana indiscreta

 
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