martes, 6 de septiembre de 2011

La obra abandonada

(Correcciones Nueva biología)




La obra abandonada


El frío y el lugar sin techo
bajo la sombra de los castaños,
de verano.
La astuta hormigonera
con su boca al cielo blanco,
envalentona su grito al suelo.
Sólo reta al cemento
tanta lluvia de invierno.


Se limpiará el hiriente cascote,
pero la rodilla turgerá ávidamente
su frente contra ella.
Rasca y arranca la herida pieles,
mana y duele la bacteria
almicida que nunca se despeña.


Bebemos viento
por el más seguro de los riesgos:
ninguno salimos vivos
de esta vida.
Que me dejen amortajarme
ya supurándome la herida
y yo clamar:


por más riesgo que corras,
nunca sabré de tus andamios,
ambivalente hombre,
volvamos a hacer cola tras el furgón
de alimentos para nosotros,
los ya muertos de hambre.


se cuadra el aire convidando
a esta albañila a no ser ojos
vista del lento y anciano casco
y poder gritarte:
no hay salvoconducto
más que estas calicatas
por donde se tercia tu luz.
Y más tu luz.


Sofía Serra, 2010

3 comentarios:

Flamenco Rojo dijo...

Hiciste bien en recuperar esta obra del 2010...Merece la pena.

Abrazos.

Sofía Serra Giráldez dijo...

Creo que no hay nada más feo y triste, desangelador, que una obra abandonada, ¿no te parece, Pepe?, el medio hacer detenido herido de cascotes donde ni siquiera pueden nacer los jaramagos, la última flor.
:), buenos días.
besos

eloy dijo...

Un obra abandonada es la viva imagen de la desolación. Se han convertido en no lugares, zombis urbanos, parias sin alma. Diría que no sirven para nada si no fuera porque te inspiraron este gran poema.

 
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