viernes, 19 de agosto de 2011

Las perseidas noches

Las perseidas noches


que ni dormir me consienten,


el calor avariento duerme hombres
y adoquines, se rebela aminorando
el ritmo vital consanguíneo
y correspondiente de clara luz,
la opacidad sucede al orto
como si el sol se hubiera caído
y echara el telón del escenario
sobre la esperanza.
Hay algo que hacer y no soy yo.
Descansan tranquilos los poderes del usufructo,
la menoscaba en las huertas.
La tartamudez de este verano
convive con la grave sombra,
lenta, gorda y reposante, como si el mundo
se hubiera hinchado y contenido
entre cláusulas de gomaespuma.
Duermen los lechos hinchados de noche hueca,
evacuan sus tripas de muelles,
vomitan el calor de látex
que suelda pieles a las aguas.


Se desalienta el aire inútil
de un mundo que se ha estropeado
y hemos dejado en la acera,
y nada dominará salvo las barrigas
sobre las que los ojos se desplazan,
lentos y grávidos
siguiendo el curso de las descarriadas
calles, plazas y playas.


Nulos transeúntes,
oscuridad del misterio,
negación de dioses.
No se hace el día.


Sofía Serra, Agosto 2011

2 comentarios:

Ramón María dijo...

Contigo Sofía, siempre aprendiendo.

Abrazo

Sofía Serra Giráldez dijo...

Gracias, Ramón. Y yo de ti.
Besos

 
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